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martes, 10 de junio de 2014

Compartiendo mesa dos insectos.-

El reportaje de hoy trata de la convivencia de especies totalmente distintas alrededor de un mismo comedero.
En este caso el alimento va a ser una especie de margarita, tierna, prácticamente recién salida y deseando ser fecundada para poder generar las semillas que transmitan la especie a otros lugares.
Los comensales, los dos de etiqueta, son una abeja y un coleóptero, especies ambas totalmente distintas en cuanto a estructuras morfológicas se refiere, pero está claro, como vais a ver a continuación, que en gustos alimentarios van ambas especies por el mismo camino.
Otra cosa que vais a observar es la tozudez de uno y la paciencia del otro.
El coleóptero quiere el bocado que tiene la abeja y hace todo lo posible por quitarle el sitio. Claro que la abeja, más potente y con una mandíbula que daría miedo al más pintado, se resiste a marcharse.
La escena que vais a ver se desarrolla en unos cuatro minutos, tiempo en el que se completa un ciclo y luego vuelta a empezar.
Vamos a ver las fotos.


COMIENDO EN EL MISMO PLATO


 
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La abeja esta en medio de la flor y el coleóptero acaba de llegar


 
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Parece que quiere comer en el mismo sitio pero la abeja no renuncia a su puesto.


 
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Parece que el coleóptero renuncia. ¿Será verdad?


 
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Parece ser que si, que ha decidido marcharse.


 
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.Da la vuelta por detrás y acomete a comer el bocado de la abeja.


 
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La abeja no cede su territorio y le obliga a salir.
 


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Claro que con esas mandíbulas no me extraña que el escarabajo se vaya
 


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Pero no. El coleóptero sigue en sus trece. Aquí vuelve empezar la serie. Yo me fui.
 
Nada más por hoy.
Sed felices.
Antonio

viernes, 26 de octubre de 2012

RECETAS PARA COMER BIEN.- GALLOS O LENGUADOS A LA SALSA DE SOJA.

Durante mi ultimo viaje a Aragón, tuve la suerte de ser invitado a comer a casa de unos amigos que me trataron a cuerpo de rey. Amabilidad y simpatía y sobre todo sencillez en el trato, tanto, que te sentías como si estuvieses en tu propia casa.
Comida amena con dos maravillosas crías charlando y disfrutando a nuestro alrededor.
De segundo plato tomamos unos lenguados con salsa de soja que estaban deliciosos.
El ama de casa me explico como lo hacia y por que los hacia así, cosa que no viene al caso.
Total que al llegar a Madrid decidí un día con fundamento en aquella receta hacer unos gallitos de ración siguiendo el mismo sistema y aplicando una serie de condicionantes distintos a la receta madre.
Os voy a explicar como la hice yo y os aseguro que estaban casi tan buenos como los que comí en Graus.

 GALLOS EN SALSA DE SOJA.-








Ingredientes:
2 gallos o lenguados de ración sin cabeza y sin espinas del dorso, limpios pero sin abrir. Enteros
1 Cebolla
6 o 7 gambas arroceras
4 rodajas de calamar.
(Podeis añadir mas elementos de acompañamiento, pero tener en cuenta el sabor que da la soja.)
Aceite de girasol y sal





 Ejecución.-
1.- Lavamos las gambas, les quitamos la cabeza y las dejamos limpias. Separamos los cuerpos de las gambas en un plato.

Con las cabezas y las pieles de las gambas hacemos un caldo ligero, al que le añadimos una hoja de laurel y sal.

Terminado de cocer el caldo, aproximadamente diez minutos como máximo, lo apartamos y dejamos reposar. Posteriormente lo colamos.

2.-Mientras se va haciendo el caldo, tomamos una cebolla y la apochamos con poco aceite hasta que este dorada, pero sin que llegue a tostarse demasiado.




3.-Mientras apochamos la cebolla, en una fuente de horno, a la que la hemos untado un poco de aceite de girasol por todos sus lados, colocamos los dos lenguados o gallos. Ponemos a continuación los calamares y las gambas en crudo de la forma que nos parezca bien para el adorno.
El aceite es para que no pueda pegarse nada al fondo.









4.- Una vez frío el caldo y la cebolla, cogemos la Moulinex o una trituradora que admita líquidos, y vamos triturando la cebolla en el caldo hasta que veamos que la cebolla practicamente no se nota.
Hecho esto, cogemos una buena ración de salsa de soja, según gusto, y la mezclamos bien. 






5.- El mejunje así obtenido lo vertemos en la fuente cubriendo casi los gallos o lenguados. Dejamos en maceración aproximadamente media hora antes de meterlo en el horno.





6.- Al horno y desde el momento que la salsa empiece a hervir aproximadamente son siete minutos como mucho.

Os aseguro que queda un plato exquisito que seguro que os gustara, como me gusto a mi el original que me hizo hacerlo de nuevo en casa. Esta para chuparse los dedos.

Si lo probais ya me direis que tal. No seais escasos con la soja.
Buen día a todos. Sed felices.
Antonio