Mostrando entradas con la etiqueta ANTONIO MACHADO RUIZ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANTONIO MACHADO RUIZ. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de diciembre de 2016

Flores con poesía CCLXXXIX: El pozo-El Fénix

Nace nuestra poeta en Oliva, provincia de Valencia, España.
Si, escribo poeta porque a ella no le gusta la palabra poetisa.
Crece, se educa, estudia y vive actualmente en su ciudad natal.


Conozco a María Teresa Colomar Ortolá a través de la Red de redes, no personalmente, pero sus escritos reflejan a una mujer que sabe definirse, llena de sentimientos, de agudeza y con enormes ganas de vivir.
Ella misma me ha indicado que empezó a escribir poesía desde los nueve años y desde entonces ha seguido haciéndolo.
Enamorada de los poetas clásicos, en especial de Lope de Vega, y de poetas contemporáneos como Miguel Hernández, Antonio Machado y Federico García Lorca entre otros. María Teresa Colomar Ortolá, es una mujer valiente, con una lucidez de pensamiento  y de crítica extraordinarios, y con una maravillosa visión del mundo que ve pasar todos los días delante de su establecimiento.
Y lo demuestra con unos exquisitos post, que coloca casi todos los días en Facebook, en los que analiza, con humor estupendo y una sinceridad maravillosa, a cada uno de los personajes que pasan por delante de ella o van a comprar sus churros.
Leyendo a uno de sus poetas preferidos, Miguel Hernández, en la última estrofa del poema titulado “Creí que la luz era mía” encontré una definición de Teresa:
Soy una abierta ventana que escucha
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida.
El carácter y la luz de su tierra está claro que se reflejan en su forma de ser y de escribir.
Me encanta encontrarme con personas así en la red.


Hace unos días coloque una fotos del pozo existente en el jardín de casa de mi madre, sobre el que descansan las macetas de las hortensias, y Teresa escribió sobre él uno de los poemas que vais a leer hoy y que me dedico.
El otro poema, titulado El Fénix, es del año dos mil trece y creo que es un canto maravilloso a una mujer capaz de sobreponerse a todo.
Espero que os gusten.

POZO DE OTOÑO (A Antonio Banús)

El pozo del otoño se lamenta
perdido en sus recuerdos
de antiguas primaveras.


Las rosas de la tarde le susurran
historias de esperanza
al desvaído añil de las hortensias
y el pozo esta callado…


Si el sol no lo despierta
se cubrirá de olvidos
y mariposas muertas.


--o0o--

EL FÉNIX

Llego el momento de ir soltando amarras
y empezar a volar por cuenta propia;
regresa sobre el eco de tus pasos
y acalla ya la voz de la memoria;


aprovecha las tierras más suaves
y anuda tus raíces poderosas
-aunque deshilachadas y algo secas-
para escribir aquí tu nueva historia.


No podrán contra ti los malos vientos
ni las negras tormentas tronadoras,
¡no llores más; estrena risas nuevas,
chispeantes, alegres y sonoras!
Estas viva, y entera, y saludable,
destierra el miedo, abrázate a tu sombra,
y como un ave Fénix triunfante,
abre las alas y álzate gloriosa.
--o0o--


Nada mas por hoy.

Sed felices.

domingo, 22 de septiembre de 2013

FLORES CON POESIA CXVI.- Esta luz de Sevilla.

Nuestro poeta de hoy nace en Sevilla en el año mil ochocientos setenta y cinco. Con su familia se traslada a Madrid donde realizará sus estudios. Sus estudios los realizará por etapas debido a problemas familiares económico. A final del S.XIX viaja a París a visitar a su hermano y allí conocerá a personajes de la categoría de Óscar Wilde y a Pío Baroja. Más adelante en la misma ciudad conocerá a Rubén Darío.
 
 
 
DSC_3973x1
 
 
Antonio Machado y Ruiz es un tardío de la generación del 98, un poeta castellano en el que el romanticismo es de alguna forma tapado por la rigidez y la pureza del sentimiento castellano.
Alguien le denomino “El poeta de lo absoluto y lo eterno”. Lo cierto es que su poesía se ha hecho eterna y se ha propagado de una forma increíble. Es el poeta de la sencillez. Su expresividad es inconmensurable, difícil de superar. La musicalidad de muchas de sus poesías es extraordinaria.
Al contrario que muchos poetas, a Antonio Machado se le admira y estudia en vida.
Por motivos políticos, tiene que salir de España y se instala en un pequeño pueblecito francés a escasos kilómetros de la frontera española, Colliure, donde muere al poco tiempo en el año mil novecientos treinta y nueve.
 
 
 
DSC_3999x1
 
 
He elegido de entre las obras que tengo de Antonio un poema titulado Esta luz de Sevilla, que no es otra cosa de un recuerdo a su padre ya fallecido. Podía haber elegido cualquier otro, pero creo que este soneto es poco conocido y a su vez, por lo menos para mí, extraordinario por lo que lleva de sentimiento y de realización.
Lo he acompañado con flores silvestres que tome hace unos años en los Llanos del Hospital en Benasque.
Ya me diréis que os parece.
 
 
 
Esta luz de Sevilla
 
 
Esta luz de Sevilla… es el palacio
donde nací, con su rumor de fuente.
Mi padre, en su despacho-. La alta frente,
la breve mosca y el bigote lacio-.
 
 
 
DSC_4007x1
 
 
Mi padre, aun joven. Lee, escribe, hojea
sus libros y medita. Se levanta;
va hacia la puerta del jardín. Pasea.
A veces habla solo, a veces canta.
 
 
 
DSC_4009x1
 
 
Sus grandes ojos de mirar inquieto
ahora vagar parecen, sin objeto
donde puedan posar, en el vacío.
 
 
 
DSC_4019x1
 
 
Ya escapan de su ayer a su mañana;
ya miran en el tiempo, ¡padre mío!,
piadosamente mi cabeza cana.
 
--o0o--
 
 
 
 DSC_4086x1
 
 
Espero que os haya gustado. Es un recuerdo al padre precioso.
Sed felices.
Antonio