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sábado, 14 de septiembre de 2013

LA ULTIMA FLOR.-

 
Subiendo por un arroyo seco, donde solo los restos de un tronco de pino caído revelan la importancia que puede tener este en días de tormenta o de deshielo.
 
 
 
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Y en su cauce y en sus riberas en un día de finales de agosto comencé a trepar por él, buscando algo sin saber muy bien lo que buscaba,  o si me buscaba a mi mismo, y encontré, como no en estos días, las espigas y las flores secas correspondientes al mes de agosto.
Se preguntará más de uno de vosotros porque de mi insistencia en sacar espigas y pequeñas plantas que están entre la vida y la muerte, entre el principio y el fin de sus días.
Lo cierto es que en ellas está la esencia de la vida misma, un ejemplo de la continuidad de los seres, la permanencia de la especie, la lucha por el devenir, la constancia. Y soy yo en mis caminatas solitarias el que se pregunta constantemente por el misterio de la supervivencia de generación en generación de todas ellas.
Desde espigas que tienden puentes entre ellas a pequeñas flores que una vez cumplida su misión se apoyan en las primeras formando un puente de mutua amistad, de mutuo apoyo. Y en mitad del claro, sobre las rocas de granito del sistema Central, los musgos y los líquenes acompañados de pequeñas plantas carnosas cuentan la misma historia: supervivencia, trasmisión a la siguiente generación.
Y en cada semilla hay una memoria escrita no sé donde que hace que la nueva planta sea igual a sus antecesores, que sepa cuándo debe germinar, crecer y morir.
Todas las plantas que veréis en esta entrada están fotografiadas siguiendo el curso del  pequeño arroyo seco. Una zona de pinares mediterráneos, con los suelos dominados por la pinaza, secos, y los claros por las zarzas y la broza.
Son parte integral del paisaje veraniego, aunque muchas veces pasen desapercibidas tanto las pequeñas plantas como los lugares.
Y entre ellas, en las zonas más húmedas, aun puede verse una flor con sus campanillas a la luz de agosto y a otra como una palmatoria elevando una oración…
 
 
 
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La ultima flor del verano en el arroyo seco en medio de tanta espiga.
Sed felices.
Antonio

lunes, 1 de octubre de 2012

COPA AMERICA. UN DIA GLORIOSO EL 5 DE MAYO DE 2007

 LA COPA AMÉRICA: EL DÍA QUE GANO 
EL DESAFÍO ESPAÑOL.


Recuerdo aquella mañana de madrugada en Madrid. Hacia fresco, habíamos quedado a las seis para estar en Valencia como muy tarde a las diez de la mañana. Los dos somos navegantes, cada uno a su modo, y deseábamos ver aquella competición de cerca, palpar el aire en puerto y en mar. Y la verdad es que aquel día disfrutamos de todo, ¡ hasta de la victoria !








Llegamos a Valencia muy pronto. No tuvimos problema para aparcar muy cerca de las atarazanas y dirigirnos hacia allí divisando ya a los barcos enseñando solo la proa.






Los antiguos almacenes se habían convertido en sedes de los respectivos equipos que disputaron la regata. Sus fachadas de antaño, recubiertas de cristales y espejos resaltaban; la regata también estaba fuera del agua. La gente, la mayoría valencianos que venían a ocupar lugares cerca del espigón a ver partir a los regatistas, llevaban en sus rostros la badera nacional. Se veía por todos lados que se quería ganar. Valencia también necesitaba que la victoria conseguida con su puerto se reflejase en la victoria de nuestro barco.






Son mas o menos las doce y media, quizás un poco mas, y embarcamos en el barco de Iberdrola para seguir la regata en las aguas del mar Mediterraneo, muy bien arropados y alimentados antes, durante y después de la regata.
Desde la cubierta alta del barco se podía seguir de una manera fantástica todo el recorrido de la regata, las dos ceñidas y las dos empopadas.





 
Aquella mañana, la mar, estaba a favor de nuestro barco y se tiño con sus colores.
El horizonte estaba repleto de barcos grandes y pequeños, de preciosos veleros antiguos y de maravillosos y lujosos cruceros de recreo. Y en medio de todos ellos una infinidad de pequeñas embarcaciones cerca de la linea de salida, sin poder traspasar unos limites para no dificultar la regata.







Ese día había dos regatas. Una era la que enfrentaba al Desafió Español, Iberdrola, contra el Emirates- New Zeland, nuestro rival mas serio y el otro era entre el Prada - Telecom y el Oracle. Ambas regatas salieron y actuaron en el mismo campo pero con una cierta diferencia en la salida. Y a la salida nos vamos. 






 Momento de la salida, el Iberdrola le gana la partida al Fly Emirates, le coge la zona de viento y es ahí, donde seguramente gano la regata.





 En la primera ceñida el barco español aventaja en varios cascos al neozelandés. Con pequeñas variaciones de distancia se mantendrá así hasta el final.





Los neocelandeses de Fly Emiraytes, los favoritos, intentaron por todos los medios posicionarse y ganarnos el viento, pero en todo momento el equipo del Desafío supo defenderse.





En los numerosos zig zag que se hacen en una competición de este tipo, en el argot náutico bordos, parece que los barcos van unos hacia otros, pero la realidad es bien distinta; hay que posicionar el barco para llegar lo antes posible a la boya. La imagen es engallosa pero el desafío llevaba una ventaja de unos cien metros.






Se llega a la boya de barlovento; el Desafío español Iberdrola la ciñe primero y comenzara enseguida su virada para, izando el spi, correr hacia la boya de sotavento y comenzar el largo de empopada.





La distancia ha disminuido, pero el balón del español esta a pleno rendimiento, mientras que los neozelandeses comienzan a hincharlo.





En esta imagen se puede ver la distancia entre ambos barcos de aproximadamente tres cascos, es decir aproximadamente unos setenta y cinco metros.




El susto de la empopada fu grande cuando el gran spi se enredo entre los cabos y estais del barco. Por suerte se soluciono en cuestión de segundos, tan rápido que no me dio tiempo a coger el teleobjetivo.





Bastante mas atrás, la segunda regata a comenzado la empopada. Acaban de virar en la boya y comienza el primer trayecto hacia la baliza de sotavento.




Momento fantástico en el que los cuatro monstruos de la regata se cruzan entre si. Los nuestro en la segunda ceñida junto con el Fly Emirates, mientras que los otros dos están realizando su primera empopada.






Le quedan cincuenta metros para cruzar la linea de llegada. Las sirenas de los barcos comienzan a sonar; ya no hay problema, hoy vamos a ganar seguro.





Se ha ganado. El Iberdrola se dirige remolcado hacia la dársena donde la población de Valencia se volcó con ellos. Una miríada de barcos se congrego alrededor del barco español y la Guardia Civil del Mar y la Marina de Guerra pusieron sus embarcaciones alrededor para evitar un posible desastre.







Se ha conseguido la victoria. Hoy llevar las velas a reparar, limpiar y doblar parece mucho mas fácil que otras veces.

Se gano esa regata, pero el Fly Emirates nos echo de la competición dos días después.
Pero el gustazo que nos dio nuestro equipo ese día a los que nos gusta navegar a vela valió como una victoria. El Desafío Español era la primera vez que competía en algo así y llegar a unas semifinales fue ya de por si una gran hazaña.
Un recuerdo que me quedara para siempre

Nada más, aquí termina aquel día. Por la noche la vuelta a casa como si no hubiese pasado nada y ¡ caramba si había sucedido!

Nada mas, espero haberos entretenido un rato
Antonio