miércoles, 28 de agosto de 2019

En busca de la Viuda negra mediterránea, Latrodectus tredecimguttatus, y otros amigos


A un compañero de quedadas que se nos fue, a un gran hombre, a una gran persona: José Curt



Viuda negra mediterránea: Latrodectus tredecinguttatus

Lo bueno que tiene pertenecer a un grupo, en el que todo el mundo disfruta de aficiones semejantes y muy paralelas, es la capacidad de conocer, aprender e irte educado en muchas cosas de las que solo jamás encontrarías, pero fundamentalmente es la unión que se genera, la amistad y el contacto entre unos y otros, cada cual con su manera de pensar, pero todos respetándose los unos a los otros.
Se hace amistad solo con el contacto y la observación de la Naturaleza.
El domingo pasado nos dimos una vuelta por las tierras altas de las laderas de Peguerinos buscando fundamentalmente una araña, la conocida como Viuda negra mediterranea, cuyo nombre científico es Latrodectus tredecimguttatus, y la encontramos.
Pero hasta que llegamos a las tierras altas anduvimos por distintos lugares en los que vas descubriendo infinidad de animales y cosas que no verías desde el coche o cualquier otro medio de transporte.
Andar entre matojos y plantas de monte bajo no es fácil. Tropezones, arañazos y de vez en cuando alguna caída, pero al final se consigue la meta y después de siete horas andando por esos montes de Dios se vuelve cansado pero satisfecho.
Amigos íbamos en esta ocasión Adela, Julio, José Luis, Carmen, Sonia, Fernando y Paloma con su hija, Juan y yo.
Nada mas bajarnos de los coches y en unas matas de santolinas apareció una de las arañas más grandes que tenemos en la península y que hagan tela de araña: la Argiope lobata. 


 Argiope lobataen su tela. Fijaros a la derecha su firma.

Detalle curioso de este encuentro es que en la misma tela estaba un pequeño macho, quizá diez o quince veces menor, esperando poder realizar la copula. Empezábamos bien el día.
Poco mas adelante, al comienzo de un pinar, encontramos es las acículas de un pino las orugas de la avispa del pino, un himenóptero, cuyo nombre científico es Diprión pini, Es una pequeña avispa que hace la puesta en el pino para que sus larvas se alimenten de sus hojas.


Diprion pino. La oruga de la avispa de los pinos reptando en busca de una acícula

Andar por la montaña observando te va enseñando muchas cosas que crees que son imposibles. Una de esas cosas son las  maravillosas mariposas de los pinares que se confunden posándose en sus troncos y en el suelo y puedes estar al lado de ellas y no verlas hasta que salen volando: son las de la familia de las Hipparquias. 


Cuando vas caminando por un pinar, las Hipparquias salen volando de tus pies.

Aunque en la foto la distingáis tuve que estar un rato buscando donde se había posado.


Era inmensa la sequedad del monte. Pocos cardos llegamos a ver floridos.

Era tan grande la sequía de la zona, el pantano estaba diez o quince metros por debajo de su nivel, que no encontramos flores en el monte y solo de vez en cuando un triste cardo ya pasado o una jacobea alimentando chinches porque no tenían otra cosa.
No me digáis a quien pertenece la vivienda con inquilino dentro. Desde luego parece el capullo de la oruga de alguna mariposa mientras está comenzando a hacerlo. 


Capullo de una oruga de mariposa, ¿De quien? Ni idea.

Si os fijáis en la foto en la parte inferior del capullo se ve a la oruga. La foto está tomada a contraluz y estaba en el barrote de una puerta de un acceso a zona restringida.
Era impresionante la sequedad del monte. Pisabas sobre el terreno y te daba la sensación que estabas sobre polvo y hierbas. 


Las tierras altas, desoladas y secas...

Hace falta la lluvia mas que nada, pero sobre todo una lluvia fina, que cale el terreno pero no lo arrastre.
Como no, si vas buscando arañas te puedes encontrar cualquier cosa debajo de una piedra y lo lógico es que aparezca la madriguera de una arácnido maravilloso como es el escorpión.
Hay que tener mucho cuidado cuando se mueven piedras en el monte, Aconsejo que si lo hacéis vayáis con alguien que sepa, pues aparte de arañas pueden haber debajo de ellas cualquier tipo de serpientes y culebras.


A pocos centímetros de su madriguera, diciendo: ¿quien se atreve?

La picadura del escorpión, cuyo nombre científico es Buthus occitanus, es dolorosa y en algún caso puede ser grave.
Después de encontrar alguna que otra araña, que no os pongo por la mala calidad de las fotos, apareció poco antes de la hora de comer la Viuda negra mediterránea.


La Viuda negra descendiendo por su tela, seguramente reparándola.

Pertenece a la misma familia que la americana, familia de los Terididos, y aunque no es tan peligrosa como aquella un cantidad grande de su veneno puede llegar a ser mortal.


Algunas de estas arañas forman en las piedras distintos diseños distribuyendo piedras.

Conocida científicamente como Latrodectus tredecimguttatus, esta araña suele vivir en zonas de matorral bajo donde fabrica una tela muy espesa para capturar a sus víctimas, o bajo ciertas piedras donde depositará sus ootecas con los huevos dentro.
Os dejo las fotos con sus explicaciones debajo. Os aseguro que para una persona como yo al que las arañas le dan cierto respeto me cuesta ponerme cerca de ellas para fotografiarlas.


Enesta imagen podeis observar a la araña abajo y a su ooteca un poco mas arriba, Y entre ambas un surtido de su despensa.

Ya de vuelta hacia los coches, ya entrada la tarde y con el espíritu contento por haber visto a la Viuda negra, íbamos mirando haber que mas podíamos encontrar y entre otras cosas pudimos ver lo siguiente:
Encima de unas santolinas ya completamente secas, un saltamontes parece estar tomando tranquilamente el sol. 


Saltamontes sin identificar, tomando tranquilamente el sol.

Fijaros como con la pata trasera consigue el equilibrio. Se dejo fotografiar, cosa rara, pues no quiso hacer honor a su nombre.
Un poco mas abajo, encontré las lagrimas de un pino; quizá lloraba por el estado del monte, todo seco, sin flora y sin fauna.


Resina resbalando por la herida de un pino. 

Una Ameles spallanzania, completamente blanca en un mundo marrón de las santolinas secas. Me choco ese color tan blanco en un mundo en el que el camuflaje es parte esencial de la supervivencia. 


Es uno de mis bichines favoritos. Las ameles son los mantoideos mas pequeños.

Estos diminutos seres son una maravilla, con sus dos centímetros de longitud, son increíblemente poderosos y unos magníficos cazadores de otros insectos y de arácnidos..
Unos metros mas abajo, en otro grupo de las mismas plantas, una araña Uloboru, esta merendando. Pero curiosamente su red no esta tan perfecta como otras vistas. Fijaros que sus líneas se corresponden mas a una configuración de polígono que circular.


Una Uloburo, dándose un atracón al caer la tarde.

Casi llegando a los coches, donde nos esperaban el resto del grupo que había andado mucho más deprisa que nosotros, un gorgojo estaba pasando de una flor a otra. 


Normalmente cuando encuentro un gorgojo esta con la cabeza hundida en el interior de la flor

Sus grandes ojos hacen juego con esa hermosa nariz al estilo de Cirano, pero su cara es mas de payaso que de enamorado.
Por último, ya con poca luz, y despiste por mi parte en los parametros de mi máquina, un saltamontes me mira sorprendido mientras le fotografío. A estos saltamontes, para mi sin nombre, les suelo bautizar con el nombre de Paco. ¿Por qué? No tengo ni idea como se me ocurrió tal cosa.


Sencillamente Paco

Os he narrado una pequeña travesía fotográfica. Un día de compañerismo con un objetivo conseguido. Disfrutamos y yo os trasmito ese disfrute con mis fotos y mis pobres palabras. Pero que mejor para aprender que ver las cosas, aprender con la vista.
Sed felices
Antonio

viernes, 23 de agosto de 2019

Los insectos y la achicoria dulce (Chondrilla juncea)



Hace seis meses que por un motivo u otro no entro en mi blog a escribir sensaciones. Pensándolo bien quizá sea un remanente de la muerte de mi madre y el encontrarme de repente a mis setenta años totalmente huérfano.


Carretera del Alto del León a Pequerinos

Paseaba el sábado pasado por el Alto del León en dirección hacia Peguerinos, por esa estrecha y mal cuidada carretera, huyendo de los calores terribles de la meseta y buscando el refugio de las sombras inmensas y cuasi eternas de los pinos serranos.


Uno de los picos de la Peñota desde la carretera de Peguerinos

Caminar a esa altura entre pinares es siempre un gustazo y sabes que siempre encontraras algún animal que fotografiar, ya sea grande o pequeño, y al mismo tiempo tienes la certeza que el sonido del viento, suave, te ayudara a concentrarte en tus pensamientos y llegaras en silencio mucho mejor a tu interior, al que a veces hay que reconducir y, en otras ocasiones, conocer. Y ese pasear sin voces, sin compañía, ayuda a ver el mundo que te rodea, a entenderlo un poco mas, a observarlo con admiración.


Helechos junto a herbazales completamente secos

Volvamos al paseo; las laderas están verdes de helechos pero las zonas de pastizales están secas. La hierba es pura paja y las fuentes agotadas tras un año de sequía brutal, con escasa nieve.
Junto al camino, veo volar pequeñas mariposas y moscas que pasan zumbando. 

Pequeño saltamontes sobre un cardo al borde del camino

Los saltamontes son unos acompañantes saltarines que corren delante de ti, a su ritmo, llenando el aire de infinitos colores, casi, casi instantáneos. De vez en cuando, una gran mariposa pasa rauda, ligera. Y entre los pinos suenan los cantos de herrerillos, carboneros y alguna otra ave de pequeñas dimensiones.
A veces, oyes el crujir de una rama que ha pisoteado sin querer un venado, o un corzo, al que no consigues ver, pero que sabes que está ahí.


Flor de la falsa Achicoria 

Me acerco a un lugar un poco mas soleado. Observo que a los lados del camino lucen fantásticas las flores de la falsa Achicoria y sobre algunas de ellas contemplo distintos insectos que comiendo su polen y absorbiendo sus néctares, ayudan a polinizar.


La planta de la Chondria juncea, Achicoria falsa o achicoria dulce, mostrando el lio de sus tallos

La falsa achicoria, cuyo nombre científico es Chondrilla juncea, es una planta fea, una hierba que dura dos o tres años y perteneciente a la familia de las Asteraceae. Sus hojas crecen en su base como si de una corona se tratase y del centro de ella salen unos tallos verdes, pálidos, de los que salen unas flores amarillas, bonitas, pequeñas, mas o menos del diámetro entre un euro y una moneda de veinte céntimos.


Mosca comiendo sobre la flor

Esta planta, a la que casi nadie mira y observa es una de las salvadoras de los insectos en épocas de sequía, ya que florece aunque no llueva. Y las flores son la vida y la nueva vida.



Junto a la falsa Achicoria o Achicoria dulce, otras plantas duras, inmunes al estío, florecen en sus distintas especies en estos momentos: son los cardos. De muchos tipos distintos, que también ayudan en los momentos difíciles. Pero volveremos a ellos otro día.


Mariposa de pequeñas dimensiones libando en la flor: ¿Veis su espirotrompa?

Parece mentira, que sobre la flor de la achicoria puedan cohabitar tantos insecto y tan diferentes.
El sábado fotografié al chinche de campo trepando por los tallos, (tallos por cierto que crecen en un desconcierto total de direcciones), y a las moscas alimentándose, y como no a las mariposas y a los avispones…


Argynnis pandora libando el néctar de la Achicoria dulce.

Es por eso que he querido escribir esta entrada, para trasmitir de alguna manera y mostraros, que todo en la naturaleza tiene un valor que está muy por encima de lo que pensamos. La falsa Achicoria es una de las plantas más humildes del campo, que no le importa en absoluto compartir con nosotros los linderos del camino y las zonas secas.


Una de las grandes mariposa de la península, la Papilio machaon sobre la pequeña achicoria

Pero si  observáis sus pequeñas flores, os daréis cuenta que  son una verdadera maravilla. Si les da el sol y detrás hay un fondo oscuro resalta de forma increíble.



Tres estados de la flor de Izda a Drcha: antes de abrir, abierta y ya convertida en semillas 

En algunas ocasiones se puede observar en un mismo tallo a unas flores por abrirse, otras abiertas y otras, cumplida ya su misión, esperando que el viento esparza por el mundo sus semillas.
Nada mas. Fijaros en las achicorias, la amarilla y la azul, más poderosa esta última, cuando andéis por esos caminos…
Sed felices
Antonio

jueves, 16 de mayo de 2019

Flores a 10 minutos de Ronda, Málaga, España.





Cuando comenzaba a pensar en esta presentación, de unas cuantas flores de campo o en el campo, me encontré que no tenía ni idea de sus nombres. Recurrí entonces a mandarlas a la página de Fotografía Flora Silvestre de la Península Ibérica , Baleares y Canarias.
Y como hay gente fantástica, a la que no le importa enseñar y resolver dudas, como Ramiro Álvarez Iglesias, que me ha contestado e indicado el nombre de cada planta. Infinitamente agradecido, pues con su ayuda puedo archivarlas correctamente.
Andalucía es una tierra maravillosa con infinidad de contrastes en pocos kilómetros, incluso en pocos metros, como en el caso de la vista de Ronda y su Tajo desde el camino.
Después de visitar la ciudad y sus baños árabes y comer de forma genial en uno de sus restaurantes, decidimos dar un paseo por las afueras y buscamos un camino tranquilo que salía de una carretera secundaria.
A los bordes del camino había cantidad de hierbas con sus flores despuntando de manera increíble. Y como me gustan, aunque no sepa como se llaman, me dedique a todo aquello que veía sacarle fotos.
Y el resultado está aquí, gracias a Ramiro, que con su ayuda me ha permitido editar esta entrada.
Mientras caminas tranquilamente por una senda o camino, sin ruidos que te entorpezcan, sin la aglomeración de gente, al mismo tiempo que observas la belleza que te rodea, puedes ir pensando en un montón de cosas que es difícil en el ajetreo de la ciudad y el trabajo.
El campo tiene la virtud de relajarte. Estés donde estés te pone en tu sitio enseñándote lo pequeño y grande que eres. Observasdesde él a las aves y los animales que se cruzan en nuestro camino y te das cuenta que abusamos de nuestro entorno, que destrozamos mas que cuidamos.
Y ala vez te abre horizontes para que tus ojos  trasmitan al resto del cuerpo las sensciones increíbles de paisajes naturales que junto a la mano del hombre han conseguido algo maravilloso,
Bueno, vamos al rollo.
Os voy a colocarlas fotos y debajo de cada una su nombre.

1 Erodium sp



2 Allium sp

3 Centranthus ruber

4 Vinca sp

5 Ophrys lutea

6 Muscari comosum



Anchusa azurea

8 Antirrhinum sp


9 Cistus albidus


10 Anthyllis sp

Espero que os hayan gustado estas diez elegidas.
Sed felices
Antonio

miércoles, 8 de mayo de 2019

Pensamientos en la fachada de Sta María La Real de Aranda de Duero


Avanzo tranquilamente por la c
alle Boticas, haciendo tiempo, en una preciosa mañana del mes de marzo en la bella ciudad de Aranda de Duero.



De repente ante mí, aparece un templo, gótico isabelino, mandado construir por los Reyes Católicos y terminado ya en el reinado de du hija Juana, mal llamada la Loca, y de Felipe el Hermoso: es Santa María la Real de Aranda de Duero.
Introducirme a describir de forma profesional la fachada, sería por mi parte una tremenda imprudencia habiendo personas doctoradas en Historia del Arte que lo harán muchísimo mejor que yo.
Este escrito no es una lección de Historia del Arte, ni muchísimos menos, es la expresión de sentimientos y contradicciones que me supuso la visión de esta magnífica fachada. Solo nombraré escuetamente a sus arquitectos y escultores.

El arquitecto que diseño esta joya se cree que fue Juan Guas, aunque la autenticidad de ello está por demostrar. Fuese quien fuese, realizo una obra increíble que hay que visitar.
Cuenta con tres naves en planta de cruz latina y se cree que estaba terminada hacia el año mil quinientos, es decir cuatro años antes de que muriese la reina católica, pero le faltaba su portada, que financió la misma reina. En la fachada figura el escudo de Dª Juana porque se termino en su reinado 
Con buen tiempo es una delicia sentarse en el bar que hay frente a la iglesia y con una cervecita  observar tranquilamente la belleza de cada uno de sus relieves y tablas. Y si estás en buena y simpática compañía, aun más.
Yo dividiría la portada en cuatro partes fundamentales:
Una sería la que sostiene los signos de la realeza que intervino durante su construcción.


Otra, aquella que incrustada entre cada una de las dovelas que abrazan a la puerta representas a santos y santas de la iglesia, con una imagen central de la Virgen amamantando al Niño.

Por último una parte compuesta de tres zonas que describen distintos hechos de la vida de Cristo en dos momentos distintos:
1.- Representación encima de la puerta de tres momentos claves de la Pasión.


2.- Las esculturas a media altura que representan su nacimiento y la adoración de los magos.
3.- Escenas de a pasión grabadas en las hojas de sus puertas.
La fachada fue construida y diseñada por Simón de Colonia. Majestuosa, limpia, bien esquematizada.
Hoy voy a narraros mis sentimientos al observar el primer apartado. Otro día, os expondré las otras dos zonas, Esta entrada no es una lección de arte, no, es apoyándose en el arte una trasmisión de pensamientos y sentimientos. ¡Vamos allá!
Los ojos recorren la arriba abajo la fachada. Una sensación de alegría y tristeza se entrecruzan. Hay emociones que recorren mente y corazón ante tanta grandeza, ante tanto sacrificio…ante la representación de un Dios hecho hombre y como hombre, sufriendo, como uno mas, como un reo cualquiera condenado a muerte.
Encima de las dovelas que forman cada arco que enmarcan la puerta de acceso al templo, existen tres bajorrelieves que representan los tres últimos días de la Pasión de Cristo; tres días de angustia para terminar en un estado de éxtasis y de gloria.

Mirando a la fachada a la izquierda


A cuestas con su cruz, Jesús avanza camino del Golgota. La Verónica observa su andar ensangrentado, mientras intenta enseñarle su rostro marcado en el trapo, con el que le ha limpiado la cara, con la esperanza que obre uno de sus milagros; el que va a ser crucificado, Cristo, no la mira, no quiere ni ver su sufrimiento ni tener la tentación de escapar de él; gira su rostro mirando al mundo, diciéndole al mundo el sacrificio que está haciendo por él. 

Bastante dolor está soportando ya, después de haber sido azotado, coronado de espinas y ahora cargando con una cruz que es superior a su poder celestial. Si, su poder celestial le ha sido retirado durante tres días. Los milagros no sirven para él. Vuelve a sentir a Satanás tentándole a abandonarse, a perdonarle la vida, como aquella vez en el lejano desierto israelita.


Sigue caminando ayudado por el Cirineo que, vestido por otro Simón, Simón de Colonia, parece mas un soldado romano sin casco que otra cosa. El Cirineo, carga con parte de la pesada cruz; carga como Cristo con un madero que no es otra cosa que los pecados que los hombre hicimos, hacemos y seguiremos haciendo, porque ¿para qué vamos a dejar de pecar si El muere constantemente y repetidamente por esos pecados que cometemos? La sangre que resbala de su cabeza empapa el madero y hace más difícil su arrastre. Ya ha caído antes, y volverá a caer, pero ni el pueblo que vocifera y le observa, ni los soldados romanos le dejaran que muera sin ser clavado. Un soldado romano tirá de él con una cuerda ayudándole a avanzar, no quiere que llegue muerto a su destino, él con su martillo cogido a su cintura es el encargado de crucificarle


Y una trompeta va anunciando el sacrificio supremo que se acerca, como si de un juego circense se tratase. Juego es para muchos; un deber de cumplir con la ley para otros, un terrible dolor agónico para su madre que no le pierde de vista.  Un ignorante carga su peso sobre la cruz, como ¿si quisiera cargar sobre el madero también sus pecados? No, somos uno de nosotros descargando el peso del pecado sobre el madero; su hombro deshecho por el roce sangra y le mancha la túnica ya de por si ensangrentada. La cara del personaje infunde una sensación terrible de odio. El camino de la muerte sigue lentamente hasta un lugar llamado Calvario. Y ante tanto sufrimiento surgen mil preguntas que siempre llevan una interrogante ¿Por qué o para qué?

Mirando a la fachada al centro.-


Mis ojos corren al medallón central.


Allí encuentro con la Pasión en su momento culminante, en la consumación del acto para la que fue diseñada. Cristo acaba de morir clavado entre hierros sin ningún tipo de pudor. Los romanos sabían perfectamente donde tenían que colocar cada clavo y lo hacen con una maestría sensacional. Y después de unas horas en la cruz, todo ha terminado. ¿Todo? No, nada ha terminado, todo está a punto de comenzar. Una nueva religión está colocando sus fundamentos a los pies de una cruz. La piedra está ausente, ha corrido a esconderse, pero la cimentación está echada. Es cuestión de tiempo que vaya extendiéndose por el mundo.
 Un ángel acerca el cáliz a su costado para recoger hasta la última gota de su sangre vertida, de esa sangre que el Evangelio dice que es por nosotros. Cada vez que le veo crucificado, aquí en el medallón o en cualquier otra representación, me pregunto siempre lo mismo ¿Valía la pena tanto dolor, tanta vida para perdonarnos? ¿No hubiese sido mejor que, ese hombre-dios, hubiese vivido para con uno de sus milagros cambiarnos y hacer a la humanidad distinta? Si hubiese vivido y su gran milagro hubiese sido modificarnos ¿hablaríamos de guerras, de bombas, de colonización, de hambre, en fin de miseria…?


Allí clavado, con los ojos ya cerrados ,no puede observar a su madre arrodillada a sus pies; ella no comprende aun la grandeza del sacrificio, No entiende que su hijo, anunciado a través de los ángeles y sin haber conocido varón, siendo destinado a ser rey, este, como un maleante mas, clavado en una cruz. Recuerda  tantos momentos pasados con él; besos, regañinas..y aquellos días en que comienza a separarse de ella,,, ¿Por qué? se sigue preguntando, ¿Por qué? me pregunto yo, dos mil años después. 
El que fue capaz de resucitar a Lázaro, sigue ahí inerte, expulsando sangre y agua, que recoge un ángel, dejando sufrir a su madre. ¿Tiene lógica? ¿Por qué un Dios es capaz de realizar un acto como este para redimirnos los pecados? Es una pregunta que todos los días me sigo haciendo; hay tanta crueldad en la Redención que tiemblo de miedo pensando que me tengo que enfrentar a él en el momento final, Si fue capaz de hacer eso con su hijo por un pecado ¿Qué  nos hará a nosotros por nuestras innumerables faltas?




Y a su lado, aunque representadas de pie, María Magdalena y otra de las mujeres angustiadas, lloran la pérdida de su ser mas amado. ¿Qué hacen dos mujeres a su lado, si no son de su familia? Cuanto se ha hablado de María Magdalena, cuanto se ha montado a su alrededor ¿Y por qúe no? Había un hombre en ese Dios y sería lógico que, como hombre, tuviese los mismos sentimientos y pasiones que nosotros. Si no ¿no habría una falsedad en el Dios hecho hombre? María Magdalena es la gran incógnita que queda pendiente de resolver, tanto en mis pensamientos, como en la misma Iglesia.
Juan, mas apartado del grupo, lleva en su mano izquierda la bolsa de los ungüentos. Y mira horrorizado a su hermano que ya no respira. Es el único de los doce que está presente. ¿Quién era Juan? ¿Un apóstol normal como los otros, un personaje elegido al azar para que se cumpliese un futuro? ¿O un hermano de carne y hueso? Si, un hermano de carne y hueso, que hubiera podido escuchar su saber divino durante toda su existencia . Y está allí, horrorizado, sabiendo que a él le puede suceder lo mismo. Sentimientos de dolor y de miedo se entremezclan.

Mirando a la fachada a la derecha.-

Giro lentamente mis ojos hacia la derecha. Un nuevo relieve me descubre el tercer y último día de la pasión. Pero en este caso el hombre vuelve a ser Dios y está vivo. Ha resucitado entre los muertos y se eleva glorioso ante los soldados que custodian su tumba. La muerte ha dado de nuevo paso a la vida como si un ciclo natural se cumpliese, pero de natural no tiene nada. En eso también se diferencia el Hombre-Dios, del hombre mortal que puebla el planeta Tierra.


Los soldados miran asombrados. Unos hablan con otros. No se creen lo que están viendo; tienen la suerte de presenciar una resurrección increíble, inimaginable para ellos y que nos hace dudar a muchos de nosotros dos mil años después, El Cristo resucitado se muestra aquí erguido, radiante y fuerte, como si nada de lo que pasó tres días atrás hubiese sucedido.


Los soldados no reaccionan. Lo raro es que no salieran corriendo despavoridos, sabiendo cómo eran de supersticiosos en aquellas épocas, pero dormían. ¿Cómo explicarían a Poncio y a los sacerdotes del Sanedrín que el hombre había resucitado? Quizá callaron y prefirieron que aquello pasase desapercibido. A fin de cuentas ¿Qué importancia tenía vigilar la tumba de un reo muerto?


Y como no, allí están las mujeres que presencian el hecho. Y entre ellas seguro que la madre y María Magdalena. Había demasiado en común entre ellos para que María y la Magdalena no estuvieran allí para rezar ante la tumba. ¿Nos lo han robado? No, ha cumplido su palabra. Esta de nuevo vivo. Ya no sirve de nada los ungüentos que llevan en la mano. ¡Qué torbellino de pasiones se producirían en las cabezas y en las mentes de aquellas mujeres! Si pensándolo yo, tanto tiempo después, mi cerebro duda y lucha, que cantidad de contradicciones no habrán discurrido por aquellos corazones y mentes femeninos. Pero allí están las tres, y Simón de Colonia lo refleja, como las únicas seguidoras del Maestro que tienen ese privilegio. ¡Que deshonor para aquellos hombres que pensaban que la mujer estaba muy por debajo de ellos! Por eso no las creen al principio.


El tercer acto ha terminado. Los actores han cumplido cada uno su cometido, hasta Judas
Sed felices
Antonio