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miércoles, 22 de diciembre de 2021

Hoy 21 diciembre de 2021

 

Buenas noches, mundo, donde quiera que estés.

Voy a ser breve con las noticias de hoy, escueto mas bien.

No puedo publicar noticias porque me cortan las entradas o sea que volvemos al sistema tradicional

Y con vuestro permiso a las fotos.

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Una excursión muy bonita, poco costosa, la pude hacer yo con mi EPOC, es subir desde los llanos del Hospital, en el Valle de Benasque, hasta el ibón del Toro a 2200 metros sobre el nivel del mar con lo que la excursión se convierte en una subida fácil con un desnivel aproximado de 1300 metros.

La subida es espectacular, con la visión de la Madaleta y sus picos constantemente, el Furad dÁigualluts, donde las aguas se sumergen en la tierra para nacer de nuevo en el valle de Aran.



Cuando se llega al Ibón del Toro es un placer comerse allí un buen bocata mientras contemplas el valle de Aran a tus pies.

La segunda foto pertenece a la bajada desde el ibón hacia el Plan dÁigualluts.


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Muchas veces nos pasa, a los que fotografiamos sobre la marcha, que el insecto no nos deja fotografiarlo de buenas maneras y esconde parte de su cuerpo. A mí me paso esto con este himenóptero que llevaba sus patas cargaditas de polen que le iba sustrayendo a las flores de la achicoria.

Pero no me negareis que el conjunto no quedo demasiado mal.




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Se acerca la Navidad a pasos agigantado y detrás corriendo y empujando viene el año nuevo a decirnos que somos un año más viejos. Eso sí, que nos quiten lo bailado.

Hoy os dejo un tordo que fotografié en Guadarrama después de la poda de los plátanos de jardín y que tomó como atalaya pues su nido estaba en un álamo próximo.




*

Santa Marta de Tera es uno de los templos románicos más interesantes de la península entre otras cosas porque en él se ve claramente que se aprovechó un templo mozárabe anterior. La nueva edificación es de 1077.

Consta de tres portadas y nosotros nos vamos a centrar en la sur, la más conocida de todas.

Esta portada consta de tres arquivoltas que apoyan respectivamente en dos pilastras y cuatro columnas.

Si miramos la arquivolta más interior y nos fijamos en la parte que mira a la puerta, en el intradós, veremos que tiene como dos listones o acanaladuras que se han repetido en ambas pilastras. Remata contra la segunda con unas rosetas,

La segunda con un pronunciado baquetón más dos rehundidos lineales rematando con dovelas contra el tercero, este formado por simples dovelas.

En el lado izquierdo el arco más interior apoya sobre un cimacio nuevo y ocurre lo mismo con el capitel siguiente que se ha colocado nuevo.

En el lado de la derecha se ve clarísimamente un hombre pájaro en el capitel central.

Y rematando la portada dos figuras de apóstoles. La del lado izquierdo, la más conocida y fotografiada, Santiago y la de la derecha se cree que representa al apóstol Pablo.



Mi pregunta es: ¿Les falta algo debajo de ellas? A mí me da la sensación que aunque estén colgadas del muro en la parte interior les falta el apoyo ¿Estáis de acuerdo?

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Hoy vamos a ver al Jacinto oriental o Hyacinthus orientalis y os voy a contar brevemente de dónde le viene el nombre.

Jacinto era un bellísimo joven griego, hijo de la musa de la Historia, Clío, y del rey Piero de Macedonia. Enamoro a un montón de dioses, pero sobre todo a Apolo, que estaba coladito.

Un día Apolo estaba enseñándole a lanzar el disco y Eolo, en un ataque de celos increíble, pues también estaba enamorado del príncipe,  hizo correr al viento tan fuerte que este lanzo el disco contra la cabeza de Jacinto, causándole la muerte. Ante la pérdida de su amor, Apolo lloró, y unas lágrimas cayeron sobre el suelo naciendo entonces unas flores que hoy conocemos como jacintos.



Feliz miércoles. Cuidaros y mucha suerte mañana

Antonio

viernes, 23 de agosto de 2019

Los insectos y la achicoria dulce (Chondrilla juncea)



Hace seis meses que por un motivo u otro no entro en mi blog a escribir sensaciones. Pensándolo bien quizá sea un remanente de la muerte de mi madre y el encontrarme de repente a mis setenta años totalmente huérfano.


Carretera del Alto del León a Pequerinos

Paseaba el sábado pasado por el Alto del León en dirección hacia Peguerinos, por esa estrecha y mal cuidada carretera, huyendo de los calores terribles de la meseta y buscando el refugio de las sombras inmensas y cuasi eternas de los pinos serranos.


Uno de los picos de la Peñota desde la carretera de Peguerinos

Caminar a esa altura entre pinares es siempre un gustazo y sabes que siempre encontraras algún animal que fotografiar, ya sea grande o pequeño, y al mismo tiempo tienes la certeza que el sonido del viento, suave, te ayudara a concentrarte en tus pensamientos y llegaras en silencio mucho mejor a tu interior, al que a veces hay que reconducir y, en otras ocasiones, conocer. Y ese pasear sin voces, sin compañía, ayuda a ver el mundo que te rodea, a entenderlo un poco mas, a observarlo con admiración.


Helechos junto a herbazales completamente secos

Volvamos al paseo; las laderas están verdes de helechos pero las zonas de pastizales están secas. La hierba es pura paja y las fuentes agotadas tras un año de sequía brutal, con escasa nieve.
Junto al camino, veo volar pequeñas mariposas y moscas que pasan zumbando. 

Pequeño saltamontes sobre un cardo al borde del camino

Los saltamontes son unos acompañantes saltarines que corren delante de ti, a su ritmo, llenando el aire de infinitos colores, casi, casi instantáneos. De vez en cuando, una gran mariposa pasa rauda, ligera. Y entre los pinos suenan los cantos de herrerillos, carboneros y alguna otra ave de pequeñas dimensiones.
A veces, oyes el crujir de una rama que ha pisoteado sin querer un venado, o un corzo, al que no consigues ver, pero que sabes que está ahí.


Flor de la falsa Achicoria 

Me acerco a un lugar un poco mas soleado. Observo que a los lados del camino lucen fantásticas las flores de la falsa Achicoria y sobre algunas de ellas contemplo distintos insectos que comiendo su polen y absorbiendo sus néctares, ayudan a polinizar.


La planta de la Chondria juncea, Achicoria falsa o achicoria dulce, mostrando el lio de sus tallos

La falsa achicoria, cuyo nombre científico es Chondrilla juncea, es una planta fea, una hierba que dura dos o tres años y perteneciente a la familia de las Asteraceae. Sus hojas crecen en su base como si de una corona se tratase y del centro de ella salen unos tallos verdes, pálidos, de los que salen unas flores amarillas, bonitas, pequeñas, mas o menos del diámetro entre un euro y una moneda de veinte céntimos.


Mosca comiendo sobre la flor

Esta planta, a la que casi nadie mira y observa es una de las salvadoras de los insectos en épocas de sequía, ya que florece aunque no llueva. Y las flores son la vida y la nueva vida.



Junto a la falsa Achicoria o Achicoria dulce, otras plantas duras, inmunes al estío, florecen en sus distintas especies en estos momentos: son los cardos. De muchos tipos distintos, que también ayudan en los momentos difíciles. Pero volveremos a ellos otro día.


Mariposa de pequeñas dimensiones libando en la flor: ¿Veis su espirotrompa?

Parece mentira, que sobre la flor de la achicoria puedan cohabitar tantos insecto y tan diferentes.
El sábado fotografié al chinche de campo trepando por los tallos, (tallos por cierto que crecen en un desconcierto total de direcciones), y a las moscas alimentándose, y como no a las mariposas y a los avispones…


Argynnis pandora libando el néctar de la Achicoria dulce.

Es por eso que he querido escribir esta entrada, para trasmitir de alguna manera y mostraros, que todo en la naturaleza tiene un valor que está muy por encima de lo que pensamos. La falsa Achicoria es una de las plantas más humildes del campo, que no le importa en absoluto compartir con nosotros los linderos del camino y las zonas secas.


Una de las grandes mariposa de la península, la Papilio machaon sobre la pequeña achicoria

Pero si  observáis sus pequeñas flores, os daréis cuenta que  son una verdadera maravilla. Si les da el sol y detrás hay un fondo oscuro resalta de forma increíble.



Tres estados de la flor de Izda a Drcha: antes de abrir, abierta y ya convertida en semillas 

En algunas ocasiones se puede observar en un mismo tallo a unas flores por abrirse, otras abiertas y otras, cumplida ya su misión, esperando que el viento esparza por el mundo sus semillas.
Nada mas. Fijaros en las achicorias, la amarilla y la azul, más poderosa esta última, cuando andéis por esos caminos…
Sed felices
Antonio

martes, 29 de enero de 2019

Flores con poesía CCCXXVII. Jóvenes doloridos


En Bilbao nace nuestro poeta en mil ochocientos ochenta y siete.
Queda huérfano muy joven y es acogido en casa de unos familiares. Estudiara Ramón de Basterra y Zabala en Bilbao los cursos de bachillerato, trasladándose después a Valladolid y Salamanca  a estudiar Derecho.


Conoció a Unamuno, del que fue alumno y amigo y estuvo influenciado por su poesía.
Realizo oposiciones al servicio diplomático y estuvo desde mil novecientos quince por distintos países de Europa y América.
Regreso a Madrid desde Venezuela aquejado por taques de locura y murió a los cuarenta años en la capital de España en mil novecientos veintiocho.
Ramón de Basterra es un poeta que despierta distintos sentimientos en sus críticos; unos lo ensalzan y otros consideran que no aporta nada a la poesía.
 Siente la españolidad en todos los poros de su piel y lleva consigo siempre el recuerdo amargo de la perdida de las colonias y la guerra de África.
Piensa, y así lo transcribe a lo largo de su obra, en una España capaz de realizar un nuevo imperio.
Tiene un sinfín de obras, pero destacaremos sus obras poéticas, ya que escribió ensayo y teatro, así como artículos para distintos periódicos y revistas literarias.


Su primera obra poética editada es “Las ubres luminosas”, siguiéndole posteriormente entre otras “Virulo. Mocedades” y tres años mas tarde  “Virulo. Mediodía.”
Llama, un romance fue una obra editada póstumamente.
Os dejo un soneto en el que se ve la amargura que sentía en ese momento por una España hundida.

A los jóvenes doloridos

Oh joven doloroso, joven triste,
que sufres como yo de mal de España
y que una negación honda en tu entraña
tienes, clavada, contra lo que existe.



Tu virgen corazón vibra de saña,
de santa saña, porque no tuviste
lo que pidió tu amor cuando naciste:
de la patria, una idea y una hazaña.


La general inepcia fue el veneno
que atosigo tu juventud vehemente,
y de asco y de dolor yo se te lleno.


Mas el futuro es nuestro, y esa gente
que hizo nuestra desgracia se va al cieno.
Hermano, aquí  va un ósculo en tu frente.
--o0o--


Espero que os haya gustado.
Antonio

viernes, 28 de septiembre de 2018

Paseando entre bichos y plantas con amigos


Un domingo por la mañana quedamos cuatro amigos a tomar café y churros en Colmenar Viejo. El café y los churros preparan el ambiente. Vuelve a ser un encuentro que se produce de vez en cuando.

 Una Empusa pennata me da la espalda. Aun así sigue siendo espectacular.


Una Staehelina dubia presenta una floración algodonosa.

Una vez todos juntos,  con los estómagos reconfortados y calientes, partimos, hoy, hacia una cantera a unos diez o doce kilómetros del pueblo.
El camino para llegar, una vez que dejas la carretera es bonito. Sigues y cruzas el antiguo Canal de Isabel II bajo los acueductos que salvan los desniveles del terreno.

Una araña sin identificar toma el sol en una de las piedras de la cantera.




Al final del mismo, de uno de sus ramales, paramos los coches.
Calzados con nuestras botas y cargando con mochila y cámaras avanzamos hacia la cantera de piedra caliza ya abandonada. Es un lugar de paredes bajas, con sus estratos muy marcados en el que la piedra y las plantas luchan por ocupar cada una su terreno y entre ellas,  insectos y arácnidos corretean y vuelan.
Era ya septiembre mediado y el día muy caluroso.
Un par de mariposas inquietas vuelan a nuestro alrededor, alguna araña, insectos pocos.
Pero mi forma de actuar es mirar. Observar  lo que a mí alrededor vive. Y entonces decido que esta mañana iba a fotografiar lo que me rodeaba. Los insectos, aquellas pequeñas arañas, alguna un poco mas grande, y las plantas que habían conquistado la cantera; entre ellas tres o cuatro higueras. Una de ellas tiene unos higos pequeños pero sabrosísimos, Me he tomado tres muy dulces para desayunar.
Una pequeña Empusa, quizás en su tercera muda, nos recibe de entrada. Pequeña me da la espalda y así la fotografío en un primer momento. Y me doy cuenta de que quizá era la primera foto en la que fotografío una completamente de espaldas a mí. Y aun así me parece fantástica.
Ha sido un día extraño. Se mezclan sentimientos de tristeza con sensaciones de plenitud. Tan pronto me llega el recuerdo de mi madre como reacciono con alegría ante un nuevo descubrimiento a mí alrededor. Me viene bien la salida.
Hojas de la higuera iluminadas por el sol

La higuera es un resguardo del calor. Realmente se ofrece como el único lugar donde poder refugiarte de un sol que nos martillea sin cesar. Hace bastante  calor.

 Chinche sobre dos cardos secos que parecen soles.


Un cardillo; así lo llamo yo. Me parecen maravillosos.

La luz se filtra entre unas hojas y otras haciendo verdaderos juegos de luces. Unas hojas oscuras y otras resplandeciendo como si de grandes lámparas se tratase. Y acompaña ese contraste de tonos y luces con un maravilloso aroma que endulza un poco el aire salido que respiramos.

 Los frutos secos de la retama. Alguno ha servido de morada a algún insecto.

Una preciosa Castianeira badia, corre retama hacia arriba en busca seguramente de su comida.

De vez en cuando una mariposa que vuela sin dejarnos acercarnos. Encima de unos cardos que parecen soles relucientes de un sistema binario, un astronauta, un chiche espera tranquilamente que llegue su amada. 

Una mariposa se posa en la higuera y abre sus alas. No dura ni tres segundos en la hoja y sigue volando.


Saliendo de entre un pedregal de pequeñas piedras amontonadas esta Daphne gnidium, recibe distintos nombres como: Torvisco, matapollos y matagallinas

Aquí y allá distintas plantas embellecen las paredes, una matapollos enseña sus relucientes frutos rojos y aras de suelo la Staehelina dubia hace compañía a los tomillos que inundan el suelo, perfumando nuestros calzados. Entre una y otra una conversación, un apunte, una risa, un recuerdo…

Uno de los insectos mas antiguos, el Lepismachilis estaba escondido en la roca

Con la fragancia de aquella higuera, el calor entre las paredes de la cantera y las conversaciones con mis amigos me vuelvo a casa. Ha sido una mañana estupenda. En el coche voy acompañado por el recuerdo de las conversaciones, las imágenes de bichos y plantas que he estado observando toda la mañana. El concierto para piano de Tchaikovsky remata una mañana deliciosa…

Una achicoria amarilla endulza un poco el camino de vuelta hasta el coche.

La invitación de Julio para salir al campo, me ha venido de maravilla.
--o0o--

Estas letras las escribí el 16 de septiembre. No sé porque la entrada se quedo sin salir.
Sed felices
Antonio

domingo, 28 de agosto de 2016

Por la veras de los caminos en blanco y negro.

Voy caminando por caminos y sendas que huelen a tierra seca, a polvo.
En sus cunetas, las hierbas más secas aun que la propia tierra comienzan su declive final.


Solo de vez en cuando una achicoria violeta o amarilla iluminan con su color el paisaje.


El resto es una sucesiva comunión de contrastes amarillentos de semillas tostadas por el sol implacable.


Miro a estas y pienso cuan breve es su existencia. Luego medito y me doy cuenta que estoy presenciando la vida y la muerte al unísono.
Cada semilla es el comienzo de una nueva posible vida vegetal, el esperma que acariciara a la tierra para hacer brotar una nueva planta.


Hoy he dejado los colores y me he pasado a las tonalidades del blanco y negro. He revivido por un rato aquellos tiempos de revelado en el cuarto oscuro.


¡Como pasa el tiempo! Nuestro tiempo es como el de las semillas. En nuestros relojes respecto a la eternidad somos otro instante.


¡Si! Como pasa. Miro hacia atrás y me asusta la cantidad de instantes que han quedado sumidos en el bendito sueño del olvido. 



Otros por el contrario permanecen aun jóvenes como si los hubiese vivido hoy.


Ya no tenemos la costumbre de ver en tonos grises. Quizá por eso he querido colocar estas fotografías así, quizás porque ahora estoy pasando un momento gris.


Sed felices.

Antonio

martes, 27 de agosto de 2013

INSECTOS DE JARDIN Y DE SECANO.-

Paseando el otro día por un camino serrano, donde el polvo se pega a los arbustos semi secos y las hierbas secas ya, desgranadas prácticamente, sirven de refugio a diversos animales, encontré un pequeño jardín, una especie de oasis en el camino, donde moscas, mariposas y otros animales disfrutaban del néctar de las flores de la achicoria, de los cardos y de otras plantas que milagrosamente florecían.
 
 
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Justo al lado, a escasos centímetros del verdor del jardín natural, las ramas secas de cardos, arbustos despeinados y zarzas que debieron ser el reino de las arañas compartía espacio.
Me choco en tan escaso lapso de medida que pudieran darse dos situaciones tan distintas, tan diferentes. Los cardos secos rozaban las plantas de achicoria verdes con sus flores azules. Un ramillete de botones daba colorido al conjunto y unos cardos maravillosamente floridos y verdes contrastaban con sus hermanos secos.
Os dejo con los dos ambientes.
 
 
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Escasos pasos separan los dos ambientes. Los suelos y la humedad juegan sus bazas para crear un oasis en medio de la maleza.
Sed felices.
Antonio