jueves, 26 de diciembre de 2013

FLORES CON POESIA CXLIX.- Amor,dejame, Amor...

Nuestro poeta de hoy nace en el año mil quinientos ochenta y cuatro en la ciudad de Baena en la provincia andaluza de Córdoba.
 
_DSC3309x1
 
 
De rica y noble familia fue a estudias a Salamanca pero su vida tomo rumbo militar y se enroló en la marina de guerra de la época.
Luis Carrillo de Sotomayor, asiduo a los círculos del conde de Niebla, D. Alonso Pérez Guzmán el Bueno, le dedico y canto en sus poesías. Perteneció y fue caballero de la Orden de Santiago.
Su obra es grande respecto al tiempo vivido. Escribió alrededor de cincuenta sonetos, unas quince canciones y un sinfín más de obras poéticas.
Poeta en el que se vislumbran ya las artes del cultismo “con la utilización de los neologismos, el uso y abuso de las metáforas y del hipérbaton.” Aun así Carrillo es un poeta fácilmente legible y entendible.
 
 
_DSC3512x1
 
 
Murió en el Puerto de Santa María en Cádiz en el año 1610.
Os he copiado un soneto cuya primera estrofa empieza así: Amor, déjame, Amor;
Espero que os guste.
 
 
SONETO
 
 
Amor, déjame, Amor; queden perdidos
tantos días en ti, por ti gastados:
queden, queden suspiros empleados,
viene, Amor, por tuyos tan queridos.
 
 
DSC_5068x1
 
 
Mis ojos ya los dejo consumidos,
y en sus lágrimas propias anegados:
mis sentidos, oh Amor, de ti usurpados,
queden por tus injurias más sentidos.
 
 
_DSC3752x1
 
 
Deja que solo el pecho, cual rendido,
desnudo salga de su esquivo fuego;
perdido quede, Amor, ya lo perdido.
 
 
DSC_5070x1
 
 
Muévate (no podrá), cruel, mi ruego;
más yo se que te hubiera enternecido
si me vieras, Amor; mas eres ciego
--o0o--
 
DSC_9080x1
 
Espero que este soneto os haya gustado.
Sed felices.
Antonio

lunes, 23 de diciembre de 2013

FLORES CON POESIA CXLVIII.- Muy apropiada para Navidad, ya vereis.

Nuestro poeta de hoy, (es la segunda vez que aparece en este apartado), nació en Granada en el año mil novecientos veinticuatro y se educo en los Jesuitas. Desde muy joven comenzó a colaborar en revistas literarias y la primera de ellas fue Vientos del Sur.
 
 
 
1_DSC2952x1
 
 
En mil novecientos cuarenta y tres gana el Premio Nacional de Teatro, que le abre las puertas y acelera su éxito en el mundo de las letras.
Pero Manuel Benítez Carrasco, es fundamentalmente poeta y sobre todo poeta recitador.
Marcha a Madrid en mil novecientos cuarenta y cuatro y aunque consigue grandes éxitos con sus recitales de poesía, no consigue conectar con el público madrileño por lo que decide su aventura americana donde consigue desde mil novecientos cincuenta y cinco un éxito arrollador en Cuba y México, país este último donde vivirá hasta los años setenta casi de continuo.
Años más tarde regresa a Granada definitivamente y en su ciudad natal morirá en mil novecientos noventa y nueve.
Manuel Benítez Carrasco es uno de los poetas contemporáneos más interesantes y su neopopulismo es propio, cálido, con enormes matices de expresión y sonido.
 
 
 
2_DSC3281x1
 
 
De entre sus obras Como Dios manda, De estrellas eran los geranios…, El perro cojo etc. etc. con un largo listado posible, he elegido este poema para el día de Navidad, titulado Letrillas de Maria y José esperando el Nacimiento.
Como veréis hoy, por respeto y significado del poema he intentado que todas las flores fuesen blancas.
 
 
Letrillas de María y José esperando el nacimiento
 
 
 
-¿Te acuerdas de Nazaret
y de aquella tarde, tarde…?
                                      -Si que me acuerdo, José.
 

-Estaba yo en el taller,
¿te acuerdas?, y vino un aire…
                                     -Si que me acuerdo, José.
 
 
-Vino el aire sin saber
por donde. ¡Que aire tan suave!
                             -¡Ay, que aire tan dulce aquel!
 
 
 
3_DSC2919xx1
 
 
-Y aquel aire se me fue,
se me fue porque era un ángel
                                   -Si que me acuerdo, José.
 
 
-Y el ángel se me fue,
llego hasta ti con el aire. 
                                                        -Si que me acuerdo, José
-Cuando vine del taller,
¿te acuerdas?, por ocultarte,
callaste como un clavel
lo que te había dicho el ángel.
                                   -Si que me acuerdo, José.
 
 
 
 
4_DSC3021x1
 
 
 
-Pero al volver al taller,
no sé si fue aquello el aire
o el ángel, no se quien fue,
me contaron lo del ángel,
y bien que me enteré
                                 -Si que me acuerdo, José
 
 
-¡Que pronto se me hizo tarde!
Y después, después, después…
        - Calla un momento, José;
           dile al viento que se calle,
      que acaba de llegar El.
 
 
 
5_DSC4107x1
 
 
 
-¿El que te predijo el ángel
en aquella tarde, tarde
tan suave de Nazaret?...
                   - ¡Calla! ¡Que aquella tarde,
                      con la dicha de esta noche,
                   ya no me acuerdo, José!
 
 
(Cuando el ángel se marchó)
El rastro del ángel después de la Anunciación
 
 
Temblor de plumas plegadas
en señal de adoración.
¡Que olor a gloria quemada
dentro de la habitación!
 
 
 
6_DSC6734x1
 
 
Por la puerta…                                               
                                      ¡Aire que salgo!
¿Quién salió…?, ¿Quién saldría…?
 
Salió tan solo un rumor
de plumas recién abiertas,
pero en la puerta quedó
un musgo de Ave María
y un resol de Anunciación.
 
 
El rosal…          
                                         ¡Aire, que paso!
¿Quién paso…? ¿Quién pasaría…,
tan sin pies y tan de raso,
para que todo el rosal
se empinara…?
                                        ¡Aire, que paso!
 
 
 
7_DSC4420x1
 
 
¡Y que murmullo de alas
movio las rosas al paso!
En la fuente…
                                         ¡Aire, que salto!
 
¿Quién saltó,                    
que, estando el agua serena,
de pronto se estremeció?
 
Sobre el agua saltó el dulce
ángel de la Anunciación,
                                                  y a su viento,
 
el cristal cuajó
de espumas su encantamiento.
Pero no.
No fue el agua que, al temblar,
frunció nevadas espumas.
Fue que, al ángel, al saltar,
se le mojaron las plumas.
 
 
8_DSC3210x1
 
 
Por la pradera…
                                                ¡Aire, que vuelo!
Un rumor de alas tendidas
por la pradera se fue.
Cada flor, nube pequeña
para el apoyo del pie.
                                                ¡Aire, que vuelo!
para el apoyo del ala.
                                                 ¡Aire, que vuelo!
 
 
Y en la lejanía…
                                             ¡Aire, que subo!
la palmera se movió…
la palmera se movía
como diciéndole adiós.
 
Todo Nazaret quedó
transido de Ave Maria
y blanco de Anunciación.
--o0o--
 
9_DSC5817x1
 
Espero que os haya gustado.
Sed felices.
Antonio

Real Jardín Botánico de Madrid: anochece.

Veintidós de diciembre.
Tres amigos quedamos para tomar un café después de comer y darnos un apretón de manos antes de las fiestas navideñas. Un café al solecito en una terraza cerca de la puerta del Real Jardín Botánico de Madrid.
Cuando por fin entramos al Jardín por la puerta que da a la estatua de Murillo, que protege al Museo del Prado por el sur, la luz de la tarde empieza a desvanecerse.

 
1_DSC0011X1
 

El botánico madrileño está casi vacío. Hace frio. Andamos los tres tranquilamente por sus paseos mientras los últimos rayos del sol iluminan las copas de los árboles.


 
2_DSC0108X1
 

Hojas de distintos árboles cuelgan al sol como si quisieran en un postrer intento tomar de este todo el vigor necesario para llegar al suelo, transmitiendo al árbol sus últimas reservas de energía antes de dormir.


3_DSC0113X1
 

Unas rosas, María Rivas de Bañuls llevan por nombre, en pleno invierno lucen hermosas y coloreadas. Cuando llegamos a ellas un rayo de sol se cuela, no se sabe cómo, y las ilumina tímidamente. Han aguantado las bajas temperaturas de finales del otoño y parece que tiene ganas de seguir adelante y luchar contra el frio invierno que comienza ahora.

 
 
4_DSC0015X1
 

Otros rosales, que ya llevan durmiendo bastantes días, nos ofrecen en vez de flores, frutos: los escaramujos en toda una serie de variedades de formas y colores. Da la sensación que el rosal de alguna manera quiere seguir cautivándonos con sus colores y sus formas. De sus semillas nacerán las nuevas generaciones de plantas que vete a saber donde arraigarán.


 
5_DSC0083X1
 
 
 
6_DSC0089X1
 
 
Más hojas amarillean a nuestro paso, robles, almos...


 
7_DSC0048X1


Silencio, solo roto por una conversación animada, tranquila, contemplativa en la belleza que nos rodea. Intentamos sacar a cada rincón su color, sus tonos, su luz que casi ya no tiene, y hacemos que nuestras maquinas se ajusten de la mejor forma posible al entorno.


 
8_DSC0253X1
 
 
A las maquinas quizás les cueste trabajo, pero nuestros ojos disfrutan y con ellos el resto de cada una de nuestras células.
De repente, como si en medio de un oasis de luz nos encontrásemos, aparecen los frutos colgantes de una planta extraña, procedente de tierras lejanas, del país del sol naciente, Japón; es la Ehretia Dickson II var Japónica con sus cucuruchos de frutos invertidos ¿Darán estos aceite también?... ¡Qué cosas se me ocurren!

 
6a _DSC0123X1
 
 
Una pica-pica con sus graznidos nos vigila desde el árbol. Los mirlos corretean bajo los setos divisorios buscando una lombriz que llevarse al pico. La ardilla no ha aparecido hoy, debe tener nueces y avellanas guardadas en algún escondrijo… Sigue anocheciendo.


 
9_DSC0248X1


A partir de este momento el sol se ha acostado definitivamente. El poco personal que queda en el Real Jardín toma la dirección de la puerta. Nosotros, que queremos disfrutar de nuestra tarde, de nuestros árboles y plantas, nos hacemos los cansinos y avanzamos despacio. Mira, aquí unas hojas tricolores y ¿te has fijado en el color plata de esas otras? Clac, clac, clac... suenan los últimos disparos de las máquinas.


 
10_DSC0219x1


Solo me atrevo a fotografiar ya hojas, clac, clac, y algún fruto con la esperanza de que el pulso no me tiemble y que luego en la pantalla la foto se vea nítida.

 
12_DSC0103X1
 

Pero también quiero trasmitir la sensación de sueño que nos va rodeando. El jardín comienza a dormirse; veo a un mirlo volar alto en dirección al Parque del Buen Retiro que está al otro lado de la calle Alfonso XII.
 


13_DSC0188X1


Una urraca vuela en dirección a los edificios que rodean al Botánico por el norte. Me encantaría tener un piso ahí. Prácticamente no se oye nada, solo nuestra conversación y clac, clac.


 
14_DSC0162X1
 
Nos despedimos del botanico dejando atras  las bolitas moradas del Callicarpa Bodineri con sus colores mas de Cuaresma que de Navidad. Esta planta es de origen chino. Esta claro que hoy tocaba nombrar a plantas provenientes del Lejano Oriente.
 
Nos despedimos, pasarlo bien, felicidades…
--o0o--
 
Espero haberos entretenido un rato.
Sed felices.
Antonio

domingo, 22 de diciembre de 2013

FLORES CON POESIA CXLVII.-Invierno entre rocas.

Nuestro personaje de hoy nace en Madrid, a principio de los años sesenta. Estudia en esta población y realiza la carrera de Ingeniero Agrónomo en la Universidad Politécnica.


1_DSC3745X1
 

Amante desde siempre de la naturaleza, José Vallugera, dedica parte de su tiempo libre a caminar por los maravillosos parajes de la Sierra del Guadarrama entre otros.
Su poeta de referencia es León Felipe y tiene especial predilección, entre los poetas contemporáneos, por Luis García Montero, del que tiene libros dedicados.
Os dejo un poema que refleja de algún modo su pasión por la naturaleza y que se titula “Invierno entre rocas”

 
2_DSC9636X1
 
 
La versión original de este poema se compone de dos estrofas, la primera de seis versos y la segunda de nueve. Yo, he separado los versos para encajar entre ellos las fotos.
Estoy seguro que os gustará.


Invierno entre rocas


Saldré para sentir como llega
en ese lugar tan cercano
saldré para sentirlo....
 

3_DSC9567x1
 
Siento ahora
quizás más que otras veces
quizás como cuando era un chaval.

 
4_DSC9648X1

 
Esta tarde veré el invierno
entre rocas,
veré un cielo azul blanquecino
de diciembre,
y el frío limpio,




5_DSC0626X1
 
 
las retamas, los enebros
y quizá como aquella otra tarde inesperada
un zorro asomado a la cornisa...
... como premio.
--o0o--


6_DSC9689X1  
 
Espero que os haya gustado.
Sed felices
Antonio

viernes, 20 de diciembre de 2013

FLORES CON POESIA CXLVI.- El día de Año Nuevo

Nació nuestro poeta en Iznájar, provincia de Córdoba en el año mil ochocientos setenta y cuatro.
Estudio en su tierra natal hasta que se traslado a Granada a estudiar Derecho y posteriormente llego a Madrid, donde se matriculó y realizo la carrera de Medicina, para luego dedicarse por entero a la literatura y al periodismo.
 
 
 
1_DSC0236x1
 
 
Trabajo en y para muchos periódicos y revistas, tanto como crítico teatral como autor literario.
Modernista en todo, incluso en su poesía, Cristóbal de Castro y Gutiérrez es expresivo, rico en vocabulario, con entonación y música en sus versos, sabiendo darles el ritmo necesario.
 
Amigo de Alcalá Zamora, de Julio Romero de Torres y los hermanos Machado entre otros. Fue miembro de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba y también de la gaditana Academia Hispanoamericana.
 
 
 
2_DSC0220x1
 
Con inclinaciones comunistas antes y durante la Guerra Civil española, tuvo que exiliarse, para volver posteriormente a Madrid en donde murió en el año mil novecientos cincuenta y tres.
 
Espero que os guste el poema seleccionado hoy
 
 
EL DIA DE AÑO NUEVO
 
 
Rosa fresca, rosa fresca
en el rosal de mi amor:
¡en el rosal te has secado
sin que te cortara yo!
Mujer, mujer en quien puse
el alma y el corazón:
¡sin que yo te diera un beso
tu juventud se pasó!
 
 
3_DSC4109x1
 
 
Cada año nuevo que llega,
llega a herirnos a los dos;
que el blanquear tus cabellos
me ennegrece el corazón.
Clareando este Año Nuevo,
y hasta que se ponga el sol,
yo, que he olvidado rezar,
lo pasaré en oración,
y he de rezar con el alma,
¡y habrá de escucharme Dios,
y habrá de hacerte dichosa
para que descanse yo!...
 
 
 
4_DSC4135x1
 
 
Las niñas juegan al corro
debajo de tu balcón;
cantaron la copla aquella
que tanto nos alegro:
<<El día de Año Nuevo
por la mañana,
bautizaron a Cristo
con agua clara…
¡Ay novio mío,
quien te diera un abrazo
chiquirritito…>>
 
 
 
5_DSC5686x1
 
 
Temblabas tú, reina mía,
como de su tallo la flor,
y me miraban tus ojos
como pidiendo por Dios.
A flor de labio te tuve,
y el beso aquel no estalló;
¡y cada vez que lo pienso
se me parte el corazón!...
 
 
 
6_DSC5507x1
 
 
Tal vez hoy y en este instante,
cuando tenemos los dos,
tu más blanca la cabeza,
yo más negro el corazón,
tal vez un corro de niñas
cante con alegre voz
aquella copla que oímos
aquel día en tu balcón:
<<El día de Año Nuevo
por la mañana,
bautizaron a Cristo
con agua clara…
¡Ay novio mío,
quien te diera un abrazo
chiquirritito…>>
 
 
 
7_DSC4136x1
 
 
…Rosa fresca, rosa fresca
en el rosal de mi amor:
¡en el rosal te has secado
sin que te cortara yo!
Mujer, mujer en quien puse
el alma y el corazón:
¡sin que yo te diera un beso
tu juventud se pasó!...
Vibra en arpa de cristal
el canto más inspirado
de dolor…
--o0o—
 
 
 
8_DSC5689x1
 
 
Espero os hay gustado el poema. No dejéis que a vosotros os pase lo mismo.
Sed felices.
Antonio

Paseando una tarde de septiembre por el Real Jardin Botánico de Madrid.

 
Recuerdo perfectamente aquella tarde. Hacía calor en Madrid y buscando un lugar fresquito y tranquilo me metí en el Real Jardín Botánico.
Flores muchas, sobre todo dalias, pero también había espacio para muchas cosas más, entre otras pasear tranquilamente por sus paseos y observar otras plantas ya sin flor y alguna flor perdida en mitad de la espesura de la propia mata.
No me quiero extender más, y os dejo con parte de mi paseo de mediados de septiembre de dos mil trece.
 
 
1_DSC0503X1
Se esta agusto bajo su sombra 
 
 
2_DSC0525X1
 Cuelgan como maravillosos pendientes
 
 
 
 
3_DSC0585X1
 O lucen como sonajeros misteriosos
 
 
4_DSC0544X1
 O se peinan al estilo punki
 
 
5_DSC4711X1
 O se reunen a comentar las incidencias diarias
 
 
6_DSC0532X1
 y altaneras buscan ser cada una la mas alta
 
 
7_DSC0618X1
 Y aunque pequeñas canturrean canciones de Disney
 
 
 
8_DSC0509X1
 Y se erizan solo de pensar que la puedo cortar
 
 
 
9_DSC0597X1
 Pero lucen maravillosamente como soles
 
Espero no haberos aburrido demasiado.
Sed felices.
Antonio