miércoles, 15 de febrero de 2017

Como ven mis maquinas los insectos XII: Mas cerca

Buenas tardes, días o noches.
Cada uno de vosotros que habrá esta entrada puede estar en cualquier parte del mundo, de un mundo en el que los insectos y los arácnidos juegan un papel importantísimo.
Hoy voy a ser breve en cuanto a las explicaciones.
He tratado de acercarme más a mis bichines, contemplándolos unas veces a través de mis maquinas y otras, tumbado sobre la hierba, a simple vista, intentando acercarme lo máximo posible a ellos sin molestarlos.
Os los dejo, con su nombre debajo de cada foto. Unos más cerca que otros, pero muy cerca casi todos.
Os haré pequeños comentarios en algunas fotos.
Vamos a empezar

Sympetrum fonscolombii en su posadero. Mirar sus ojos compuestos y su cara de payaso.

Empusa pennata en posición de espera. Fijaros en los pinchos de sus patas.

 Carcpocoris mediterraneus atlanticus

Anthidium florentinum una abeja solitaria y muy territorial que defiende su zona de cualquier intruso.

Una mosca Asilidae con su presa desayunando en las Dehesas de Cercedilla

 Argiope bruennichi envolviendo una abeja con su tela. Fijaros en el manojo de seda que esta sacando para terminar con su víctima.

Anthophora sp, pequeña abeja solitaria que anida en cualquier hueco.


Iphiclides podaliriu sorbiendo el néctar, con su enorme trompa, de una lavanda en mi casa. 

Pequeña abeja. Sus patas cargadas de polen y este por todo su cuerpo. Esta sobre una flor de rúcula y no mide mas de un centímetro.


El mundo de los escarabajos es infinito. Un Anisoplia Baetica alimentándose sobre su planta. Son curiosas sus antenas que parecen manos.

Las moscas no dejan de sorprenderme. Esta preciosidad es una Calliphoridae sp, hembra.

Creo no confundirme si digo que esta araña es una  Lycosidae hispanica, la tarantula española.

Pequeño saltamontes. Son curiosos los ojos de los saltamontes. En este caso parece una piedra punteada.

Melanargia lachesis estirando su trompa para sorber el néctar de la planta


Una Eristalinus taeniops de la familia Syrphidae. Conocida como mosca tigre por sus ojos. Cada vez que la veo me quedo prendado.

Nemoptera bipennis conocido como duende de las praderas. Una joya que dura pocos días en este estado.

Un abejorro melenudo intentando libar en una lavanda sobre la piscina de casa de mi madre.

Una langosta mientras se daba un atracon en una planta carnosa. Ved en el punto rojo en mitad de la frente. Me recuerda a la India.


Nada mas por hoy. Espero que os haya gustado
Sed felices.

Antonio 

martes, 14 de febrero de 2017

Flores con poesía CCXCIII: Ceniza son mis labios

Nace nuestro poeta en Jerez de la Frontera en mil novecientos veintiséis.
Estudia en los Marianista de su ciudad natal hasta terminar el bachillerato.
José Manuel Caballero Bonald estudia artes de navegación y posteriormente en la Universidad de Sevilla realiza la carrera de Filosofía y Letras.
Comienza desatancando rápidamente en el mundo de las letras y a los veinticuatro años de edad recibe el premio Platero de poesía por su obra Mendigo.


Antifranquista, será encarcelado en varias ocasiones.
Entre otros premios recibirá el Reina Sofía de poesía y el máximo galardón de las letras españolas: El Cervantes.
Considerado de la Generación del 50 junto con José Agustín Goytisolo, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biezma y José Ángel Valente.
Ensayista y novelista, pero fundamentalmente José Manuel Caballero Bonald es ante todo poeta. Si un poeta de la época de los ismos, es decir a los movimientos literarios de las subversiones, reacciones y retornos.


Sus obras de poesía editadas son muchas y entre ellas destacamos Las adivinaciones, Memorias de poco tiempo, Vivir para contarlo, Tiempo de Guerras perdidas y Manual de infractores entre otras tantas obras.
Os he colocado un poema que me ha hecho pensar bastante. Espero que os guste.

CENIZA SON MIS LABIOS

En su oscuro principio, desde
su alucinante estirpe, cifra inicial de Dios,
alguien, el hombre, espera.
Turbador sueño yergue
su noticia opresora ante la nada
original de la que el ser es hecho, ante
su herencia de combate, dando vida
a secretos cegados,
a recónditos signos que aun callaban
y pugnan ya desde un recuerdo hondísimo
para emerger hacia canciones,
puro dolor atónito de un labio, el elegido
que en cenizas transforma
la interior llama viva del humanos.


Quizá solo para luchar acecha,
permanece dormido o silencioso
llorando, besando en terso parpado rosa,
el pecho triste de la muchacha amada;
quizá solo aguarda combatir
contra esa mansa lágrima que es letra del amor,
aquella luz aniquiladora
que dentro de él ya duerme con su nombre: belleza.
Allá en el pobre labio
todo lo más hermoso conocido asume,
pronuncia apenas con mortal anuncio,
unitivo rescoldo de su viviente brasa.


En tanto el hombre lucha, existe,
traduce la armonía total,
late en la ardida llaga que es su verbo,
fundiéndose en el llanto donde habitan
su linaje, su origen, su canoro
destino de buscador de Dios,
de elegido que espera
ahora,
todavía,
encender la ceniza de sus labios.
--o0o--


Nada más por hoy.
Sed felices.

Antonio 

Como ven mis cámaras los insectos XI

Hola a todos:
ayer mientras seguía ordenando fotos realizadas tiempo atrás fui separando algunas que encontré en esos apartados misteriosos que quedan arrinconados en una zona oscura del disco esperando seguramente identificación.
Y siguen esperándola, pues a excepción de algunos, los demás se donde encajarlos, pero no su nombre verdadero y para ello es mejor, tranquilamente, observar lo que son capaces de ver las maquinas a través de los objetivos macros o del zoom de 300 mm.
Dicho esto, los bichitos que vamos a ver hoy pertenecen a dos órdenes distintos: unos son insectos y otros sus depredadores naturales, los arácnidos.
Cierto es que las arañas tienen por misión regular la cantidad de bichines de seis patas que vuelan por nuestros campos, pero cierto es también que existen insectos, himenópteros sobre todo, que buscan las arañas para inocularlas huevos donde sus crías tendrán asegurado su alimento.

Una Araña de la familia Linyphiidae a la espera de su presa.
La primera foto es una araña tendida a lo largo de su tela en espera de su presa. Pueden esperar largo tiempo hasta que la presa caiga en su tela y con las vibraciones saldrá rápidamente corriendo para envolverla en un letal abrazo de seda.

Argynnis pandora

La mariposa, una Argynnis pandora, una de nuestras mayores mariposas diurnas, es una gran voladora en todos los aspectos, tanto por velocidad como por la altura que pueden llegar a conseguir. En los meses de verano en frecuente verla en zonas boscosas húmedas, en los claros donde las zarzas tienen más luz.

Larva de crisopa

Es una pequeña larva de crisopa, no medirá más de tres milímetros de longitud, que acaba de salir de su huevo y corre por las ramas de una adelfa en busca de su alimento favorito y al que devora en gran cantidad: los pulgones. Los huevos de estos pequeños animales son como pequeñas varillas sobre las que descansa el huevo a salvo de sus enemigos.

Araña cangrejo merendando una abejita

La hora del almuerzo. Una araña cangrejo devora a una pequeña abeja que ha caído en su trampa. La araña adquiere el color de la planta en la que se aposenta y espera pacientemente a que su presa este a su alcance para darle el mordisco fatal que la inmovilizará.

Ninfa de chinche sobre flor de cardo.

Cuando escuchamos la palabra chinche todos pensamos en los chinches de cama que tantos perjuicios causaban y trasmitían hasta hace unos años sobre todo en aquellos colchones de lana que tanto les gustaban.
Pero en realidad los chinches son una enorme familia que abarca una gran cantidad de especies. Los hay verdes, de colores, redondos, alargados, y todos ellos encierran una belleza considerable cuando se les observa. En verano, cuando los demás insectos comienzan a escasear por la falta de flores a ellos se les puede ver en cardos y otras plantas.

La abeja que come con el abdomen elevado

El mundo de los himenópteros es inmenso y difícil de conocer. Abarca desde la mas humilde de las hormigas hasta los descomunales avispones europeos y ahora los asiáticos que nos invaden. Esta abeja que veis sobre la flor tiene la costumbre de elevar su abdomen cuando está recolectando polen en las flores. Las he visto muchas veces y siempre me ha chocado esa posición elevada del abdomen mirando al cielo. ¿Sera para engañar a sus depredadores?

Avispa excavadora de la familia Sphecidae.

La familia Sphecidae está formada por avispas excavadoras a las que veremos alimentarse de distintas plantas durante los meses estivales. Estas avispas, practican unos nidos en el suelo. Cuando lo tienen terminado lo cubren ligeramente y salen a la busca de una oruga a la que pincharan con su aguijón y dejaran viva pero paralizada. Una vez que la tienen paralizada la transporta a su nido y allí le inocula un huevo que será la comida para su larva, una comida viva.

Cadáver de una Eristalix tenax.

La mosca que veis en este cardo es una Eristalix tenax, una belleza que se alimenta fundamentalmente de polen y néctar de las plantas y es una preciosidad. Es una mosca grande, pacifica que nos dejará observarla siempre y cuando no lleguemos a aproximarnos demasiado. Pero el ejemplar que veis en el cardo no está vivo.

Una araña cangrejo, Thomisus onustu, la causante de la muerte anterior.

Este es el enemigo que la ha mordido y que al verme a mi soltó a su presa ya anestesiada por su veneno y se coloco debajo del cardo. Si es otra araña cangrejo, una hembra por el volumen de su abdomen. Fijaros en la cantidad de ojos que tiene en su cabeza con los que puede calibrar perfectamente distancia y ataque a sus enemigos.

Creo que es una avispa solitaria, pero no lo se a ciencia cierta.

El mundo de los himenópteros es increíble. La especialización de muchos de ellos les ha llevado a crear verdaderas asociaciones sociales en que cada individuo tiene un cometido específico dentro del panal o nido. También es cierto es que hay muchísimas avispas dentro de este mundo que son solitarias y que viven una vida sin relacionarse, solamente para aparearse.
La que os muestro, una belleza vista  a simple vista, nunca la he visto en compañía de otras.

Pequeña y multicolor Chrysis ignita.

Por último un himenóptero de la familia Chrysididae, una Chrysis ignita. Es una de las abejas más bellas que existen. Sus colores son un muestrario increíble de tonos. Las veréis muchas veces en las plantas umbelíferas alimentándose, siempre inquietas y en constante movimiento por lo que es difícil fotografiarlas a parte de su pequeño tamaño. Las hembras depositan los huevos en nidos de abejas y avispas donde se desarrollan las larvas alimentándose de sus larvas.
Nada mas por hoy. Espero no haberos cansado en demasía.
Sed felices.

Antonio 

lunes, 13 de febrero de 2017

Recordando un paseo por el Parque del Oeste. Madrid

Sigo encerrado en casa sin que la bronquitis termine de marcharse de mi cuerpo. Miro por la ventana y ansío volver a pasear como hasta hace poco tiempo. Todo llegará. Mientras tanto me dedico a revisar viejos archivos y encuentro este paseo.
Una mañana de mediados del mes de marzo de 2014, decidí darme un paseo desde la Puerta del Sol hasta Moncloa, por aquello que el peso y yo estamos reñidos. El peso conmigo porque no engordo mas y yo con él porque tengo que llevarle a cuestas siempre.
La intención era fotografiar uno de los aviones que forman la escuadrilla acrobática española, un avión a reacción Casa, y al mismo tiempo ejercitar las piernas.


Fotografiado el avión me interne en la parte más alta del Parque del Oeste madrileño, en un pequeño recorrido de escasos doscientos metros, pues no había tiempo para mas. 



Hoy, he encontrado de nuevo aquellas fotos en mi repaso diario de los discos y he creído que era bueno compartirlas con vosotros. 


Una de las cosas que tiene el Parque del Oeste es la capacidad de sentirte inmerso en un enorme espacio en el que siempre tienes lugares para el recogimiento. 


Nada más entrar me encontré con un frutal exuberante de flor y bajo el la estatua de José Artigas, el padre del Uruguay. 





El parque linda con la Ciudad Universitaria, pero eso no es óbice para que los grafitis ensucien todo aquello que vertical se pone a su alcance





El Parque del Oeste de Madrid creo que es uno de los grandes desconocidos de la capital, uno de sus pulmones y un lugar maravilloso por donde pasear en distintos ambientes y paisajes. También es un museo donde libertadores americanos y artistas comparten espacios en las innumerables estatuas que lo jalonan.




El general San Martín, el gran libertador sudamericano, encima de su caballo sobre dos patas señala con su dedo índice el triunfo.



Esta primavera lo recorreré entero y os lo mostraré. Os aconsejo ver las puestas de sol desde cualquiera de sus puntos altos, visitar el templo de Debod o pasear tranquilamente por los románticos paseos que corren junto al arroyo que baja desde Moncloa.




Por último, como un árbol mas del parque, justo al otro lado de la entrada de la carretera de la Coruña se eleva imponente lo que se llama El Faro de Madrid, impresionante torre metálica en cuya parte más alta existe un restaurante giratorio.

Buena semana. Sed felices.

Antonio 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Capiteles con plumas: monasterio de Silos

De mi última visita a Silos, he encontrado una carpeta que contiene separadas del resto unas fotos que hacen referencias a distintos seres alados del bestiario medieval que me llamaron  poderosamente la atención en su momento.
Santo domingo de Silos está situado en pleno corazón de la provincia de Burgos, por encima de Aranda de Duero, el sureste de Lerma y al sur de Covarrubias y San Pedro de Arlanza.
He elegido este tema porque me impresionaron las aves del bestiario

De los cuatro lados del claustro elegí en su día distintos capiteles de seres alados.
Los seres alados pueden representar tanto elementos beneficiosos como malignos. Así algunas aves representan al alma o al propio Cristo, mientras que otras son seres terribles dispuestos a pedirnos cuentas o a aterrorizarnos desde sus increíbles labras en la piedra.
¿Había que recordarles a los frailes del Medioevo que aquellas bestias podían castigarles en una vida futura? ¿Por qué tanta representación de imágenes del bestiario en los claustros como el de Silos en vez de ilustraciones sobre la vida de Cristo o la Biblia?
Son unas preguntas que me han obsesionado siempre. Entiendo en los templos, tanto en el interior como en el exterior la presencia de un bestiario que de alguna forma debía impresionar a aquellas gentes poco instruidas. Pero ¿y en los claustros?
Según todos los estudiosos a los que he podido tener acceso, las aves que se pican las patas o los artejos, vienen a significar el ansia del alma por despegarse de lo terrenal y ascender hacia los cielos.
Por lo tanto estas aves podrían catalogarse dentro del bestiario benigno.
En la fotografía siguiente, podéis ver a unas aves de cuello largo que se pican los artejos.

Aves picoteándose los artejos de sus dedos

Pero aparte del significado espiritual que pueda tener esta maravillosa representación doble en el capitel, hay que fijarse en la detallada elaboración de cada uno de los elementos que conforman el ave. Podemos observar la perfección de la cabeza, tanto boca como ojos, como la maravillosa representación de todo el plumaje.
Otros de los seres alados representados en los capiteles de Silos son las arpías.
Las arpías provienen de la mitología griega, donde tenían el deber de hacer cumplir los mandatos o castigos que el dios Zeus impusiera.
Representadas desde siempre con cara de mujer, unas veces sonrientes y otras malhumoradas, con garras en las patas y cola de serpiente o de dragón. Venían a significar los males que podían sucederle al pecador, como enfermedades y epidemias, a la vez que salvaguardaban las entradas a las iglesias como advertencia la que entraba que allí dentro no se podía cometer actos perversos.
Es de suponer que en los claustro estaban para recordar a aquellos frailes los castigos posibles a los pudiesen estar sometidos en caso de pecar.

Arpías entrelazadas con las ramas de un arbusto

En la foto, puede verse a un grupo de arpías que están sujetas por las ramas de una planta enroscándose al redor de su cuello, como para impedirles su actuación. ¿Representará de alguna forma esa planta un árbol de le vida o del perdón?

Me cuesta creer que las representaciones de aves sobre liebres, picándolas, sean la representación del mismo Hijo de Dios. Pero se dan en muchos lugares. En este capitel de Silos     puede observarse la duplicidad en todo el capitel y su simetría.
Es impresionante la representación de los cuerpos de las aves, mientras que las libres debido a su constitución están menos elaboradas

Aves picoteando un conejo o una liebre.

En este capitel también se ve un árbol que extiende sus ramas hacia las aves y las liebres.

Las sirenas pájaro están representadas también entre los animales alados de Silos.
En la antigua mitología griega, estas  eran las encargadas de encargarse del alma del muerto.

Sirenas pájaro.

Es fantástica la representación de estas sirenas pájaro. Fijaros primero en su rostro de ojos fuertes, boca sonriente y melenas cayéndoles por debajo de los hombros.
Sus extremidades inferiores, no son de pez, sino que presentan garras y es maravillosa la elaboración de todo el plumaje de sus cuerpos.
¿Por qué aquí la planta no las rodea?  ¿Por qué están libres de cualquier atado al mundo terrenal? Quizás deben estar libres para cumplir su misión en cualquier momento.

Sirenas pájaro. De estas salen serpientes de sus bocas

Otras sirenas pájaro menos elaboradas son las de la foto anterior, en las que se puede apreciar como de sus bocas salen lenguas con forma de serpiente.
Otro de los capiteles con seres alados que me llamo la atención y que por ello está junto a toda esta serie del bestiario alado, son esta especie de arpías, pero que se diferencian de ellas fundamentalmente en las formas de sus cabezas. De cuello para abajo tienen la misma configuración. Cuerpo de ave terminada en cuerpo de reptil. Pero si las comparamos con las fotografías colocadas anteriormente podemos observas ciertas diferencias en sus cabezas como son: las arpías parecen tener su cabeza cubierta con un tocado, mientras que estas no.


Seres malignos, duendecillos o trasgos.

Las arpías tienen sus orejas tapadas, mientras que estos seres alados presentan esas orejas puntiagudas.
Además la cara de las primeras es totalmente femenina mientras que en estas existe cierta duda que no tengan una expresión masculina.
He buscado estos seres en distintos trabajos sobre Silos y creo que pudieran ser trasgos, especie de duendecillos capaces de realizar cantidad de jugarretas, invisibles ya veces malignos.
¿Por qué aparecen aquí? Quizá como consecuencia de la tradición en las culturas que llegaron con los bárbaros y que alguna forma encontraron cabida en el norte de España.
Eso sí, es una pura suposición por mi parte que recojo después de leer unas cuantas páginas sobre el bestiario románico.

Otro de los animales alados que aparece en uno de los capiteles de Silos es un cocodrilo alado que parece estar picando el lomo de unos cuadrúpedos (¿Corderos?) mientras la parte trasera de su abdomen de reptil parece introducirse en la boca de estos.
Estos cocodrilos reciben el nombre de cocatris y es muy posible que sea una forma de representar un dragón alado.

 Posibles cocodrilos alados sobre cuadrúpedos. 

Me chocaron al verlos sobre esos otros animales, cuando comencé a analizarlos. En un principio, antes de observarlo con detenimiento, pensé que podía tratarse de una especie de pavo real, pero según iba retrocediendo hacia su cola me percate de su forma de reptil.
Su cabeza pequeña picoteando los lomos de los cuadrúpedos da la sensación de un ataque al Cordero Místico, pero no puedo aseverarlo.

Otro de los capiteles que me impresiono, y a un francés que estaba junto a mí y con el que charle largo tiempo, es este capitel en el que dentro de un entramado vegetal aparecen lo que parecen águilas majestuosas, perros o leones y quizás ¿pequeños dragones?
Los pequeños dragones se encuentran en la parte superior del capitel y parece que adoptan como una especie de postura fetal, aunque otros opinan que pueden ser leones.

Capiteles con una representación de aves, leones y ¿dragones? encerrados entrama vegetal

En el centro intentando liberarse de las ataduras vegetales unas grandes águilas muerden con su gran pico la planta.
Y bajo ellas están los perros o leones intentando zafarse también de su prisión.

Y llegamos al último y que mas me impresiona: dos enormes aves, primorosamente representadas con enormes cuellos y largas patas, parecen tener atrapado a un personaje humano colocado cabeza abajo, mientras que el signo de la palabra aparece en lo alto entre las dos aves.


Las cabezas de las aves me tienen desconcertado, pues tienen pinta más de rapaces que de posibles flamencos u otro tipo de zancuda.
Esas cabezas, entrelazadas a través de sus cuellos, no pican al ser que esta cabeza abajo.
¿Por qué cabeza abajo? ¿Por qué la palabra arriba?
Ya os puse una vez este capitel y sigo sin tener una respuesta a su representación. La figura humana ¿puede ser la representación de un alma? Si es así ¿Por qué boca abajo?
Nada mas por hoy. Espero no haberos causado muchos dolores de cabeza con la entrada, pero tenía las fotos separadas desde hacía muchísimo tiempo y no me atrevía con ella.
Sed felices.

Antonio