miércoles, 9 de mayo de 2018

Meninas sin rostro en Madrid: meninas muertas



Menina, has salido a la calle y tu rostro se quedo perdido en el espejo cuando en el te mirabas. Y aquellos que te trasladaron, te sacaron del cuadro, olvidaron las dos cosas mas importantes de tu persona: tu cara y tu mirada.


Te han sacado del cuadro y te han preparado en un carnaval de disfraces a cual mas horrendo.
¿Quién te ha colocado ahí como un pasmarote?¿Quien ha osado a castigarte de cara a un muro que oculta tus pesares? ¿Que significado hay detrás de cada uno de esos rostros sin cara?


¿Quién ha osado a vestirte de cualquier manera?
¿Quién ha sido capaz de quitarte la vida y mostrar tus huesos?


Tus ojos, fuente de un diccionario mayor que cualquiera de los existentes han sido completamente cegados y en tu rostro no existe la expresión dulce de la mirada que ha sido sustituida por una faz plana.


Me pregunto de quien ha partido la idea de vestiros como damas no velazqueñas, meninas de otro tiempo, en una ciudad que se conmueve por el constante ajetreo de personas frías que van de un lado a otro sin apenas dedicaros una mirada.



Me pregunto quién ha sido el que ha permitido sellar vuestros labios de tal manera que ni la más mínima expresión puede salir de vuestras bocas. Me pregunto quién ha querido dejaros sin voz, sin el poder de la voz, para retrotraeros a tiempos que empiezan a ser lejanos en el recuerdo.



Incluso te he visto con un collar como el que se les pone a los perros para que no puedan ser mordidos por otros perros o ¿es quizá un signo mas de sometimiento a través de ti, parada y fría en la acera de una calle de Madrid? No entiendo un collar de tal dureza enrollado a tu cuello. ¿A quién se le habrá ocurrida tamaña locura? ¿Cómo es posible que las mujeres que pasáis ante ella no protestáis? No lo entiendo.


Puedo entender que os vistan con distintos modelos de ropa, para gustos no hay nada escrito. Pero que te pongan un collar de perro de reala y pelea al cuello, aunque seas una estatua, ciega, muda y sin rostro, me sorprende
Y tampoco entiendo que se refleje la muerte en tu cuerpo. La única estatua de una menina de las expuesta en Madrid que yo haya visto con ojos, tiene los ojos de la muerte. Cuencas luminosas de una radiografía que no representa otra cosa que un esqueleto. Un esqueleto dentro del cuerpo de una menina. ¡Vaya por Dios! Los únicos ojos femeninos en esas estatuas sin rostro resultan que son los ojos de un muerto.


No me extraña que densos nubarrones circulen por encima de vuestras cabezas.  
Colocadas por todo Madrid, como aquellas vacas de colores que se pusieron tiempo atrás, perdonar la comparación, como rebaño femenino retrogrado al que hay que callar y no permitir expresar, pues sin rostro como os podéis oponer a que os vistan con un “frágil” o de “Madrid al cielo”. 


Claro que si de Madrid al cielo se lo hubiesen colocado a la escultura con esqueleto habría sido un puntazo.
Entiendo que se haya querido sacar a Velázquez a la calle, pero debía haber sido de otra manera. Hemos sacado el perfil de una figura de Velázquez y hemos destrozado de la imagen preciosa de su composición. ¿Os imagináis el cuadro con el esqueleto en la princesa? ¡Madre mía!


Pues yo he escogido el único rostro que he encontrado y se lo he colocado a cada una de las meninas fotografiadas, para darles por lo menos un aliento de vida, aunque sea efímera. 
Y el único rostro que he encontrado ha sido este:


Y este es el resultado final:


Bueno es mi forma de ver, de sentir. Seguro que a otros les parecerán maravillosas, pero como tengo la costumbre de escribir y decir lo que siento, así lo he hecho.
Sed felices, ya sabéis que no hay nada más importante.
Antonio

lunes, 7 de mayo de 2018

7 mariposas con A


¿Por qué las mariposas nos llaman tan poderosamente la atención desde niños? Recuerdo en mi niñez que aquellos seres alados que volaban en los alrededores de la finca de mis abuelos me llamaban poderosamente la atención. Las había grandes y pequeñas y me encantaba verlas posarse en las cuidadas flores que mi abuela tenía en la terraza del balim-balom, donde pasaba horas enteras realizando ganchillo mientras nos contaba historietas y cuentos infantiles.


Mi colección fotográfica no es excesivamente grande de los lepidópteros que tenemos en la zona centro, pero he ido recopilando en estos cinco últimos años algunos ejemplares que poco a poco voy aumentando. Y en momento de poner orden a mis queridas mariposas me di cuenta que clasificadas tenía siete mariposas que su nombre empezaba por A.
¿Y por qué no hacer una entrada con ellas? Pues aquí me tenéis armado de valor, y quizás de algo de imprudencia por mi poco saber, montando esta entrada.
Mi agradecimiento a todos los entomólogos, profesionales o amateurs, que me han ayudado durante todo este tiempo a descubrir a las mariposas y sus nombres. Vamos a por las siete elegidas hoy con A.
1.-Aglais urticae, conocida con el apodo de Ortiguera.
A esta mariposa la podemos encontrar en toda la Península Ibérica y también en todo lo que es Europa continental.

Aglais urticae, Ortiguera, sobre flor de zarza. Es una hembra, el macho no tiene esos dos puntos negros del ala.

Dependiendo del clima de la zona puede tener una o varias generaciones anuales, dependiendo sobre todo de la temperatura. En zonas cálidas pueden darse tres generaciones, mientras en aquellas mas frías solo una. Vuelan entre los meses de maya agosto en zonas frías y hasta octubre en zonas cálidas, si bien es cierto que días antes de la primavera puede vérselas en días calurosos.
Puede encontrársela alimentándose en distintas plantas nutricionales como los sauces, buddleia, los sedum etc. La que veis en la fotografía está alimentándose en las flores de la zarza del puerto de Cotos, en la sierra del Guadarrama.

Aglais urticae, Ortiguera, sobre flor de zarza en Cotos.

Los machos se diferencian de las hembras a simple vista por la falta de unas manchas en la parte superior del ala delantera. 
Es muy vistosa su coloración azulada en las celdas de los bordes de fuga de sus alas.

2.- Argynnis paphia, conocida vulgarmente como nacarada Nacarada
Esta mariposa, de tamaño grande, se extiende por toda España y Portugal en la península, llegando a encontrarse en el norte de África y también en el resto de Europa y parte de Asia.

Argynnis paphia, Nacarada. Sobre flores de zarza. Las zarzas una de las aliadas en verano. Siempre hay insectos en ellas.

La familia de las Argynnis tiene tres representantes entre nosotros que muchas veces conviven conjuntamente haciendo bastante difícil su distinción a no ser que tengas experiencia y estés  acostumbrado a verlas, que no es el caso, pero con ayuda se llega a todas partes. Y aquí quiero recordar al grupo de Bichos de San Lorenzo de El Escorial y alrededores, sin los cuales esto no podría ser escrito.
Esta mariposa vuela entre los meses de mayo a principios de septiembre, variado dicho periodo de las condiciones climáticas. Se la puede encontrar en bosques que tengan plantas como las zarzas de cuyas flores les gusta alimentarse, tanto a nivel del mar como en alturas; la fotografiada al igual que la anterior en el puerto de Cotos.
Solo tienen una generación anual y de las mariposas diurnas es una de las más grandes.
Es curioso como esta especie, igual pasa con otras muchas, dependiendo de la zona de vuelo, África, Europa o las islas, presenten diferencias de diseño en sus manchas.

Argynnis paphia Nacarada 

Lo que si os aseguro que cuando están libando encima de las Zarzas es magnífico poderlas observar y se dejan fotografiar siempre que no las molestemos demasiado. Su vuelo es también espectacular. A mí me encanta verlas planear.
3.-Antocharis euphenoides, conocida como El Zegrí.
Es una mariposa de tamaño bastante más pequeño que las dos anteriores que vive en la zona central, sur y este de la Península Ibérica pero no se extiende por el resto de Europa. Los hábitats de los insectos es una cosa que siempre me llama la atención.

Antocharis euphenoides hembra, fotografiada sobre su flor.

Los ejemplares de la fotografía están fotografiados los días 13/4/2016 y 14/4/2017 en la zona de Villanueva del Pardillo en lo que podríamos considera un límite hacia el oeste de su hábitat.
Suele vivir en zonas de altura media y alta, entre los 400 y los 1600 msnm y nunca en grupos muy numerosos estando los ejemplares bastantes dispersos.
Le gustan los lugares secos, a ser posible algo rocosos y alimentarse de plantas como las rabaniza amarilla o las hierbas pastel, también conocidas como isatis o glasto, si bien en algunos lugares se la denomina Áspide de Jerusalén.
Se diferencian machos de hembras por una mancha anaranjada que en las hembras esta menos acusada en los extremos de sus alas anteriores.

Antocharis euphenoides hembra. Fijaros lo graciosos que son esos ojitos.

Tiene una sola reproducción anual y suelen volar desde finales de marzo si el año es caluroso hasta finales de junio y excepcionalmente en algunos lugares hasta principio de julio.
Son muy nerviosas, sobre todo los machos que es dificilísimo ver parados.
Las hembras no les van a la zaga pero se pueden fotografiar mejor.

4.- Argynnis adipe.
Nos encontramos con otra de las mariposas de la familia Argynnis. Prácticamente de igual tamaño que las otras dos que veis en esta entrada.
Su hábitat se encuentra distribuido desde el sur de los países nórdicos hasta el norte de África, Marruecos, Argelia y Túnez, y en prácticamente en toda Asia.

Argynnis adipe sobre una flor de cardo. Es una de sus flores nutricionales.

La podemos encontrar a cualquier altura hasta los 2000 msnm y su periodo de vuelo se encuentra entre mayo y agosto, dependiendo mucho del año y el lugar.
Como su prima hermana la Nacarada, gusta de vivir en zonas boscosas con claros donde alimentarse de las plantas que en ellos buscan el sol y la humedad, no despreciando las zonas de hierbas secas.
Se alimenta de las plantas pertenecientes a las Violas, aunque no le hace ascos a las zarzas donde liba con frecuencia.

Argynnis adipe. Esas manchas del ala posterior que parecen pegadas.

Su envergadura puede llegar a los 5,5 centímetros, por lo que podemos considerar que esta familia está dentro de las mariposas diurnas grandes.
Esta mariposa coloca sus huevos en las hojas de sus plantas nutricias y eclosionan después del invierno. Una vez desarrollada la oruga esta se encierra dentro de un capullo de donde saldrá el insecto adulto a partir de la tercera semana.
5.- Adsccita sp.
Es una de las más bonitas mariposas que podemos encontrar en España.
Con una envergadura de unos 30 milímetros sus alas anteriores pueden ser de color azul turquesa o verdes y las  posteriores suelen ser grisáceas.

Adsccita sp. Es un macho con esas antenas filamentosas; con ellas se detectan losolores que dejan las hembras.

Pertenecen a la familia Zygaenidae que comprende unas mil especies diferentes.
Son torpes en su vuelo. Se las puede encontrar en alturas de hasta 1000 msnm.
Viven en zonas de hierbas y les gusta posarse en las flores y su vuelo no es que digamos vistoso, si no todo lo contrario.
Hay una sola generación anual. La hembra coloca los huevos a final de verano y estos eclosionan en orugas que pasan así el invierno, transformándose en mariposas al comienzo del verano,
La que veis aquí fotografiada está tomada en la zona de Guadarrama a unos 1100 msnm en las praderas de la presa de La Jarosa bajo las laderas de  la Sierra del Guadarrama.

Adsccita sp. Fijaros como tiene la espiritrompa enrollada.

Se las puede ver volar, o estar posadas, desde finales de mayo a finales de agosto. En años muy calurosos pueden llegar a ser vistas hasta mediados de septiembre. Una está fotografiada en abril de 2014 y la otra en junio del mismo año.
Esta familia presenta distintas modalidades de mariposas con vistosos diseños de sus alas.

6.-Argynnis Pandora.-
Esta mariposa fue descrita por primera vez por Schiffermuller en 1775.
Al igual que sus primas hermanas tiene una envergadura que roza los seis centímetros y unos vuelos rápidos y espectaculares, llegando a alcanzar grandes alturas.

Argynnis Pandora sobre una zarza en el Puerto de Cotos, divisoria entre Madrid y Segovia.

Esta distribuida de forma generalizada por Europa, si bien existen zonas donde no se encuentra y eso que vive en alturas comprendidas entre el nivel del mar y más de 1500 metros sobre el mismo habiéndolas visto yo a 1800 metros de altura en la Sierra del Guadarrama.
En nuestra zona puede presentar dos generaciones anuales pudiendo verlas volar desde mayo a finales de septiembre siempre que al año acompañe.
Le gusta vivir en zonas de bosques, ya sean estos caducos o perennes, pero que tengan sus plantas nutricionales que son entre otras los cardos de cualquier tipo y las zarzas.
Se distinguen de sus primas hermanas sobre todo por los tonos verdosos en el abdomen y en las alas cerca de este.
Verlas en época de preparación de los apareamientos es impresionante por el número de ejemplares que puedes encontrar en una misma planta alimentándose a la vez.

Argynnis Pandora. No se si enla presentación vereis su lengua libando jugos de las flores.

Las de la fotografía están tomadas el 15 de julio de 2017 en el Puerto de Cotos.
Me encantas esos ojos gordos llenos de pequeñas manchas negras que pareen mirarte en todas direcciones.
7.-Aricia cramera. (Aricia agestis)
Se la conoce popularmente como Morena serrana y es una mariposa de unos tres centímetros de envergadura.

Aricia cramera, una joya preciosa de nuestros prados. Aras de suelo, seguramente para tomar sales.

Vive en toda Europa y norte de África, y zonas de Asia, encontrándosela también en Siberia.
Estas preciosidades presentas dos generaciones anuales y se las ve volar desde mayo hasta septiembre.
Les gustas las praderas con hierbas altas donde esconderse y se alimentan  en las flores de dichas praderas. Pero suelen estar sobre praderas cutos terrenos sean calcáreos, pudiéndolas encontrar sobre el suelo absorbiendo las sales de los mismos.
Como podréis apreciar en la foto el nombre genérico de  Morena Serrana le viene al pelo por la parte superior de sus alas rematadas con esas celdas de color anaranjado amarillento tan vistoso.
Son nerviosas y hay que tener paciencia para fotografiarlas, aunque si están libando y te acercas con cuidado no se espantaran.

En esta foto se aprecia por que a la Aricia cramera la denominan Morena serrana.

Los ejemplares aquí mostrados están fotografiados  la primera en abril de 2017 y la de las alas marrones en septiembre de 2013.
--o0o--
Y con esta mariposa hemos terminado esta entrada que espero os haya gustado.
Sed felices, ya sabéis que no hay nada mas importante.
Antonio

jueves, 3 de mayo de 2018

Flores con poesía CCCXX: Una de tantas


Nace nuestro poeta en Bilbao allá por el año de mil ochocientos ochenta y tres.


De familia humilde su vida se ve desde muy al principio truncada por una serie de factores como la muerte de su padre. La tristeza de su madre y los desaires recibidos marcaron una vida que Ángel de Ugarte Revenga dejo perfectamente descrita en los siguientes versos:

Desde muy  niño
las vi moradas.
De las Osunas,
la fuente baja,
mató a mi padre
y hundió mi casa.
Las amistades
levaron anclas.
Mi joven madre
siempre lloraba
sin que le oyera
decir palabra…


Y en tal rocío
templé mi alma…
Estudio y remo
desde mi infancia.
No hube pensiones
ni garambainas…
Surgió en mi surco
siempre taimada
que, arteramente,
y a mis espaldas
mordía el grano
que yo sembraba.
Toda mi vida
queda explicada.


Desde luego el poema dice todo.
Su obra se publicó principalmente en diarios vascos, especialmente de Bilbao, como el Nervión.
Si bien edito varios poemarios que recogían estas obras publicadas mezcladas con otras no impresas anteriormente.
Entre mil novecientos ocho y y mil novecientos treinta y cinco, sacó a la luz estos cuatro poemarios: Alma mía, Desde las sombras, Revoladas de un Chimbo y un poemario dedicado al compositor Arriaga.


Fue un gran caricaturista.
Murió Ángel de Ugarte Revenga en su tierra natal en mil novecientos treinta y seis pocos días antes del inicio de la Guerra Civil española.
Os dejo un poema que refleja dolor, dureza, amor y hasta celos. O eso me parece a mí.
Espero que os guste

UNA DE TANTAS
Si ese viejo que supo llevarte deslumbrada,
supiera conmoverte la entraña del placer,
no tendrías el aire de una yegua alquilada
que teme, a cada instante, su pesebre perder.


Y tú, a pesar de todo, le eres dócil y fiel,
sin pensar que él hiciera de tiu vida una enorme
vulgaridad. Y marchas cual dorado bajel
que llevara el cadáver de una ilusión informe.


Pero tú lo quisiste. Tu ambición desatada,
te hizo caer de bruces en la dorada sima.
Y vas por esas calles, lujosa y bien cebada,
sin aspirar a un noble querer que te redima.
--o0o--


Sed felices, lo demás es muchísimo menos importante.
Antonio

miércoles, 2 de mayo de 2018

El Universo: un metro cuadrado de terreno.


Hace unos días “El Rincón de Mefistófeles” coloco un interesante artículo de “Ciencia de sofá” en el que se exponía si el Universo que vemos todas las noches es finito o infinito.

Nubes sobre el Guadarrama.

Os aconsejo que leáis dicho artículo que aparte de llevaros hasta los límites conocidos, y posibles de ver, os hará reflexionar sobre la grandeza del mundo en el que estamos colocados a bordo de una maravillosa nave que se llama Tierra.

Espina dorsal de Abantos nevada el 30 de abril de 2018

Y en esta nave existen universos increíbles que la mayoría de nosotros desconocemos, que estando a nuestro alrededor nos pasan desapercibidos. El primero de ellos el propio Universo en el que vivimos pues, cada vez más, las noches con las iluminaciones de las grandes urbes y las tecnologías en la mano nos impiden mirarlo y comprender la belleza y la magnitud de lo que debía ser observado por todos todos los días.

Presa de La Jarosa, llena a rebosar. 1 de mayo de 2018

Pero tampoco miramos a nuestro alrededor, ni siquiera al terreno que pisamos donde infinidad de distintos universos giran unos alrededor de otros, complementándose y, por lo general, destruidos por el hombre debido a su ignorancia.
Cada día que salgo al campo me doy cuenta de lo poco que personalmente se de esos pequeños y maravillosos Universos que nos rodean: el de las plantas, el de los animales grandes y pequeños, e incluso el propio de los minerales; todos ellos conjugados con los fenómenos propios de la Naturaleza están esperando que los descubramos, los admiremos y los protejamos.

La Jarosa.

Solo hay que coger un día una ruta campestre, da igual el lugar, y elegir dentro de ella varios universos de un metro cuadrado y comenzar a mirar. Si, en un metro cuadrado puede darse el caso de que exista una cantidad de vida inimaginable para muchos.

Ruiseñor que cantaba como un loco ayer 1 de mayo de 2018 en La Jarosa.

Si observas un tapiz de hierbas desde tu altura solo veras tonos verdes salpicados de florecillas de todos los colores. Pero si pones los ojos en cerca del suelo comenzaras a ver entre ellas insectos y arácnidos que pululan por allí.

Margaritas en los prado de Guadarrama.

Si subes por los troncos de las plantas y por su ramas, contemplaras infinidad de seres vivos que comparten habitas comunes en una lucha por la supervivencia en donde unos es posible que se coman a otros en la conocida cadena trófica de la vida.

Gasteruption hastator  sobre una ramita donde dormir. 

Pero en esos pequeños mundos de un metro cuadrado hay una regla básica, común en toda la Naturaleza que conocemos y que se repite, salvo raras ocasiones, y no es otra que vivir sin destrozar y manteniendo el cuidado del mundo que les rodea. ¿Lo hacemos nosotros? No.
Intentar descubrir los universos que tenemos a nuestro alrededor; intentar acercaros a ellos aunque os tengáis que tirar al suelo para observaros. Yo lo hago muchas veces cuando voy al campo y, en cada nueva ocasión, descubro algo infinitamente mucho más pequeño que yo, que hace más grande el universo Tierra en el que vivo.

Antocharis cardamines aterida de frío ayer 1 de mayo de 2018 en subida a Abantos

Buscad un metro cuadrado de tierra y observadlo durante varios momentos distintos: descubriréis y os ayudará a descubriros a vosotros como si de un enorme libro de texto se tratase, una escuela maravillosa donde el catedrático es el propio mundo que te rodea y tú el alumno que vas aprendiendo la asignatura de la vida que compartes con otros. Y normalmente gusta; luego vienen los cursos donde te vas especializando en su conocimiento y en el propio conocimiento día a día. Porque aprender a conocer los Universos terrestres nos enseña también a conocer el propio universo de nuestro Yo, a veces demasiado dejado y olvidado.

Aculepeira armida esperando una presa pacientemente

Cuando tenía unos cinco o seis años, mi abuelo me enseño por primera vez como se producían las noches y los días con la lámpara de su mesilla de noche y una pequeña bola del mundo metálica.

Pequeña abeja sobre la flor de la rúcula.

En el campo, en la provincia de Tarragona, aprendí con él, y sus prismáticos, a mirar el cielo y su distribución en distintas constelaciones y con ello me introdujo en el conocimiento del mundo, de su enormidad y su belleza. Aquellas primeras lecciones me han llevado hasta los universos terrestres que empiezo a conocer unas décadas después.

Puesta de sol en la provincia de Madrid.

Reflexionar; vale la pena agacharse, mirar, observar, aprender y reflexionar. Tenemos un mundo fantásticamente maravilloso que nos rodea. No lo destruyamos. También vale la pena salir de la ciudad de noche, buscar un lugar apartado y mirar al cielo: volveréis a descubrir un espacio maravillosos compuesto de infinidad de mundos.

Luna llena del 3 de diciembre de 2017.

Sed felices.
Antonio