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lunes, 11 de marzo de 2019

30 minutos acostando al sol. (Filosofía de albañil)

Buenas lo que sea, porque tu puedes estar incluso viendo la puesta de sol.
Todas las fotografías de este trabajo son continuas, están colocadas por orden, y solo se han recortado.
Todas son de la puesta de sol de ayer 9 de marzo de 2019.
Espero que os guste; si pensáis que los temas personales no son aceptables, no lo leáis.



 19:03 Tengo que taparme los ojos al mirar al horizonte. Con ello consigo ver el cielo de frente, Ya queda poco para que Lorenzo se esconda tras el horizonte. Quizás un par de minutos mas antes de que se duerma del todo. Es un buen chico. Puntual todas las tardes para dormir, aunque poco a poco se va escaqueando y se esta acostando todos los días un minuto mas tarde. Porlo menos me hace compañía, así no estoy solo.



 19:05 El cielo empieza a teñirse. Es un gran coqueto, Puede tirarse treinta o cuarenta minutos probando a ver que tono le va mejor. Es una delicia que lo haga, así puedo disfrutar y elegir el momento que mas me gusta.


19:06 Los últimos rayos están ya torpes, Solo queda un milímetro de la esfera celeste por esconderse tras el horizonte. Todos los días igual pero distinto. Como nuestros días, todos iguales, con las mismas discusiones, pero al final distinto del anterior y seguro que del siguiente. 


 19:07 Ya solo es resplandor. Lorenzo se ha acostado por fin. Cada vez que esto ocurre y yo lo veo, una sensación de paz me invade. Multitud de preguntas surgen, dudas también. Esas luces de multitud de colores distintos hacen en mi el mismo efecto que las luces de colores de las piscinas termales: me relajo y llevo mis pesares con mas tranquilidad.


19:08 Lo bueno que tienen los objetivos de gran longitud focal es que te trasladan a lugares que el ojo es incapaz de ampliar. Una llama de oro se recorta en ese cielo. Suelo con paz, me imagino un mundo pleno de felicidad y no este que en cualquier momento se puede convertir en un polvorín explotando. 


19:13 Ya han pasado diez minutos desde que el sol comenzó a esconderse. Ahora tengo tiempo para pensar un poco en ti. Y pienso en ti ahora porque en otro momento no puedo. Estas demasiado lejos, en un país tan distinto al mio que da vértigo. Las distancias pueden ser muy pequeñas pero los tiempos son eternos. Ya han pasado diez minutos, ya, y parece que hay sido un instante. Tienes demasiado poder sobre mi, cielo.


 19:16 Tres minutos más. Cada instante, cada segundo que vivimos, es un regalo maravilloso que despreciamos muchas veces. Un instante puede ser eterno o efímero. La medición del tiempo es una relación química entre la edad y las encimas que producimos. Y aterra ver como los instantes, incluido este, pasan a velocidades vertiginosas.Un regalo que tiramos normalmente por la borda, hasta que es demasiado tarde y se nos hunde el barco definitivamente,


 19:17 Un minuto mas. Y sigo solo, con mis nubes en el cielo que siguen maquillándose.


19:24 Han pasado otros siete minutos. Los colores comienzan a teñirse de rojo en gasas suaves que van abrigando a la bóveda celeste. Hay que tapar al sol para que no se enfríe. A mi me encantaría que tu me tapases cuando tengo frío; en este momento lo estoy empezando a notar. Pero el país de tu origen está muy lejos.


 19:24 Cada vez que disparo con la maquina, quemo un segundo de mi vida y no se cuantos me quedarán aún. Un amigo hablaba ayer de la soledad buscada, Esa debe ser impresionante, Poder escaparte del mundo recorriendo una orilla o subiendo una montaña porque has elegido estar solo. Terriblemente es muchísimo peor es estar contemplando la belleza porque nadie ha querido acompañarte.


 19:28 Los tonos por general en el cielo son rojizos. Van apagándose lentamente, como cada uno de nosotros desde el momento en que nacemos.


19:29 Solo en el horizonte refulge aun una cierta luz dorada, como la que se enciende dentro cuando pienso en ti. ¡Que mal hechas están las relaciones sociales! Somos tan hipócritas que nos regimos por un decálogo muchas veces absurdo, donde la libertad del hombre para amar solo está dirigida en una dirección, Todo es pecado, incluso amarte.


 19:29:30 Cada vez mas rojas, como si fuesen infinitos labios pintados ya de un carmín pasado de moda. El cielo se está apagando y yo con él.  Voy a emprender la vuelta y volver al mundo normal de las personas normales. Cuando cruce la calle y suba las escaleras del portal seré un respetable D. Antonio, padre de familia y cumplidor en su trabajo. Las ilusiones personales se habrán quedado fuera.


19:31 Enfoco de nuevo el horizonte con el teleobjetivo. Ya no queda nada. Incluso donde brillaba hace treinta minutos la esfera que nos calienta, queda ya solo un rescoldo con las ultimas brasas encendidas. Nos hacemos viejos y nuestras brasas están cada vez mas apagadas; ¿por que se inventaron los mandamientos? Seria por gente como yo, supongo; no, ¡seguro, seguro!

Sed felices. Una mirada  a una puesta de sol puede inundar el corazón de gozo, aunque no lo parezca tras mis reflexiones.
Antonio 

miércoles, 9 de mayo de 2018

Meninas sin rostro en Madrid: meninas muertas



Menina, has salido a la calle y tu rostro se quedo perdido en el espejo cuando en el te mirabas. Y aquellos que te trasladaron, te sacaron del cuadro, olvidaron las dos cosas mas importantes de tu persona: tu cara y tu mirada.


Te han sacado del cuadro y te han preparado en un carnaval de disfraces a cual mas horrendo.
¿Quién te ha colocado ahí como un pasmarote?¿Quien ha osado a castigarte de cara a un muro que oculta tus pesares? ¿Que significado hay detrás de cada uno de esos rostros sin cara?


¿Quién ha osado a vestirte de cualquier manera?
¿Quién ha sido capaz de quitarte la vida y mostrar tus huesos?


Tus ojos, fuente de un diccionario mayor que cualquiera de los existentes han sido completamente cegados y en tu rostro no existe la expresión dulce de la mirada que ha sido sustituida por una faz plana.


Me pregunto de quien ha partido la idea de vestiros como damas no velazqueñas, meninas de otro tiempo, en una ciudad que se conmueve por el constante ajetreo de personas frías que van de un lado a otro sin apenas dedicaros una mirada.



Me pregunto quién ha sido el que ha permitido sellar vuestros labios de tal manera que ni la más mínima expresión puede salir de vuestras bocas. Me pregunto quién ha querido dejaros sin voz, sin el poder de la voz, para retrotraeros a tiempos que empiezan a ser lejanos en el recuerdo.



Incluso te he visto con un collar como el que se les pone a los perros para que no puedan ser mordidos por otros perros o ¿es quizá un signo mas de sometimiento a través de ti, parada y fría en la acera de una calle de Madrid? No entiendo un collar de tal dureza enrollado a tu cuello. ¿A quién se le habrá ocurrida tamaña locura? ¿Cómo es posible que las mujeres que pasáis ante ella no protestáis? No lo entiendo.


Puedo entender que os vistan con distintos modelos de ropa, para gustos no hay nada escrito. Pero que te pongan un collar de perro de reala y pelea al cuello, aunque seas una estatua, ciega, muda y sin rostro, me sorprende
Y tampoco entiendo que se refleje la muerte en tu cuerpo. La única estatua de una menina de las expuesta en Madrid que yo haya visto con ojos, tiene los ojos de la muerte. Cuencas luminosas de una radiografía que no representa otra cosa que un esqueleto. Un esqueleto dentro del cuerpo de una menina. ¡Vaya por Dios! Los únicos ojos femeninos en esas estatuas sin rostro resultan que son los ojos de un muerto.


No me extraña que densos nubarrones circulen por encima de vuestras cabezas.  
Colocadas por todo Madrid, como aquellas vacas de colores que se pusieron tiempo atrás, perdonar la comparación, como rebaño femenino retrogrado al que hay que callar y no permitir expresar, pues sin rostro como os podéis oponer a que os vistan con un “frágil” o de “Madrid al cielo”. 


Claro que si de Madrid al cielo se lo hubiesen colocado a la escultura con esqueleto habría sido un puntazo.
Entiendo que se haya querido sacar a Velázquez a la calle, pero debía haber sido de otra manera. Hemos sacado el perfil de una figura de Velázquez y hemos destrozado de la imagen preciosa de su composición. ¿Os imagináis el cuadro con el esqueleto en la princesa? ¡Madre mía!


Pues yo he escogido el único rostro que he encontrado y se lo he colocado a cada una de las meninas fotografiadas, para darles por lo menos un aliento de vida, aunque sea efímera. 
Y el único rostro que he encontrado ha sido este:


Y este es el resultado final:


Bueno es mi forma de ver, de sentir. Seguro que a otros les parecerán maravillosas, pero como tengo la costumbre de escribir y decir lo que siento, así lo he hecho.
Sed felices, ya sabéis que no hay nada más importante.
Antonio

martes, 14 de junio de 2016

Filosofia de albañil: los duendes

Dicen que de noche, Soledad, unas extrañas figuras recorren el aire de forma danzarina al compás de melodiosas músicas. 


A esos maravillosos seres de alas extrañas, que parecen flotar, más que volar, que dan la sensación de ser movidos por un artista de las marionetas, se les conoce con el nombre de duendes, los duendecillos de las praderas. 
Otros les conocen como los duendes del enamoramiento.
Dicen que sus caras representan la viveza y la felicidad, la ilusión por la vida, por la amistad y el amor.


Dicen, que tienen poderes fantásticos capaces de enlazar miradas hacia la eternidad, juntar corazones olvidados y unir en un fuerte abrazo a mentes perdidas y destrozadas por la angustia y el olvido.
¡Ojala fuese verdad todo esto! ¡Ojala te encontrase o me encontrases!
Los duendes son extrañas criaturas, que aparecen y desaparecen de los herbales de las praderas y su maravilloso vuelo es una danza misteriosa destinada a realizar los conjuros de los que son capaces.
¡Ay!, Soledad, como me gustaría que nuestras miradas pudiesen encontrarse mientras un duende se cruzase entre nosotros. Me encantaría poder mirarte a los ojos y saber que tú me mirabas de la misma forma.


Dicen, que los duendes lo que enlazan con su presencia es para siempre, un amor eterno.
¡Ojala tú y yo nos miremos mientras un duende se cruce en nuestro camino!
Habrá que andar con cuidado si caminamos juntos, para ver al duende, no vaya a ser que el duendecillo pase en el momento en que no te mire.


Dicen que los duendes son unos seres fantásticos que aparecen con la penúltima luna de la primavera y desaparecen con la primera del verano. Pero que en ese tiempo sus efectos son maravillosos.


Acaso tú y yo en algún momento veamos un duende… Espero soñar con los duendes y contigo; y cuando despierte espero seguir soñando contigo.

                                                                Junio de 2016

--O0O--

Los duendes son unos insectos de las praderas del orden de los Neurópteros. Son tan frágiles, que cuando vuelan parece que están flotando.
Las fotos son del viernes pasado en la zona de Colmenar Viejo.
Soñad con duendes, sed felices
Antonio  

martes, 9 de septiembre de 2014

Recuerdos: nubes posadas en el agua.-

Estoy sentado en la roca. A mis pies el agua unas veces se mueve al compás de un pequeño pez que ha creado unas ondas y otras, como si de un espejo total se tratase, permanece quieta, callada… incluso, podría decirse, pensativa.
Es una buena compañera de razonamientos. Juega con las luces y las sombras creando un mágico muestrario de diferentes reflejos de colores apastelados. La paciencia inunda su tranquilidad y me llena a mí de ella, esperando, tranquilamente, pero impaciente, apoyado en la roca.

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Miradas que se pierden en distintos destellos sobre el agua porque no tienen unos destellos de ojos a los que mirar; unos ojos que echo en falta.
La tarde va cayendo lentamente. 
El cielo suave toma colores que se van aproximando por un lado al oro y por el otro al fuego y el agua quiere hacerlos suyos. Color de cielo y agua preciosos en los que se pierde la noción de lo que está arriba y abajo.
Miro y busco a ver si alguna de las figuras que deja el cielo reflejadas se parecen a ti; y no me doy cuenta, hasta pasado un buen rato, que eso es imposible.

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Ojos, ojos que hablan solos; miradas que expresan y dicen, sin que los labios produzcan sonido alguno, ausentes de momento, me hacen permanecer silencioso, pensativo, rumiante, quizás triste. Solo el atardecer reflejado llena mi espíritu de sonidos distintos que provienen de muy dentro de uno mismo y de un recuerdo ya en algunas ocasiones casi muerto. (¿Por que mueren algunos recuerdos?)
Reflejos que me hacen recordarte y reflejos que te olvidan, pero hay una cosa que no se me olvidará nunca y es el reflejo de tus ojos cuando me miras.
Pasa la tarde, en silencio, sola, con mi única compañía y con la compañía del cielo y del agua. ¿Cuándo llegarás a la piedra de granito? Quizás cuando llegues, los reflejos habrán muerto en el espejo del agua y solo quedará, como en otras ocasiones, su recuerdo y el recuerdo de aquellos reflejos en tus ojos…


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Sentimientos en la soledad de una tarde de verano, sentado al borde del agua, en un peñasco de granito. Recuerdo de nubes posadas en el agua sin entrar en contacto con ella; el cielo y agua son en este momento una sola cosa; me recuerdan a cuando te miro a los ojos…


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Guadarrama, una tarde no cualquiera, de principios de septiembre de 2014.

sábado, 18 de mayo de 2013

LOS PATIOS DE CORDOBA.-No mires los ojos de una morena...

A mi amigo Luis, cordobes hasta la medula.
Deciame mi amigo que se emocionaba cuando alguien le habla de Córdoba. No me extraña Luis: luz y color se dan la mano; cielo y tierra se miran y se gustan. Las flores, las humanas y las de los tiestos, preciosas. "Mirar ustedes" la armonía de colores, cielos azules, paños blancos y los ojos... Los ojos de una cordobesa no hay que mirarlos, porque sino no se sale nunca más de Córdoba.

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Las flores luchan en las paredes encaladas para intentar elevarse al cielo y contemplar desde allí su ciudad. Quieren ganar los aleros y subir a las cubiertas de teja, haciéndose como palmeras y poder mirar  desde allí la mezquita y el Guadalquivir.


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 Pero las sombras, envidiosas del contenido multicolor de sus tiestos quieren dejar su huella en los blancos encalados cordobeses. Arco iris de macetas y flores; blanco y negro en encalados y sombras. Y mires donde mires siempre hay una flor, una maceta, un encalado, una sombra y una morena.

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 Y la reminiscencia árabe, se ve reflejada en las cubiertas y en los techos; los patios y los altares de los edificios se encierran entre flores para darle frescor a los suelos  y a sus moradores. Conviven geranio y buganvilla, hiedra y gitanilla; teja árabe que se asoma despreciando el vértigo para ver las flores y los picos de gorrión de los aleros cantan por si solos canciones mudas que les enseñaron sus antiguos, los moros ilustrados del medievo. Y allí una morena; no le mires a los ojos que no sales de Córdoba.

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 Contrastes de luces, colores y sombras. La vida y su sombra conviven sobre el encalado de la pared del patio. Patios cordobeses donde hasta las macetas son flores y las paredes selvas que trepan hacia el sol. Y con las flores, las sombras que le dan vida con sus movimientos a los blancos encalados.

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Todos los años, siempre un año mas, se renuevan las plantas, se encalan las paredes, se pintan los tiestos y se reza a la Virgen de los Faroles para que las flores embellezcan cada rincón de la casa como si cada una fuese una luminaria. Sinfonía de tonos rosas, rojos, verdes, azules, amarillos; negros ojos... Cuidados con los ojos negros de una morena: no los mires que no sales de Córdoba.

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 ¿Quien vive detrás de tan hermosa cortina? Ningún tapicero ha conseguido jamás realizar una tela semejante como la que la cordobesa ha tejido en esta ventana y su reja. Cascada de geranios y gitanillas que parece que están cantando, Voces altas arriba y agudas en el alféizar; el director de escena es la luz maravillosa de Córdoba. Para que no escape a recorrer cantando por las calles de la ciudad, la reja contiene a los cantantes.

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 ¿No te decía yo que las sombras querían ser flores? Que rebosaban de felicidad por poder adornar como ellas las encaladas paredes. Y que me dices de la reja; tan negra que casi es otra sombra. Y el tiesto azul  con su geranio o su gitanilla ¿Sabes por que esta tan alto? ¿Sabes por que hay una persiana detrás de la reja? Para que nada enturbie los ojos de la morena cuando salga a la ventana: nunca le mires a los ojos, que no sales de Córdoba.

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Y el farolillo deslumbrado por las flores permanece apagado. Sueña con la noche, quizás con una guitarra o el canto solitario de su dueña, para encender entonces el patio. Y al son del aire que corra en ese momento hará danzar a las sombras y a las flores a las que alumbrará por los muros del patio como el más grandioso ballet que jamas hayas podido imaginar.

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Pugnan ambos por ver quien deja la sombra mas hermosa,el rosa o el encarnado, geranios ambos. Magia de chinescas que no mueve nadie, solo el aire y las flores. Dialogo de flores entre si, diálogos de sombras entre ellas; escchalos; sentimientos que aportan las flores en monocromos movimientos, suspiros de flor, anhelos de sombra. Disfrutalas cuando estés ante ellas; se dejan sentir y se alegran de que seas capaz de sentirlas.

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¿Prisión o marco? Apuesto por el marco.
Detrás de la maceta una ventana en penumbra, más parece un simple hueco; al frente una reja que enmarca; por todos lados unos geranios que corren alrededor como adornando y las sombras que convierten la planicie en una pradera que cambia a cada minuto como  reloj de sol, haciendo el escenario distinto en cada momento. ¿Se puede pedir más en menos? Y detrás de todo ello seguro que hay los ojos de una morena... no le mires a los ojos que no sales de Córdoba.

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¿Que le falta a esta ventana? Mira que es bonita; mira como destaca; mira su añil y su luz... Pero algo le falta.
La negra reja parece ser excesivamente grande para solo dos macetas. Dos macetas una alegre y otra triste.Una con flores rojas de pasión y otra con pequeñas flores blancas de pureza. ¿Que le falta a la ventana? 
Ya se que le falta a la ventana, mas flores que la arropen y los ojos de una morena que... No le mires los ojos a una morena cordobesa que ya no sales de Córdoba.
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 Mayo de 2013