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jueves, 6 de julio de 2017

Una joya del románico catalán: Santa María de Porqueres

El lago de Bañolas es un lugar maravilloso donde estuvieron asentados varios conventos e iglesias entre ellas la iglesia de Santa María de Porqueres.

Lago de Bañolas. En la flecha esta situada la iglesia.

Porqueres es un pequeño municipio situado al otro lado del lago y distante de su iglesia.
Desde la otra orilla del lago no se la ve. Protegida por los arboles de ribera se sabe su localización por unos cipreses del cementerio que delatan su presencia.

Situación junto al lago. Mapa de Google

Una vez conocido esto pasemos a conocer su historia brevemente.
Parece ser que hacia el año 889 ya existía un primitivo templo que a lo largo de los años se disputaron tanto el monasterio de San Juan de las Abadesas como el de Bañolas.
En el año 1182 fue consagrado el templo por el obispo de Gerona Ramón Orasull, dedicándolo al culto.
La iglesia está orientada canónicamente y remata en un sencillo ábside circular por el exterior, que por las prisas del viaje se me olvido fotografiar.

Frontal de la iglesia con campanario del S.XVIII

La fachada oeste se compone de una magnifica portada de la que hablaremos a continuación y una torre que se realizó en el siglo XVIII sustituyendo a la espadaña románica.
La iglesia fue declarada Patrimonio histórico y Bien de Interés Cultural en 1931 y restaurada en los años 40 del siglo pasado.
La portada.-

Portada romanica de 1182.Fijaros en los arcos 

La sanación que uno tiene al observarla portada es de admiración y al mismo tiempo de extrañeza. Los arcos, cuatro en total y un guardapolvo, no son del todo circulares y al observarlos, se aprecia que no son paralelos, es decir no son circulares sino que sus radios varían ligeramente. Nos encontramos ante una configuración extraña parala época, con artes mas bien visigodos o mozárabes. Extraña constitución para la época.

En esta foto pueden apreciarse los capiteles y los medallones

El primer arco, el que recoge la puerta, es totalmente circular, formado por dos medias cañas y entre ellas una serie de medallones que pasaremos a describir a continuación.
Los restantes arcos,  con sus dovelas poliédricas perfectamente realizadas, son de herradura como podéis apreciar en las fotografías.
Antes de identificar los medallones de la puerta fijémonos en los capiteles que situados a derecha e izquierda de la puerta muestran capiteles casi idénticos pero distintos.

Comparativo de los capiteles a ambos lados de la portada.

Los dos extremos presentan una zona baja entre las piñas de distinto dibujo y los collarines de remate de las columnas son de diseño diferente.
Los dos centrales tienen las mayores diferencias en la parte alta de la zona vegetal sobre las hojas de palmera.
Los leones que adornan el ábaco, los guardianes del templo, están enlazados por las colas y en la esquina del ábaco la cabeza sirve para unir los leones de cada costado.
 Los medallones del arco mas interior representan una serie de imágenes humanas, aves, mamíferos, animales del bestiario y plantas. Para verlos os he colocado una foto limpia y otra con lo que creo que es cada interior de medallón.


Los medallones 1,2, 21 y22 corresponden a la flor de Canat y lazada de tres picos.

Normalmente la bendición en la escultura se atribuía a Jesucristo y en este caso su medallón, o lo que creo yo que es su representación, está en la parte más alta y central del arco.
Esos leones alados que aparecen, no sé si son representaciones repetitivas del apóstol  Mateo y ese águila tumbada, quizá mal colocada, podría representar al evangelista San Juan.
Esto son puras suposiciones mías y están planteadas como meras hipótesis.

Vista de la nave desde el altar. Dos capillas a los laterales y el arco triunfal a continuación.

Visto esto entremos en una iglesia, espectacular, de una sola nave en la que destacan su arco triunfal, y los dos capiteles sobre los que descansa, así como la zona del presbiterio con un ábside con tres absidiolos y dos capillas. Si algún día vais por Porqueres fijaros que en el exterior solo se observa un solo ábside, quedando los internos dentro de él.

Detalle de la construcción y enlace entre distintas bóvedas

Para mí, lo más importante de esta iglesia a parte de los arcos peraltados son los dos capiteles a cada lado de la nave y que sirven de apoyo al arco triunfal,

Presbiterio y zona absidial con las dos capillas y los falsos absidiolos internos.

Desde mi punto de vista tienen tres características que los hacen interesantísimos:
1.- Están descentrados con respecto al apoyo normal del arco, quedando la columna a un lado. En arquitectura moderna a esto se denomina excentricidad.

Mandorla descentrada respecto al eje del ábaco que representa a Jesucristo por la cruz en el .

2.- Presentan una perspectiva increíble las figuras humanas que miran hacia los fieles.Sin tener nada que ver, me trajeron a la memoria las imágenes de la puerta sur de Santa María de Uncastillo.
3.- Sus ábacos representan escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento como veremos a continuación.
Los capiteles son exactos en ambos lados, diferenciándose por las impostas que son utilizadas para mostrar distintos momentos bíblicos.
En el de la izquierda podemos observar en su primera cara una serie de personajes con corona o nimbo y uno de ellos sin ella. En el centro está María con el Niño sentado en su regazo y este bendiciendo.

La figura de la izquierda casi seguro que es Judas. Las figuras humanas creo que representan de alguna forma la palabra que sustenta el templo, como ellas sustentan el arco.

Por la temática de toda la imposta da la sensación que el personaje que no figura con el nimbo de santidad pudiese ser Judas, pero es una mera especulación mía.

Capitel izquierdo

En la otra cara aparece claramente Jesús con la cruz reflejada en la corona de santidad y bendiciendo. Esta rodeado de personajes santos, representaciones de los apóstoles.

En el lado de la derecha el abaco del capitel representa momentos de la creación del hombre, Cristo rodeado de ángeles, el Pecado Original y la expulsión del Paraíso por el arcángel.

Capitel derecho
Es la primera vez que he podido entrar en esta iglesia. Siempre que había pasado por ella estaba cerrada pero esta vez estaba acabando la misa cuando llegamos.

En la zona de la derecha puede observarse el Pecado Original y la expulsión del paraíso.

La sensación queda es magnífica cuando se atraviesa la portada y te encuentras con un templo amplio, ordenado, con un solo arco, el triunfal y una zona presbiteral magnifica con sus absidiolos.

Madero con la representación del firmamento con un sol y una luna, amen de estrellas.

Me quede con ganas de estar más rato dentro, pero la misa había acabado y el mosén debía cerrar la iglesia. Tengo que volver algún día a sentarme en uno de sus bancos y admirar tranquilamente su belleza.
Nada mas por hoy.
Sed felices

Antonio 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Alamedas: lineas rigidas

Líneas rectilíneas. Excesivamente rígidas, excesivamente monótonas. No permiten otro movimiento que el suyo propio y solo, cuando desaparecen de tu vista se expanden en misteriosas bóvedas de cañón de los mas diversos colores.


Líneas plantadas por el hombre para marcar caminos, distinguir lindes y ensombrecer los días calurosos del estío para los que por debajo circulen se protejan de los rayos abrasadores del sol. Enormes bóvedas de crucero realizadas a base de ramas y hojas, como inmensas capillas donde el caminante, encerrado en ella, pueda alzar sus oraciones.


Soledad al fin y al cabo en las interminables caminatas bajo ellos cuando andas solo, en un desierto verde y blanco, o marrón y gris, dependiendo del tiempo que lleves caminando, como en la vida, que se pasa del cabello de color a una cana irreversible que marca el destino que llega.


Líneas paralelas enfrentadas como la vida misma. Caminamos en los mismos espacios pero uno delante y otro detrás, unas veces en el mismo sentido y otras en sentido contrario. Y en estas ocasiones, cuando disponemos de unos minutos para saludarnos, la línea cuadriculada de la educación y la tradición no nos permiten llegar a donde queremos.


¡Ay! Soledad, caminamos por los mismos caminos y da la sensación que cada uno vamos por detrás de una línea de árboles y no somos capaces de vernos entre ellos; tan rígida es nuestra educación, tan rígidos nuestros cimientos, tan cuadriculados, que no puedo abrazarte, ni tú a mí, porque nos saldríamos del paralelismo impuesto por la sociedad.


Y me pregunto: ¿Vale la pena prescindir de momento así?¿Hay que estar quieto como cualquiera de los arboles de una alameda porque no somos capaces de romper la línea paralela que nos separa?


Que sensaciones más extrañas cuando te tengo cerca y tengo que contentarme con mirar las paredes y las lámparas, hablar de temas inocuos, sentir que se pasa el rato y todo sigue exactamente igual que al principio, como las líneas de esas alamedas.


Me siento como esos árboles que están ahí quietos, castigados por un destino que los ha fijado al suelo sin poder moverse, sin poder caminar. Viven mirando siempre al mismo lugar, viendo constantemente solo a su vecino árbol, que esta tan inmóvil como él. Esos árboles que no abraza nadie, como nadie me abraza a mí.


Me encantaría abrazarte, Soledad, y que tu abrazo se fundiese en nuestros cuerpos ya viejos, pero vivos, conocedores de casi todo y capaces aun de hacer gemir en un placer lento y consentido. Pero…
Las alamedas están hoy desprovistas de sombras. La luz mortecina de un día frío de diciembre quizá haya influido en mis pensamientos ensombrecidos por una niebla baja y fría.
Sed felices.

Antonio 

domingo, 9 de octubre de 2016

Santa María de Melque: del aparejo romano al arco bizantino o de herradura. Tres culturas distintas.

Hemos salido de Madrid el amigo Luis y yo, a eso de las 8,45 de la mañana, en dirección al suroeste de la provincia de Toledo, buscando un tesoro de unos 1300 años de antigüedad, relativamente bien conservado y restaurado.
Como siempre, haré una descripción somera y subtitulare las fotos para describiros aquello que crea conveniente. 
Empecemos:

Situación de Santa María de Melque

Después de un tranquilo viaje, en el que hemos aprovechado para visitar las Barranqueras de Burujón y desayunar nuestra buena tostada, llegamos por fin a nuestro destino: Santa María de Melque.

Entorno de la ermita. Monte bajo y barrancos a sus lados.

Situada a unos 40 Km aproximadamente al sur de Toledo en dirección a los montes del mismo nombre, en el término municipal de San Martín de Montalbán, Santa María impresiona nada mas doblar una pequeña curva y encontrarte de frente con el torreón defensivo que se construyo sobre su bóveda.

La iglesia vista desde el acceso por su fachada oeste, muro a la izquierda adosado del posible cementerio yla nave crucero con dos ventanas.

Hay muchas teorías sobre el origen de esta iglesia, aunque parece que las dataciones del carbono 14 la sitúan entre mediados del S.VII y el S.VIII. Es decir en un periodo que va desde unos cincuenta años antes de que los árabes nos invadieran o treinta después.
Situados ya la época y la geografía pasemos a conocer esta maravilla que, la piedra y la suerte, nos ha conservado hasta nuestros días.
De forma de cruz, Santa María de Melque, parece ser que era en origen la iglesia de un monasterio visigodo, quizás impulsada por algún noble de la corte real, tal como indica la procedencia de su nombre en árabe.
Construida en piedra de granito de la zona, gracias a ello se ha conservado, se observan en ella las trazas de la arquitectura oriental importada por los visigodos y los modos de los aparejos romanos. Los bloques están colocados en seco unos con otros manteniendo en el edificio la medida del codo romano y pudiéndose ver puestos a soga  y tizón en distintos lugares.
Dicho esto, no quiero daros la tabarra con una descripción detallada de su arquitectura y estilo, los cuales los podéis encontrar en innumerables páginas en la Red.
Originalmente su planta debía ser así, tal como os indico en el plano adjunto:



Y posteriormente se le añadió lo que parece que era un pequeño cementerio adosado a la nave en su parte noroeste, y dos habitáculos a cada lado de la parte este de la nave, quedando su forma definitiva tal como se indica en planta, si bien la cámara sur fue demolida observándose de ella solo el arranque de su cimentación


Interiormente, entramos en un mundo maravilloso por sus formas y su sencillez y a la vez por la elegancia que presentan sus dimensiones y muros.
La nave principal, de este a oeste y por lo tanto canónicamente alineada, da una sensación inmensa de grandeza cuando los ojos se acostumbran a la luz difusa con la que está iluminada.

Vista de la nave desde la puerta de entrada mirando hacia donde debía estar el altar. Fijaros en esas columnas que son parte del muro saliente y redondeado.

Arcos de herradura recorren tanto esta nave como la transepto y columnas que nacen de la misma piedra que forma los muros constituyen los puntos de apoyo para la formación de las bóvedas y cúpula de la iglesia.

La zona absidial al fondo tras dos arcos de herradura. Las columnas adosadas a los muros, sus piedras están trabadas con ellos, son exclusivas de esta iglesia.

El presbiterio visto desde debajo de la cúpula. Fijaros en los arcos y en la perfección en la ejecución de la bóveda.

Hay que fijarse ya en el interior en la sencillez de las decoraciones pétreas que tiene la iglesia. Seguramente en su época de mayor esplendor estuvo encalada y decorada, algunos restos de estucos quedan en algunas zonas, pero no hay presencia de elementos escultóricos bíblicos en sus muros y columnas. Solo, recorriendo parte de los muros interiores y en alguna zona de los exteriores, algunas ventanas, aparece una faja formada por unos listeles paralelos. No hay nada mas.

Ala derecha de la nave crucero donde debajo de la ventana con derrame puede observarse un arcosolio donde seguramente hubo enterrado un personaje importante.

La decoración de la iglesia es la propia piedra, esa maravillosa piedra que da al conjunto con sus definidos cortes un maravilloso aspecto.
El suelo original no se ve. Está protegido por una tarima que lo protege y que hace que el visitante pueda olvidarse de sus pies para concentrarse plenamente en lo que le rodea.

Si nos fijamos en la columna del centro de la foto podemos observar que son dos para el apoyo de cada uno de los arcos que ayudaran a la formación de la cúpula. Lo curioso de estas columnas es que están trabadas a los muros y que no existen capiteles sobre ellas, ni ningún tipo de decoración a base de esculturas como en otras iglesias visigodas.

El ábside en forma de arco de herradura en su planta esta rematado con una preciosa bóveda ejecutada de maravilla.

En el ábside se puede apreciar la cenefa formada por tres lineas que aparece mas baja que en otros lugares de la iglesia. La bóveda es una maravilla de ejecución y la ventana tiene doble derrame.

Mirando desde allí hacia la puerta de entrada, se obtiene una maravillosa vista de la nave, como podéis observar en la fotografía.

La nave desde la zona absidial.

A cada lado del presbiterio existen unos huecos que dan acceso a las cámaras adyacentes al mismo, si bien la del lado sur al haber desaparecido comunica con el exterior.

Puede verse como los arcos forman la base para la ejecución de la bóveda. Incluso se aprecian unas pechinas incipientes en cada esquina y los óculos en las cuatro paredes para dar luz a la bóveda.

La nave transepto en la zona norte con la puerta de salida al exterior y la abertura a la cámara norte.

En la nave transepto cuatro arcos de herradura dan apoyo tanto a las bóvedas y en el cruce con la nave principal a la cúpula central que se forma con unas pequeñas pechinas que parecen diluidas en el espacio. La cúpula perfectamente ejecutada se ilumina mediante unos óculos existentes en los muros de cada nave.

Vano de la boveda de la nave entre dos arcos de herradura. A la derecha la zona de la cúpula.

Las columnas ficticias en las esquinas de los muros y en el exterior aportan un concepto nuevo en la arquitectura hispana de la época que de alguna forma comienza a virar hacia las nuevas tendencias que vendrán años después, como el románico, y retrocede en busca de la arquitectura romana.
Hay que recordar para aceptar estas construcciones que los visigodos llevan en la Península unos doscientos cincuenta años y que se ha perdido y degenerado aquel magnifico saber hacer de los “arquitectos itálicos”

 En esta foto, deformada por el gran angular, puede observarse la cornisa con tres listeles que recorre parte de los muros de la iglesia como única decoración pétrea de la misma.

Por mucho mirarla, Santa María de Melque no cansa.

En el lado sur de la nave crucero hay un arcosolio que podría ser el lugar de un enterramiento de un personaje importante, ya fuese el posible noble que le da el nombre o a una abad que edificara la iglesia. Pero todo ello son puras conjeturas y son los historiadores los que realmente tienen que buscar la solución al tema.

Zona exterior adosada a la nave en el norte y que se cree que era una zona de enterramiento.

Existe en la nave crucero una puerta en su ala norte que abre hacia el este y que da acceso a una especie de patio en el que existen una serie de arcos y que se piensa que podrían ser tumbas para los monjes. Es posible, no seré yo quien contradiga dicha afirmación sin tener más datos que mi visita, pero me extraña que el cementerio este reducido a tan poco espacio teniendo en cuenta las dimensiones del monasterio. Quizá fuese un lugar destinado a abades o gente principal.

Fachada este de nuevo. Fijaros en el arco de herradura cegado y en los mechinales donde apoyaba un posible  porche adherido a la iglesia, cuya base pétrea se puede apreciar en la foto.

El exterior es digno de contemplarse.
Los aparejos de sus muros son una increíble maravilla, donde la imperfección de la labra y las medidas de los bloques, hacen maravillosa su contemplación.

Fachada este,Es curioso, como en San Pedro de la Nave, la falta de linealidad de algunas de las hiladas y bloques. Ese será otro tema a tratar.

Arcos de herradura, ventanas con derrame, hiladas que se pierden o buscan la formación de arco etc. le dan elegancia a la fachada, y esas columnas formadas y trabadas a la fábrica con piezas talladas de piedra y enjarjadas a los muros son maravillosas, rematan la faena.

Fachada sur. Puede observarse la ventana que da al interior del abside.

Y allí en lo alto, como si quisiera demostrarse que sus muros son capaces de aguantarlo todo quedan los restos de una torre defensiva que se construyo sobre la cúpula.

Se puede apreciar en ella la camara adosada y al otro lado de la nave transepto la zon de enterramiento.

Santa María de Melque es al fin y a la postre el encuentro de tres civilizaciones completamente distintas. De los romanos nos queda su forma de hacer en un imperio desaparecido, pero que aun los constructores sabían de alguna forma utilizar, pese a la decadencia de casi trescientos años de dominio visigodo.
El arte oriental esta presente en sus arcadas, en las ventanas y en la planta de la iglesia, que en el ábside presenta la misma forma que los arcos. 
También esas pilastras trabadas a los muros presagiaban quizás que sus constructores soñaban ya con volver a los arcos sostenidos por columnas independientes, pero que aquí no se atrevieron a realizar.
Los árabes construyeron sobre la cúpula la torre defensiva que aun se conserva en parte.
Tres culturas unidas en una mismo lugar y en distintos tiempos.
No me quiero extender mas. Hay muchísimas paginas que narran a la perfección esta maravilla que nos legaron nuestros antepasados barbaros, aquellos que un día desafiando el poder de Roma invadieron la península y nos dejaron su legado, como este de Santa María de Melque.
Sed felices.

Antonio 

sábado, 20 de abril de 2013

HISTORIA Y GEOGRAFIA DE ESPAÑA VIII.-Generalidad de la Reconquista y el Monasterio de Moreruela.



Cuando empecé esta serie la hice pensando que algún día tendría nietos y que había que irles introduciendo en nuestra geografía y nuestra historia poco a poco, con la vista. Inculcarles la belleza de este país en sus paisajes, sus monumentos, y sus gentes.
Algunos conoceréis esta misma presentación en Power Point, pero como aquí no es posible, y este mundo es mucho mas elástico que el correo, he trasladado al blog parte de aquella serie.
El templo que vais a ver hoy tiene sus orígenes a finales del siglo IX cuando Froilán obispo de León lo decidió en los alrededores de Tabara. Posteriormente Alfonso VII aumento el poderío del monasterio concediéndole tierras.
El tiempo y el abandono nos han dejado unas ruinas que demuestran lo que debió ser este cenobio.
Espero que os guste.



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Nada mas por hoy. Espero que os haya gustado.
Sed felices