Mostrando entradas con la etiqueta ABSIDE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ABSIDE. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de septiembre de 2017

Románico: ¿Construimos una iglesia?

Estando sentado dentro de Santa María de la Horta y sabiendo que se había cerrado la puerta que daba al convento y que la iglesia había sido modificada en el S.XIII me puse a pensar e imaginar cómo habían sido aquellos tiempos y la construcción de la iglesia.
El trabajo que aquí os dejo es pura imaginación, seguramente no coincide en absoluto con la realidad, pero es al fin y al cabo como me lo he imaginado.
Espero por lo menos entreteneros un rato.
Trasladémonos a mediados del S.XII a Zamora.


Iglesia de Santa María de la Horta. Barrios Bajos. Zamora 

SE ESTÁ FUNDANDO UN NUEVO MONASTERIO. HACE FALTA UNA IGLESIA

Han pasado ya doscientos setenta años desde que Almanzor realizase una aceifa contra Zamora, la cual quedo desbastada y unos ciento cincuenta de la de Abd-al-Malik. Los reinos cristianos has extendido sus fronteras al otro lado de las montañas del Guadarrama y las poblaciones por encima del Duero están creciendo sobremanera. Una de ella es Zamora.


No debía diferir mucho la imagen de la actual. Casas quizás distintas, pero el mismo entorno.

Estamos a mediados del S.XII y la ciudad comienza a extenderse más allá de sus murallas..
A las afueras de Zamora cerca ya de las orillas del Duero el prior de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén , los hospitalarios, está inspeccionando los terrenos que le han donado para el establecimiento a las afueras de la ciudad de su convento.


El magnifico puente medieval que atraviesa el Duero muy cerca del la iglesia.

El terreno esta en franco declive del norte hacia el sur y ya en las proximidades del rio parece querer aplanarse y es allí, de acuerdo con su maestro constructor donde deciden situar la iglesia del futuro convento.


Situación de Santa María de la Horta. (Plano sacado de Google)

El rio esta muy próximo, por ello colocan el claustro al norte de la iglesia y tras él, el convento de tal forma que exista una comunicación directa entre las tres zonas: la de oración, la de trabajo y la de contemplación
El prior le indica al maestro constructor la necesidad de disponer pronto de las dos zonas mas importantes del templo para poder oficiar en ellas los oficios religiosos, aunque el resto del edificio esté en construcción.
¿Cuáles eran las partes de una iglesia y sus necesidades constructivas?
Una iglesia desde tiempos inmemoriales se ha compuesto siempre de tres partes esenciales:
1.- El lugar destinado a guardar las formas consagradas y tener la presencia de Cristo en el sagrario: el ábside.
2.- La zona destinada a la realización del oficio, donde está el altar: el presbiterio.
3.- La zona para los fieles y separada generalmente por un arco triunfal y unos peldaños de las zonas de oficios: la nave.
Discuten el prior y el maestro sobre la dimensión que debe tener el templo y al final llegan a un acuerdo.

Comenzaran las obras al comienzo de la primavera del año entrante.
Se adjudica un precio a la construcción de la misma y se le pide al maestro que durante todo el crudo invierno que se avecina realícelos dibujos necesarios para tener todo a punto. Tiene que elegir la cantera y decidir el modulo de piedra que va a utilizar.


Plano mas o menos exacto de la primera planta de la iglesia. Cualquier error se debe a mi.
(Plano sacado de Internet y corregido del que veréis luego)

En mitad del invierno, el maestro presenta al prior los planos de la iglesia y este accede al planteamiento que le hace su maestro constructor.
Conocidas las dimensiones del templo se comienza a indicar a los canteros las piedras que se necesitan en los muros del ábside. Se especifica el diámetro y altura de las pilastras y los pilares. Se diseñan los capiteles con temas vegetales por lo general y las dimensiones y modelos de ventanas y puertas.
Llega el buen tiempo, un tropel de trabajadores explana la superficie de la iglesia mientras otros grupos están de lleno en la realización del monasterio. Todo debe ir a la par.  
Comienzan las excavaciones de las zanjas que se llenaran de piedras y cantos de cualquier dimensión, mas anchos estos que los muros que cargaran sobre ellos. El suelo debe ser bueno pues  no hace falta vaciar mucha tierra.


Zona absidial. Fijaros en las columnas, veréis que por encima de la imposta superior estan desplazadas. En la fachada la imposta inferior termina al igual que en el interior en el contrafuerte del arco triunfal, mientras que la superior muere en zona absidial. En el interior la inferior es igual y la superior recorre la nave.

Se comienza por el lado este de la iglesia, la zona más sagrada. Poco a poco tras los cimientos que se han realizado en su totalidad, comienzan a colocarse los bloques tallados que dan forma a lo que será el ábside.
Multitud de canteros trabajan sin cesar cortando bloques, realizando columnas, capiteles etc de acuerdo a los diseños entregados,  y preparando cada piedra de la bóveda que debe cerrar el ábside. En cada piedra tallada, o al menos en muchas de ellas, los canteros dejan unos símbolos que aparte de identificarlos, señalan algo, pero solo los iniciados tendrán acceso a su lectura.


Simbolo de cantero. El principio. 

Posiblemente en esos símbolos pueda haber alguna relación con los antiguos constructores egipcios y romanos…


¿No os recuerda el símbolo de Pi? Curioso símbolo o firma de cantero.

Algo pasa en la construcción. Ya se han terminado las ventanas y el arco en el que apoyará la bóveda del ábside. Los muros a cierta altura han cambiado dedimensión y se han tenido que modificar la hechura  de las columnas.

En esta vista podéis observar el descentramiento de la columna derecha al haberse reducido la dimensión del muro. También fijaros que las impostan no circundan las ventanas, sino que las cortan. La ventana de la nave nueva adosada es completamente distinta.

El prior observa la altura del arco de cierre y la bóveda y reclama al maestro que modifique estas alturas. El presbiterio tenia que ser mas alto.
 Se han quedado bajos, el ábside es mas bajo de lo requerido. El arco está ligeramente apuntado. ¿Sera un error de diseño o nuevas ideas están entrando entre los maestros?
Para mantener lo construido se toma la decisión de realizar un muro de cierre sobre el arco y apoyar en él la bóveda del presbiterio y además en el centro irá un pequeño rosetón lobulado que dará luz al templo por la mañana.


Sentado buen rato en el banco miro los arcos. Cada uno es distinto del anterior. ¿Por que? Estuve mucho rato allí sentado observándolos. No tiene la lógica de un buen hacer constructivo.

¿Despide aquí el prior a su maestro constructor y toma uno nuevo?  ¡Quizá!
La nueva altura a la que debe realizarse la bóveda de la iglesia, sobre todo del presbiterio que urge, obliga a modificar el arco triunfal. La anchura de la iglesia, los apoyos sobre los capiteles, las impostas están ya realizados y ello obliga a realizar un arco distinto. Al haber aumentado la altura y conservar la misma anchura hay que modificarlo y se realiza de forma tal que recuerda algo al ya lejano arte visigodo, o al mozárabe, pero es la solución de transito de una altura a otra.

Foto tomada desde el tramo tercero hacia el altar.

Por fin, hacia el año 1163 se puede consagrar las zonas más importantes del templo. Los frailes tendrán su lugar de oración mientras se termina de construir la iglesia.

Precioso altar románico en la zona presbiteral.

Aun no hay espadaña ni campanario, pero seguro que alguna campana sonaría sobre un pescante para anunciar la buena nueva.
Por las mañanas, antes de que los obreros comiencen su faena el prior y los monjes hospitalarios rezan y ofician la Santa Misa.
Dos impostas recorren por dentro y por fuera la iglesia dividiendo sus paños en tres partes, como tres partes tiene la nave de la iglesia. La imposta mas baja del interior muere en el arco triunfal. Hay que darle importancia  los lugares mas sagrados.
Con las impostas se da prestancia a la fachada apoyando en la imposta las ventanas y abrazándolas, casi degollándolas en su parte superior, pues no envuelven como lo hacen en otros lugares a los arcos. 


Hay un monton de detalles constructivos en la foto. La columna sobrepasa los arquillos lobulados. Estos a su vez apoyan sobre modillones.El alero de la nueva nave se resuelve con un aparejo de tres filas de tejas y un ladrillo a soga.(Zona izquierda superior de la foto) Epocas distintas, estilos distintos.

Y arriba, bajo la cubierta, el alero, formado a base de arquillos lobulados  que descansan sobre unos modillones que hacen la función de los canecillos.
Piedra a piedra la iglesia va tomando forma. Se decidió en su día que la nave seria de tres vanos, majestuosa, como correspondía a los hospitalarios.
Un día la bóveda de la nave se termina. Es la última piedra. Se retiran los encofrados que han servido para ejecutarla y todos loa apeos y andamios necesarios.  El templo está terminado.
Por el exterior choca la diferencia de los muros del ábside que están reforzados con columnas; estas cambian de posición ajustándose al muro y no se interrumpen en la parte baja del en el alero, sino que lo sobrepasan.

Detalle de la columna soportando el alero real, al igul que lo hacen lo arquillos lobulados.

Es la iglesia de un monasterio, pero conserva sus puertas tradicionales de cara a los oficios y funciones a realizar en ella.

Potada sur inicial que gracias a dios se conserva en la sala bautismal. Los capiteles internos son con motivos vegetales y los externos representan a unos leones que parece se estan comiendo a una ¿arpia? Si, fijaros en la figura de ese capitel y parece que salga como una cola de reptil.



Una puerta al norte comunica la iglesia con el convento; una puerta al sur da acceso a las zonas soleadas de invierno y la puerta al oeste servirá para el acceso de los fieles a la hora de los oficios sagrados. Son puertas sencillas de tres arquivoltas. que apoyan sobre capiteles vegetales excepto la sur que tiene representados unos leones. 

Puerta original de poniente. Arquivoltas apoyadas en dos pares de columnas y un par de pilastras.

Se siente las reglas del Hospital en la sencillez de los mismos.
La pequeña espadaña alberga las campanas y soluciona de momento las necesidades para llamar a los frailes y a los fieles a los oficios y se encargaran de señalar las horas de rezos..
Durante unos años, la iglesia no sufre alteraciones en su forma ni en su tamaño. Pero un día cualquiera del siglo XIII, muy al principio del mismo, se decide levantar un torreón donde colocar las campanas y ampliar la iglesia por el único lado que se puede, hacia el sur.

Plano de la reforma del siglo XIII en el que se observa las nuevas dependencias realizadas. 
Las anotaciones son mias, el plano cogido de Internet.

Para no tocar prácticamente la primitiva iglesia se realiza el torreón ampliando la nave con un nuevo vestíbulo que permite acceder a la escalera del campanario y a la vez crear una nueva portada sin tener que tocar la existente.
La torre, de dimensiones considerables se eleva así sobre los pies de la iglesia.

Estado ultimo de la iglesia. Observar los nichos con arcos apuntados, la torre de campanas y la chimenea de la antigua fabrica que se construyo en los terrenos del convento. En el centro una preciosa puerta que veis en la siguiente foto.

En el lado sur, se construyen nuevas dependencias, seguramente por necesidades de la comunidad conventual. No hay que olvidar que en ese momento la iglesia era la de un convento. 

 Sencilla y preciosa puerta en la nueva fachada al sur. Un arco con tres dovelas y guardapolvo, apoyados sobre capiteles en columnas y en pilastras. 

Y en ella se crea una nueva portada, sin destruir la existente. Salía seguramente mas barato no tocarla que quitarla. A cada lado en la nueva fachada unos nichos  se adosan a ambos lados; seguramente servirán para enterramientos.
Y ya no se toca mas la iglesia. Resistirá la desamortización de Mendizábal, no así el convento y el claustro que desaparecerán. De ellos solo queda un trozo de la fachada barroca que daba a la fachada oeste.

Un recuerdo a lo que fue el monasterio de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalen, con su fachada clásica.
Y ya convertida en parroquia de los Barrios Bajos sigue estando ahí para poderla contemplar todos, Santa María de la Horta.
Nada mas por hoy.
Sed felices

Antonio 

jueves, 6 de julio de 2017

Una joya del románico catalán: Santa María de Porqueres

El lago de Bañolas es un lugar maravilloso donde estuvieron asentados varios conventos e iglesias entre ellas la iglesia de Santa María de Porqueres.

Lago de Bañolas. En la flecha esta situada la iglesia.

Porqueres es un pequeño municipio situado al otro lado del lago y distante de su iglesia.
Desde la otra orilla del lago no se la ve. Protegida por los arboles de ribera se sabe su localización por unos cipreses del cementerio que delatan su presencia.

Situación junto al lago. Mapa de Google

Una vez conocido esto pasemos a conocer su historia brevemente.
Parece ser que hacia el año 889 ya existía un primitivo templo que a lo largo de los años se disputaron tanto el monasterio de San Juan de las Abadesas como el de Bañolas.
En el año 1182 fue consagrado el templo por el obispo de Gerona Ramón Orasull, dedicándolo al culto.
La iglesia está orientada canónicamente y remata en un sencillo ábside circular por el exterior, que por las prisas del viaje se me olvido fotografiar.

Frontal de la iglesia con campanario del S.XVIII

La fachada oeste se compone de una magnifica portada de la que hablaremos a continuación y una torre que se realizó en el siglo XVIII sustituyendo a la espadaña románica.
La iglesia fue declarada Patrimonio histórico y Bien de Interés Cultural en 1931 y restaurada en los años 40 del siglo pasado.
La portada.-

Portada romanica de 1182.Fijaros en los arcos 

La sanación que uno tiene al observarla portada es de admiración y al mismo tiempo de extrañeza. Los arcos, cuatro en total y un guardapolvo, no son del todo circulares y al observarlos, se aprecia que no son paralelos, es decir no son circulares sino que sus radios varían ligeramente. Nos encontramos ante una configuración extraña parala época, con artes mas bien visigodos o mozárabes. Extraña constitución para la época.

En esta foto pueden apreciarse los capiteles y los medallones

El primer arco, el que recoge la puerta, es totalmente circular, formado por dos medias cañas y entre ellas una serie de medallones que pasaremos a describir a continuación.
Los restantes arcos,  con sus dovelas poliédricas perfectamente realizadas, son de herradura como podéis apreciar en las fotografías.
Antes de identificar los medallones de la puerta fijémonos en los capiteles que situados a derecha e izquierda de la puerta muestran capiteles casi idénticos pero distintos.

Comparativo de los capiteles a ambos lados de la portada.

Los dos extremos presentan una zona baja entre las piñas de distinto dibujo y los collarines de remate de las columnas son de diseño diferente.
Los dos centrales tienen las mayores diferencias en la parte alta de la zona vegetal sobre las hojas de palmera.
Los leones que adornan el ábaco, los guardianes del templo, están enlazados por las colas y en la esquina del ábaco la cabeza sirve para unir los leones de cada costado.
 Los medallones del arco mas interior representan una serie de imágenes humanas, aves, mamíferos, animales del bestiario y plantas. Para verlos os he colocado una foto limpia y otra con lo que creo que es cada interior de medallón.


Los medallones 1,2, 21 y22 corresponden a la flor de Canat y lazada de tres picos.

Normalmente la bendición en la escultura se atribuía a Jesucristo y en este caso su medallón, o lo que creo yo que es su representación, está en la parte más alta y central del arco.
Esos leones alados que aparecen, no sé si son representaciones repetitivas del apóstol  Mateo y ese águila tumbada, quizá mal colocada, podría representar al evangelista San Juan.
Esto son puras suposiciones mías y están planteadas como meras hipótesis.

Vista de la nave desde el altar. Dos capillas a los laterales y el arco triunfal a continuación.

Visto esto entremos en una iglesia, espectacular, de una sola nave en la que destacan su arco triunfal, y los dos capiteles sobre los que descansa, así como la zona del presbiterio con un ábside con tres absidiolos y dos capillas. Si algún día vais por Porqueres fijaros que en el exterior solo se observa un solo ábside, quedando los internos dentro de él.

Detalle de la construcción y enlace entre distintas bóvedas

Para mí, lo más importante de esta iglesia a parte de los arcos peraltados son los dos capiteles a cada lado de la nave y que sirven de apoyo al arco triunfal,

Presbiterio y zona absidial con las dos capillas y los falsos absidiolos internos.

Desde mi punto de vista tienen tres características que los hacen interesantísimos:
1.- Están descentrados con respecto al apoyo normal del arco, quedando la columna a un lado. En arquitectura moderna a esto se denomina excentricidad.

Mandorla descentrada respecto al eje del ábaco que representa a Jesucristo por la cruz en el .

2.- Presentan una perspectiva increíble las figuras humanas que miran hacia los fieles.Sin tener nada que ver, me trajeron a la memoria las imágenes de la puerta sur de Santa María de Uncastillo.
3.- Sus ábacos representan escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento como veremos a continuación.
Los capiteles son exactos en ambos lados, diferenciándose por las impostas que son utilizadas para mostrar distintos momentos bíblicos.
En el de la izquierda podemos observar en su primera cara una serie de personajes con corona o nimbo y uno de ellos sin ella. En el centro está María con el Niño sentado en su regazo y este bendiciendo.

La figura de la izquierda casi seguro que es Judas. Las figuras humanas creo que representan de alguna forma la palabra que sustenta el templo, como ellas sustentan el arco.

Por la temática de toda la imposta da la sensación que el personaje que no figura con el nimbo de santidad pudiese ser Judas, pero es una mera especulación mía.

Capitel izquierdo

En la otra cara aparece claramente Jesús con la cruz reflejada en la corona de santidad y bendiciendo. Esta rodeado de personajes santos, representaciones de los apóstoles.

En el lado de la derecha el abaco del capitel representa momentos de la creación del hombre, Cristo rodeado de ángeles, el Pecado Original y la expulsión del Paraíso por el arcángel.

Capitel derecho
Es la primera vez que he podido entrar en esta iglesia. Siempre que había pasado por ella estaba cerrada pero esta vez estaba acabando la misa cuando llegamos.

En la zona de la derecha puede observarse el Pecado Original y la expulsión del paraíso.

La sensación queda es magnífica cuando se atraviesa la portada y te encuentras con un templo amplio, ordenado, con un solo arco, el triunfal y una zona presbiteral magnifica con sus absidiolos.

Madero con la representación del firmamento con un sol y una luna, amen de estrellas.

Me quede con ganas de estar más rato dentro, pero la misa había acabado y el mosén debía cerrar la iglesia. Tengo que volver algún día a sentarme en uno de sus bancos y admirar tranquilamente su belleza.
Nada mas por hoy.
Sed felices

Antonio 

lunes, 17 de octubre de 2016

Santa María de Melque en la mirada de un albañil.

Como todos, o casi todos, los que me seguís sabéis que mi profesión es la de Arquitecto Técnico, aunque a mí me gustaba más el nombre de Aparejador, y por desgracia ni historiador, ni arqueólogo. Por lo tanto coger con pinzas lo que aquí pueda dudar o suponer, y pensad que es solo un montón de pensamientos en torno a una maravilla que se llama Santa María de Melque.


Dicho esto, que viene al caso, quiero indicaros que mi profesión estudia aparejos de piedra, barro y cualquier otro material que se tercie y que la labor diaria que realizamos, o realizaba, en las obras todos los días en bien de una buena ejecución, nos lleva a fijarnos en muchos detalles constructivos que a muchísima gente les pasa inadvertidos.
Ello, trasladado a los edificios con siglos sobre sus espaldas como es el caso de Santa María de Melque (1300 años de antigüedad), me obliga a hacer ciertos análisis de su construcción, en el exterior, que o bien me parecen fantásticos o por el contrario increíblemente desconcertantes.
Santa María de Melque, siempre desde el punto de vista de un currante del ladrillo, es uno de los edificios que tomando las consideraciones anteriores más me ha desconcertado, tanto por sus genialidades como por sus defectos. Considérese la palabra “defecto o defectos” desde la perspectiva  de la construcción y medios actuales.




Según entré en el recinto me llamó poderosamente la atención la portada de la iglesia con aquel arco de herradura, que a mi no me lo parece, mal ejecutado, su intradós cegado por una cantería bastarda y sus pilastras sin formar un conjunto único y solido. La belleza la tiene, pero para mi gusto hay algo en el arco y sus apeos que lo desmerecen.
Pero dejemos eso para mas adelante y echemos un vistazo generala los muros exteriores y sus componentes y hagámonos una serie de preguntas, ya que al observar los sistemas constructivos me aparecen las dudas. Tengo la sensación como si el exterior del edificio no fuese importante para el constructor, como si fuese la piel que recubre al esqueleto, al corazón, que no es otra cosa que el interior del templo.


Hay a mi modesto entender una mayor perfección constructiva en el interior

Y esta aseveración me viene después de haber estado visitando el interior donde todo parece guardar un mejor orden constructivo.
¿Por qué la talla de los bloques de granito no guarda una constante? ¿Por qué la falta de linealidad y horizontalidad? ¿Por qué la imperfección en los acabados de los arcos de ventanas y accesos? Esta visión general de la construcción exterior de Santa María de Melque me lleva a las siguientes preguntas y dudas:
a)    ¿Estaba planificada la iglesia?
b)   ¿Se había despiezado y elegido el tipo de piedra de acuerdo a una medida?
c)    ¿La cantera elegida tenía la suficiente calidad para trabajar la piedra?
d)   ¿Los canteros eran especialistas o aprendices?
e)    Una pregunta que me surge en la observación  todo el conjunto es: ¿este edificio estuvo recubierto por algún mortero en el exterior?
Está claro que a la primera pregunta hay que decir que sí. La iglesia estaba perfectamente organizada como un templo de cruz latina, muy próximo a la cruz griega u oriental.
Con la segunda cuestión me surge la duda. Normalmente el maestro de la obra organizaba el despiece en función de las longitudes de cada muro. De hecho también se sacaban plantillas a escala o incluso en verdadera dimensión, teniéndose en cuenta las distintas dimensione y apoyos que debían tener los bloques unos sobre otros.
Es curioso que en la ejecución de las hiladas en los  paños, hablando siempre del exterior, en vez de mantener la horizontalidad y ajustar las hiladas, parece como si el constructor quisiera buscar la terminación de alguna de ellas y llevar las hiladas a morir en las dovelas de los arcos, mientras que en otras le da igual.
La tercera duda me surge es las diferentes escuadrías y medidas en la talla de los bloques. Es un tema que dejo a los especialistas, pero que planteo como duda, ya que podría darse el caso de estar aprovechando despieces de construcciones anteriores.
Respecto a los que trabajaban en la construcción de la iglesia da la sensación, por lo menos en el exterior, que la obra les quedaba grande. Es incongruente tal cantidad de pérdidas de nivel en las hiladas y de enjarjes entre muros. ¿En qué pensaba el maestro? ¿Quizá no había dinero y el exterior se realizo por personal menos especializado que el del interior usando a este como encofrado?


Fuese quien fuese el constructor del exterior de la iglesia, está claro que no era demasiado riguroso a la hora de aplicar medidas y alineaciones, y aun así consiguió una maravillosa realización constructiva. Si os fijáis en el interior las alineaciones de hiladas son muchísimo mas acordes.
Si os habéis puesto atención a las fotos del interior, comprobareis que tanto la escuadría de la piedra como su colocación, incluso formación interior de ventanas y arcos es mucho mas limpia y ordenada que en el exterior.(Podéis ver la entrada anterior sobre este templo)
Pero si os parece volvamos al principio: la entrada a la iglesia.
Un arco de herradura, dando entrada a un templo maravilloso, no está rematado en condiciones ni por su radio interior ni por el exterior. Y choca por ser el acceso principal a la iglesia.


Por otro lado, en aquellos tiempos era normal el empleo de cimbras para la realización de arcos, aunque estos fueran pequeños. Los utilizaban los romanos para sus construcciones y los que ejecutaron Santa María seguramente eran  constructores hispano romanos herederos de ese arte constructivo. 
Normalmente el maestro de obra sacaba sobre el suelo una reproducción del arco a ejecutar, normalmente supongo que sobre una plataforma encima de la tierra alisada, realizada con un mortero de cal o de yeso,  y sobre ella se dibujaban una a una cada una de las piedras que había que labrar. Y se hacía para que cada piedra mantuviera su grosor y las líneas internas y externas del arco. Por la ejecución eso parece que fue así en el interior de la iglesia, pero...
¿Por qué no se hizo así en los arcos exteriores de ventanas y acceso?
En San Pedro de la Nave, aunque es unos doscientos años posterior, quizás trescientos, en la nave transepto al sur hay una salida al exterior con una ejecución maravillosa del arco, manteniendo hiladas y escudrías, como podéis ver en la foto siguiente.

Formación de arco en nave crucero sur de San Pedro de la Nave

Y por otro lado choca que el arco no apoye sobre las pilastras y se quede tan retranqueado. 
Se ve que en épocas mas tardías se realizo un burdo cargadero, al que se le quito cargas mediante la ejecución de un arco interior para soportar el cerramiento que se realizo en el interior del arco original, quizás cuando la iglesia pasó a ser un establo para el ganado.
Por último, esta fachada se desvirtúa con las  adarajas y mechinales que aparecen para enjarjar los muros del porche que se construyó con posterioridad y hoy desaparecido. 
Este es un punto que se debería tener en cuenta y darle otro tono de acabado, si bien es cierto que el monumento describe así sus etapas históricas y de uso.
Un poco más adelante, en la fachada oeste de la nave transepto hacia el sur, observamos dos ventanas o huecos.
La mas a la izquierda de la foto esta ejecutada con un arco de una sola pieza en la cabeza y parece un pequeño mechinal en el muro donde guardar alguna estatuilla o reliquia. El arco es completamente redondo y la ejecución parece posterior al edificio, como si fuese un injerto románico, pero esto no puedo ni afirmarlo ni confirmarlo.


La ventana visigoda vuelve a mostrar mas defectos aun que los del arco de acceso a la iglesia. ¿Por qué?
Observemos esta ventana y traslademos lo que en ella vemos al resto de las existentes en la iglesia a excepción de una de ellas mejor ejecutada, la de la fachada norte que da al posible osario o cementerio.
En este caso concreto el arco interior está perfectamente rematado, mientras que el exterior, forma una poligonal y no un arco de herradura. Estamos ante un maestro de obras ¿novato o ante unos constructores que realizan su primera obra? O mas bien ¿ se considera el exterior de la iglesia como un mal necesario?
En la misma fachada fijémonos en las hiladas que forman el muro. Cuando las piezas no son del mismo tamaño hay que recurrir a piedras más pequeñas y a morteros para igualar las hiladas, pero no es este el caso. Aquí parecen adaptar la hilada siguiente a los defectos de la anterior.
Hoy en día, y en aquella época también, cuando se va a realizar una fábrica, del tipo que sea, primero se pasa un nivel y a continuación se coge una regla en la que se marcan las hiladas en función del tamaño del material y de la altura a salvar, se fijan las alturas de las hilada y se tiendes los tendeles para seguir una alineación. Eso se hacía también en aquella época, pero para ello los bloques debían tener la misma altura.
Parece, mirar las líneas blancas que he superpuesto en la foto, que se distribuían los bloques sin prestar demasiada atención a este extremo y que de alguna forma producía ciertas incongruencias en los encuentros de muros al no casar las hiladas de uno con las del otro, por lo menos en las hojas exteriores.
Tengo incrustada en la cabeza la idea de que el exterior del templo no importase, y fuese solo el recubrimiento, la piel, de una maravillosa obra interior.

En la fachada sur de la nave crucero volvemos a observar la disparidad en las hiladas, si bien en este caso cada hilada se adapta a la llaga que forman las seudocolumnas que existen a ambos lados del muro.




Y de esas seudocolumnas quiero hablar.
Están formadas por piezas hacia el exterior redondeadas con brazos para trabar con el muro. Dan la sensación de bielas de un motor. ¿Por qué utilizaron aquí este sistema? 
Con la ayuda de mi hijo Antonio, arquitecto, que me ha dibujado las piezas, hemos realizado unas pequeñas perspectivas de como podían ser estas, con pequeñas diferencias con las reales, para facilitar su dibujo y comprensión.




                                   
Pieza básica en ambos sentidos de colocación

Es así de sencillo la formación de la falsa columna, sin tener en cuenta las trabas con las hojas interiores que se pueden realizar de muchas maneras sin apartarse demasiado del tema.



Dos piezas formando una columna adosada a la fachada y trabada. Los brazos pueden ser mas cortos o mas largos y disponer de ellos a ambos lados de la pieza.


Y así, hilada a hilada se realizaba posiblemente la columna

Es curioso que aun teniendo una mala elaboración en la ejecución de los bloques realizasen estas piezas y olvidasen el habitual encuentro entre muros, mucho más sencillo, y recurriesen a este sistema.
Se puede apreciar el maravilloso invento de las pilastras curvas en el exterior, que le dan al edificio una singularidad increíble. Me recuerdan las posteriores columnas adosadas en algunos ábsides románicos para actuar como refuerzos o decoración.
Pero hay que fijarse también en otro detalle de esta especie de bielas y es que cada una tiene un grosor y cada una inclinación distinta, dando la sensación que unas pueden escupir a otras.
Es genial esa hendidura  vertical que da la sensación que la pilastra es independiente no siendo así realmente, y que seguramente está hecha a posteriori, pues choca la verticalidad y la alineación de la misma.




Era quizás un anticipo a la colocación de columnas. En el interior de la iglesia se recurre a la misma solución, lógica buscando de alguna forma darle importancia a todo el conjunto de arco y basamento. Posteriormente, como se observa en San Pedro de la Nave, será la columna la encargada de recibir las cargas del arco.

Interior de San Pedro de la Nave.

Otro detalle curioso en esta fachada es la diferencia de tamaño de las dos impostas situadas en la ventana con la misma moldura que en el interior. Estas fajas son la única decoración en piedra en todo el recinto. Esto me aporta una duda, pues observando dichas molduras, da la sensación que están recibidas con mortero y no a hueso como el resto de la mampostería. ¿Será de la restauración?
Fijémonos en la formación del hueco de la ventana. Todas ellas tienen doble derrame hacia el interior y están formadas por arcos de herradura y casi todas presentan los mismos defectos constructivos externamente.
La reja colocada en ella nos puede servir de elemento de comparación.


Primeramente se observa que las dos mochetas de la ventana no están perfectamente aplomadas ya desde las molduras hacia abajo.
El arco no está bien formado ni en el intradós ni en el extradós y sus dovelas están mal ajustadas y formadas. Realmente el arco se forma aquí por dos piezas tipo bloque a cada lado con la curva trazada en ellas. Las dos terceras tienen cierta semejanza, pero hasta ahí llega el buen hacer. Las piezas 4 y 5 ni guardan tamaño ni buena colocación. 
A veces tengo la sensación de que en vez de utilizar cimbras con la forma exacta del arco, utilizaban algún encofrado hecho por trozos.
Para rematar la fachada sur, esta otra foto en la que se aprecia la mas occidental de la nave principal.


A parte de observarse en ella parecidos defectos se aprecia, línea oblicua, resultante de la colocacion de bloque de poca longitud, unos encima de otros, que dan la sensación de formar esa diagonal.
Pasemos a la fachada este de la nave transepto en su lado más sur.
Allí se observan dos manos completamente distintas a las que han realizado el resto de fábricas, quizás porque como aseguran los arqueólogos, los dos compartimentos a cada lado de la nave se realizaron a posteriori.



Si nos fijamos en los planos que coloque en mi anterior entrada podemos observar que el retalle sobre el muro no aparece y no tendía además lógica a no ser que para no tocar los muros existentes para el apoyo de bóvedas decidiesen realizar otro.


Si observamos el aparejo de la fachada del arco, las hiladas mantienen una horizontalidad bastante aceptable que choca con el resto de la edificación.
El intradós del arco está perfectamente realizado, formando una perfecta curvatura, así como la curva exterior que es aceptada por el ojo sin muchos miramientos y que está perfectamente trabado al muro justo  donde el arco, de haberse terminado, hubiera podido  pasar por un arco románico.



Cierto es que no hay simetría en las dovelas, rota por esa especie de clave que parece querer distinguirse del resto. Los seudocapiteles están bien marcados y las pilastras bien aplomadas y confeccionadas.
Y pasemos por fin a analizar las ventanas de la iglesia, empezando por la principal que es la absidal.
No he querido dibujar en ella pero hay que tener en cuenta ciertas consideraciones:
En esta ventana existe una asimetría total, tanto en la formación del arco, como en las peanas, como en las pilastras que lo forman, así como en las dos impostas que lo adornan. ¿Había mucha prisa en ejecutar esta obra? Estamos hablando que en el interior de esa ventana está el lugar más sagrado del templo, el presbiterio, el lugar donde el sacerdote oficiará la misa.



Si partimos de la dovela “clave” veremos 4 piezas a la izquierda según se mira y 5 a la derecha, formando un intradós mas o menos aceptable y un extradós que no mantiene su criterio, como ya hemos visto en otras ventanas. Los tamaños de las dovelas son increíblemente dispares en cuanto a medidas y formas.
Otra de las ventanas del templo es la norte y en ella se pueden observar los mismos defectos que en las otras, si bien quizás en este caso menos acentuados.


He marcado en rojo algunas de las piezas que se ven a tizón en este muro para utilizarlas de traba con las otras hojas del muro. Podéis buscarlas en todas las fotos, se ven bastante bien.
La ventana norte que da sobre el posible cementerio es, desde mi punto de vista, la mejor ejecutada de todas ya que dovelas y apoyos presentan todos una construcción bastante buena.


Y hasta aquí mis observaciones, mis dudas y alguna aseveración.
Lo que sí es cierto, es que todas esas “deficiencias” que han observado mis ojos por deformación profesional, hacen quizá que el conjunto sea aun más bello, más intrigante y misterioso.
Y sigo creyendo que aunque el edificio se construyo en época visigoda los constructores deberían ser hispano romanos y me extraña la no uniformidad en los sillares, claro que en San Pedro de la Nave también sucede, aunque no así en otros monumentos visigodos.
Con todo, sigo enamorado de esta iglesia que me gustaría conocer con alguien especializado en el tema, oír sobre el terreno sus explicaciones, comentar dudas y disfrutar hablando de ello.
Nada mas por hoy. Este ha sido un tema árido y quizás muy difícil de tratar y de comprender, pero tengo la mala costumbre de escribir lo que siento y creo, y lo escrito, escrito está
Sed felices.

Antonio