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domingo, 8 de diciembre de 2019

Santa Marta de Tera a vista de albañil.-


SANTA MARTA DE TERA, ZAMORA, VISTA POR UN ALBAÑIL.-

Desde que comencé a trabajar en los ladrillos, el mundo inmenso de la construcción, me enseñaron a observar los aparejos, los plomos, las alineaciones e incluso los desplomes en las obras en las que interveníamos. Un día, de un me de octubre, con diecisiete años, me encontré de la noche a la mañana con un pico en la mano, una zanja por abrir y un futuro que a partir de ahí ya no dejaría nunca de estar relacionado con la edificación.
La obsesión de los que me enseñaron por las líneas perfectas, se quedo grabada en mi mente y ahora cada vez que entro en una obra a mis setenta años, mis ojos, si los hay, detectan rápidamente esos defectos.
Y eso mismo me pasa con los monumentos que visito, pero mirados con la perspectiva del paso del tiempo, de las formas de hacer de nuestros antecesores y de los medios de los que disponían.
Pero vayamos al monumento que quiero analizar hoy: la iglesia del antiguo convento, ya inexistente, de Santa Marta de Tera, Zamora.
El sistema elegido para describiros el trabajo es una foto y sobre ella unos trazos con “los defectos” que encuentro en sus hiladas, desplomes o desniveles, etc etc. ¿Empezamos?


Santa Marta de Tera, esta situada a orillas del rio Tera, a unos 30 kilómetros al oeste de Benavente por la N-525 en dirección a Galicia. 
Antes de nada deciros que Santa Marta de Tera era la iglesia de un monasterio del que se tienen datos y que posiblemente en el lugar de la actual iglesia la hubiese ocupado anteriormente una iglesia visigoda, ya que su ábside de forma cuadrada no era normal en el románico.

Foto 1.- Fachada norte de la nave y este del Transepto.-


1.- Si os fijáis la ejecución de la fachada varia considerablemente. Los mampuestos no son iguales y las hiladas hacia la nave transepto se pierden o están mal trabadas
2.- Fijaros que moldura de ajedrezado jaques: se pierde y es sustituido por una piedra más pequeña y más arriba a forma de listel, pues las dimensiones de los bloques de piedra  no son iguales. Ocurre lo mismo en la parte inferior en el encuentro de las dos fachadas.
3.- Se pierde el listel jaques y es sustituido uno centímetros mas arriba por otra pieza de piedra de menores dimensiones.
4.- La moldura ajedrezada envuelve al contrafuerte, pero inmediatamente debajo la moldura acanalada no lo hace
5.-En el contrafuerte a la izquierda de la puerta de repente se rompe la traba que viene formando la fabrica y prácticamente las llagas se superponen, entre las dos molduras inferiores.
¿Por qué esas diferencias en el diseño y las escuadría?

Foto 2.-Estamos en la fachada sus del crucero, que da al cementerio.-


1.- Podemos observar en ella una ventana en la que el arco de medio punto en su acometida al apoyo izquierdo, según la foto, rompe la disposición de la colocación de las piedras que lo forman.
2.- No se ha medido exactamente el comienzo de la esquina y se quedan cortos. Hay que colocar dos piedras de pizarra verticales para igualar el paño.

Foto 3.- Fachada este del transepto sur.-


1.-Fijémonos en el desarrollo del arco del hueco. Toda la envoltura de ajedrezado jaques es perfecta pero el reparto y modulación de las piedras que forman el arco no lo es.
2.- Parte inferior del paño bajo la ventana, Mirar las distintas dimensiones en las escuadrías de los bloques de piedra. Incluso hay una pieza en forma de L para solucionar la traba. ¿Se estaban utilizando bloques provenientes de la antigua iglesia? No lo sé.
3.- Sobre la ventana os he marcado también las distintas formas que tiene cada piedra y sus dimensiones.
Aquí voy a dar una pequeña explicación de cómo se replantea una fabrica o un muro.
Realizada la cimentación, se solía excavar una pequeña zanja a su alrededor que se llenaba de agua para poder tomar el nivel igual en toda la superficie del templo. Una vez sacado dicho nivel y conocida la dimensión del bloque estándar, se colocaban unas reglas, miras, marcadas en cada esquina que se unían mediante cuerdas, tendeles, para mantener la nivelación.
¿Acaso la pizarra empleada en el templo no permitía uniformidad en los bloques? No lo se.

Foto 4.- Fachada sur del ábside y este del crucero sur.-


Vuelve a repetirse el tema de las molduras alrededor del contrafuerte. La inferior pasa y la superior no. Pero si nos fijamos en el número de hiladas ¿Qué observáis? En un lado tres y en el otro cuatro.
Podría ser que ¿existieran dos maestros distintos? No creo. Si sería posible dos grupos distintos o dos canteras distintas. Pero extraña, aunque Santa Marta de Tera el edificio románico más antiguo de la zona, los maestros tenían un pun de honor que les llevaba a hacer las cosas bien.

Foto 5.- Ventana en la fachada norte del crucero.-


1.- Primeramente vemos que  la moldura se interrumpe en el contrafuerte y en el mismo lugar se pierde el llagueado.
2.- Al lado derecho de la foto, entre las dos molduras, las hiladas son tres tipo y rematan en una pequeña. A la izquierda de la ventana solo se ven tres
3.-Encima del arco a la izquierda vemos unas piezas para intentar acompasar dos niveles distintos.
Entramos en el interior del templo.

Foto 6.- Paño encima del arco triunfal.-


Que el exterior de la nave presente distintos tipos de ejecución, para la mentalidad de la época no era extraño, ya que lo importante, donde estaba la realidad sacra del templo era en su interior. En la iglesia visigoda o visigótica de Melque, Toledo, se observa desfases el los paramentos exteriores y en cambio los interiores están cuidadísimos, señal de la importancia del interior respecto al exterior. Y esto seguirá así hasta que llegue el gótico, donde la envoltura alcanza aires de tanta grandeza como el interior.
Pues bien, justo encima del arco triunfal de Santa Marta de Tera encontramos un tremendo error constructivo.
Justo encima del arco, os he marcado en blanco las alineaciones de los distintos bloques de piedra y podéis observar como hay una discordancia y desnivel entre las distintas hiladas a derecha e izquierda del arco.
Constructor o constructores capaces de realizar una maravilla de conjunto como es Santa Marta de Tera, ¿Cómo pudieron cometer ese error justo ahí? Y una vez que se dan cuenta del mismo, no lo desmontan, si no que deciden regularizar el paño absorbiendo el desnivel de las hiladas.
Lo curioso es que a primera vista te pasa desapercibido y es cuando pasada la sorpresa inicial te dedicas a mirarlo tranquilamente cundo descubres estas cosas.

Foto 7.- Arranque de la bóveda en la fachada sur de la nave.-


Quizá esto sea rebuscar demasiado, pero está ahí, como una muestra mas, la rotura de la perfección en la construcción de Santa Marta de Tera. La bóveda se realiza con lajas y justo antes de llegar al arco triunfal dos bloques rompen la armonía de la construcción.
¿Por qué? Seguramente estaban en desuso y se aprovecho el lugar para darles un uso.
No tiene mayor importancia.

Foto 8.- Paño de cierre encima puerta de poniente.-


Fijémonos en la primera hilada encima del cordón de ajedrezado jaques: prácticamente hasta la mitad del paño mantiene en su parte superior la horizontalidad. Pero a partir de ahí comienza a descender hacia la izquierda, disminuyendo progresivamente la altura de las piezas.
En la siguiente hilada, con bloques más pequeños, se mantiene el mismo error ¿No usaban cuerdas para mantener el tendel? En la tercera hilada sucede lo mismo y es encima de esta cuando con una laja de piedra se regulariza la horizontalidad de la misma.
Los errores por encima vuelven a repetirse pero en menor cuantía.
Aquí surge una pregunta: ¿Es sustituido el maestro albañil y es otro el que resuelve los problemas? ¿Por qué esa diferencia en el tamaño de los bloques? ¿Había dos canteras? ¿Unos canteros construían por un lado y otro grupo por el contrario?
No lo sé. Santa Marta de Tera es en ese aspecto ara mi una gran incógnita. Cierto que es el templo más antiguo de la zona, pero ello no es óbice para errores de tal envergadura. A no ser que fuesen los propios monjes los constructores, cosa que dudo pues el monasterio tenía donaciones para atender de sobra la construcción de la iglesia.

Foto 9.- Simetrias en las dovelas de los arcos de ventanas.-


He tomado el arco de un hueco cualquiera en la fachada exterior como ejemplo, pues además ya hemos visto otro caso.
Es curioso que las dovelas no guarden proporción y que la clave no esté en el centro del arco como debía ser.
¿Por qué el maestro acepto estas deficiencias? Para la realización de las dovelas de un arco se construía un molde y en el se repartían las medidas de las piedra que luego se pasaban al maestro cantero para que el las realizase. De acuerdo con ello y en función de las distintas divisiones, el cantero tenía  moldes en un arco de cuatro dovelas, de tal forma que las dovelas debían ser iguales y la clave se ajustaba al cierre.
Si observáis los distintos arcos de ventanas, incluso de los arcos formeros, veréis pequeños fallos como estos y en algunos casos más graves, pero es cuestión que la próxima vez que vayáis os fijéis vosotros mismos.
No quiero cansaros mas. Eso sí, tener en cuenta las dificultades de la época para realizar todos los trabajos constructivos, tanto los de ejecución en cantera como los de construcción propiamente dichos. Pero también es cierto que las normas constructivas venían observándose desde tiempos remotos. Y aunque la arquitectura romana se había perdido, se mantenían ciertas reglas constructivas que no se debían olvidar nunca: dimensión del bloque, perfección de las hiladas y reparto simétrico en las dovelas de los arcos.
Y por supuesto no consideréis estas observaciones como una denigración del monumento, sino todo lo contrario. Santa Marta de Tera es una maravilla y tiene detalles constructivos y escultóricos dignos de ser mirados con verdadero arrobo.
Hasta la próxima, ser felices.
Antonio  

lunes, 17 de octubre de 2016

Santa María de Melque en la mirada de un albañil.

Como todos, o casi todos, los que me seguís sabéis que mi profesión es la de Arquitecto Técnico, aunque a mí me gustaba más el nombre de Aparejador, y por desgracia ni historiador, ni arqueólogo. Por lo tanto coger con pinzas lo que aquí pueda dudar o suponer, y pensad que es solo un montón de pensamientos en torno a una maravilla que se llama Santa María de Melque.


Dicho esto, que viene al caso, quiero indicaros que mi profesión estudia aparejos de piedra, barro y cualquier otro material que se tercie y que la labor diaria que realizamos, o realizaba, en las obras todos los días en bien de una buena ejecución, nos lleva a fijarnos en muchos detalles constructivos que a muchísima gente les pasa inadvertidos.
Ello, trasladado a los edificios con siglos sobre sus espaldas como es el caso de Santa María de Melque (1300 años de antigüedad), me obliga a hacer ciertos análisis de su construcción, en el exterior, que o bien me parecen fantásticos o por el contrario increíblemente desconcertantes.
Santa María de Melque, siempre desde el punto de vista de un currante del ladrillo, es uno de los edificios que tomando las consideraciones anteriores más me ha desconcertado, tanto por sus genialidades como por sus defectos. Considérese la palabra “defecto o defectos” desde la perspectiva  de la construcción y medios actuales.




Según entré en el recinto me llamó poderosamente la atención la portada de la iglesia con aquel arco de herradura, que a mi no me lo parece, mal ejecutado, su intradós cegado por una cantería bastarda y sus pilastras sin formar un conjunto único y solido. La belleza la tiene, pero para mi gusto hay algo en el arco y sus apeos que lo desmerecen.
Pero dejemos eso para mas adelante y echemos un vistazo generala los muros exteriores y sus componentes y hagámonos una serie de preguntas, ya que al observar los sistemas constructivos me aparecen las dudas. Tengo la sensación como si el exterior del edificio no fuese importante para el constructor, como si fuese la piel que recubre al esqueleto, al corazón, que no es otra cosa que el interior del templo.


Hay a mi modesto entender una mayor perfección constructiva en el interior

Y esta aseveración me viene después de haber estado visitando el interior donde todo parece guardar un mejor orden constructivo.
¿Por qué la talla de los bloques de granito no guarda una constante? ¿Por qué la falta de linealidad y horizontalidad? ¿Por qué la imperfección en los acabados de los arcos de ventanas y accesos? Esta visión general de la construcción exterior de Santa María de Melque me lleva a las siguientes preguntas y dudas:
a)    ¿Estaba planificada la iglesia?
b)   ¿Se había despiezado y elegido el tipo de piedra de acuerdo a una medida?
c)    ¿La cantera elegida tenía la suficiente calidad para trabajar la piedra?
d)   ¿Los canteros eran especialistas o aprendices?
e)    Una pregunta que me surge en la observación  todo el conjunto es: ¿este edificio estuvo recubierto por algún mortero en el exterior?
Está claro que a la primera pregunta hay que decir que sí. La iglesia estaba perfectamente organizada como un templo de cruz latina, muy próximo a la cruz griega u oriental.
Con la segunda cuestión me surge la duda. Normalmente el maestro de la obra organizaba el despiece en función de las longitudes de cada muro. De hecho también se sacaban plantillas a escala o incluso en verdadera dimensión, teniéndose en cuenta las distintas dimensione y apoyos que debían tener los bloques unos sobre otros.
Es curioso que en la ejecución de las hiladas en los  paños, hablando siempre del exterior, en vez de mantener la horizontalidad y ajustar las hiladas, parece como si el constructor quisiera buscar la terminación de alguna de ellas y llevar las hiladas a morir en las dovelas de los arcos, mientras que en otras le da igual.
La tercera duda me surge es las diferentes escuadrías y medidas en la talla de los bloques. Es un tema que dejo a los especialistas, pero que planteo como duda, ya que podría darse el caso de estar aprovechando despieces de construcciones anteriores.
Respecto a los que trabajaban en la construcción de la iglesia da la sensación, por lo menos en el exterior, que la obra les quedaba grande. Es incongruente tal cantidad de pérdidas de nivel en las hiladas y de enjarjes entre muros. ¿En qué pensaba el maestro? ¿Quizá no había dinero y el exterior se realizo por personal menos especializado que el del interior usando a este como encofrado?


Fuese quien fuese el constructor del exterior de la iglesia, está claro que no era demasiado riguroso a la hora de aplicar medidas y alineaciones, y aun así consiguió una maravillosa realización constructiva. Si os fijáis en el interior las alineaciones de hiladas son muchísimo mas acordes.
Si os habéis puesto atención a las fotos del interior, comprobareis que tanto la escuadría de la piedra como su colocación, incluso formación interior de ventanas y arcos es mucho mas limpia y ordenada que en el exterior.(Podéis ver la entrada anterior sobre este templo)
Pero si os parece volvamos al principio: la entrada a la iglesia.
Un arco de herradura, dando entrada a un templo maravilloso, no está rematado en condiciones ni por su radio interior ni por el exterior. Y choca por ser el acceso principal a la iglesia.


Por otro lado, en aquellos tiempos era normal el empleo de cimbras para la realización de arcos, aunque estos fueran pequeños. Los utilizaban los romanos para sus construcciones y los que ejecutaron Santa María seguramente eran  constructores hispano romanos herederos de ese arte constructivo. 
Normalmente el maestro de obra sacaba sobre el suelo una reproducción del arco a ejecutar, normalmente supongo que sobre una plataforma encima de la tierra alisada, realizada con un mortero de cal o de yeso,  y sobre ella se dibujaban una a una cada una de las piedras que había que labrar. Y se hacía para que cada piedra mantuviera su grosor y las líneas internas y externas del arco. Por la ejecución eso parece que fue así en el interior de la iglesia, pero...
¿Por qué no se hizo así en los arcos exteriores de ventanas y acceso?
En San Pedro de la Nave, aunque es unos doscientos años posterior, quizás trescientos, en la nave transepto al sur hay una salida al exterior con una ejecución maravillosa del arco, manteniendo hiladas y escudrías, como podéis ver en la foto siguiente.

Formación de arco en nave crucero sur de San Pedro de la Nave

Y por otro lado choca que el arco no apoye sobre las pilastras y se quede tan retranqueado. 
Se ve que en épocas mas tardías se realizo un burdo cargadero, al que se le quito cargas mediante la ejecución de un arco interior para soportar el cerramiento que se realizo en el interior del arco original, quizás cuando la iglesia pasó a ser un establo para el ganado.
Por último, esta fachada se desvirtúa con las  adarajas y mechinales que aparecen para enjarjar los muros del porche que se construyó con posterioridad y hoy desaparecido. 
Este es un punto que se debería tener en cuenta y darle otro tono de acabado, si bien es cierto que el monumento describe así sus etapas históricas y de uso.
Un poco más adelante, en la fachada oeste de la nave transepto hacia el sur, observamos dos ventanas o huecos.
La mas a la izquierda de la foto esta ejecutada con un arco de una sola pieza en la cabeza y parece un pequeño mechinal en el muro donde guardar alguna estatuilla o reliquia. El arco es completamente redondo y la ejecución parece posterior al edificio, como si fuese un injerto románico, pero esto no puedo ni afirmarlo ni confirmarlo.


La ventana visigoda vuelve a mostrar mas defectos aun que los del arco de acceso a la iglesia. ¿Por qué?
Observemos esta ventana y traslademos lo que en ella vemos al resto de las existentes en la iglesia a excepción de una de ellas mejor ejecutada, la de la fachada norte que da al posible osario o cementerio.
En este caso concreto el arco interior está perfectamente rematado, mientras que el exterior, forma una poligonal y no un arco de herradura. Estamos ante un maestro de obras ¿novato o ante unos constructores que realizan su primera obra? O mas bien ¿ se considera el exterior de la iglesia como un mal necesario?
En la misma fachada fijémonos en las hiladas que forman el muro. Cuando las piezas no son del mismo tamaño hay que recurrir a piedras más pequeñas y a morteros para igualar las hiladas, pero no es este el caso. Aquí parecen adaptar la hilada siguiente a los defectos de la anterior.
Hoy en día, y en aquella época también, cuando se va a realizar una fábrica, del tipo que sea, primero se pasa un nivel y a continuación se coge una regla en la que se marcan las hiladas en función del tamaño del material y de la altura a salvar, se fijan las alturas de las hilada y se tiendes los tendeles para seguir una alineación. Eso se hacía también en aquella época, pero para ello los bloques debían tener la misma altura.
Parece, mirar las líneas blancas que he superpuesto en la foto, que se distribuían los bloques sin prestar demasiada atención a este extremo y que de alguna forma producía ciertas incongruencias en los encuentros de muros al no casar las hiladas de uno con las del otro, por lo menos en las hojas exteriores.
Tengo incrustada en la cabeza la idea de que el exterior del templo no importase, y fuese solo el recubrimiento, la piel, de una maravillosa obra interior.

En la fachada sur de la nave crucero volvemos a observar la disparidad en las hiladas, si bien en este caso cada hilada se adapta a la llaga que forman las seudocolumnas que existen a ambos lados del muro.




Y de esas seudocolumnas quiero hablar.
Están formadas por piezas hacia el exterior redondeadas con brazos para trabar con el muro. Dan la sensación de bielas de un motor. ¿Por qué utilizaron aquí este sistema? 
Con la ayuda de mi hijo Antonio, arquitecto, que me ha dibujado las piezas, hemos realizado unas pequeñas perspectivas de como podían ser estas, con pequeñas diferencias con las reales, para facilitar su dibujo y comprensión.




                                   
Pieza básica en ambos sentidos de colocación

Es así de sencillo la formación de la falsa columna, sin tener en cuenta las trabas con las hojas interiores que se pueden realizar de muchas maneras sin apartarse demasiado del tema.



Dos piezas formando una columna adosada a la fachada y trabada. Los brazos pueden ser mas cortos o mas largos y disponer de ellos a ambos lados de la pieza.


Y así, hilada a hilada se realizaba posiblemente la columna

Es curioso que aun teniendo una mala elaboración en la ejecución de los bloques realizasen estas piezas y olvidasen el habitual encuentro entre muros, mucho más sencillo, y recurriesen a este sistema.
Se puede apreciar el maravilloso invento de las pilastras curvas en el exterior, que le dan al edificio una singularidad increíble. Me recuerdan las posteriores columnas adosadas en algunos ábsides románicos para actuar como refuerzos o decoración.
Pero hay que fijarse también en otro detalle de esta especie de bielas y es que cada una tiene un grosor y cada una inclinación distinta, dando la sensación que unas pueden escupir a otras.
Es genial esa hendidura  vertical que da la sensación que la pilastra es independiente no siendo así realmente, y que seguramente está hecha a posteriori, pues choca la verticalidad y la alineación de la misma.




Era quizás un anticipo a la colocación de columnas. En el interior de la iglesia se recurre a la misma solución, lógica buscando de alguna forma darle importancia a todo el conjunto de arco y basamento. Posteriormente, como se observa en San Pedro de la Nave, será la columna la encargada de recibir las cargas del arco.

Interior de San Pedro de la Nave.

Otro detalle curioso en esta fachada es la diferencia de tamaño de las dos impostas situadas en la ventana con la misma moldura que en el interior. Estas fajas son la única decoración en piedra en todo el recinto. Esto me aporta una duda, pues observando dichas molduras, da la sensación que están recibidas con mortero y no a hueso como el resto de la mampostería. ¿Será de la restauración?
Fijémonos en la formación del hueco de la ventana. Todas ellas tienen doble derrame hacia el interior y están formadas por arcos de herradura y casi todas presentan los mismos defectos constructivos externamente.
La reja colocada en ella nos puede servir de elemento de comparación.


Primeramente se observa que las dos mochetas de la ventana no están perfectamente aplomadas ya desde las molduras hacia abajo.
El arco no está bien formado ni en el intradós ni en el extradós y sus dovelas están mal ajustadas y formadas. Realmente el arco se forma aquí por dos piezas tipo bloque a cada lado con la curva trazada en ellas. Las dos terceras tienen cierta semejanza, pero hasta ahí llega el buen hacer. Las piezas 4 y 5 ni guardan tamaño ni buena colocación. 
A veces tengo la sensación de que en vez de utilizar cimbras con la forma exacta del arco, utilizaban algún encofrado hecho por trozos.
Para rematar la fachada sur, esta otra foto en la que se aprecia la mas occidental de la nave principal.


A parte de observarse en ella parecidos defectos se aprecia, línea oblicua, resultante de la colocacion de bloque de poca longitud, unos encima de otros, que dan la sensación de formar esa diagonal.
Pasemos a la fachada este de la nave transepto en su lado más sur.
Allí se observan dos manos completamente distintas a las que han realizado el resto de fábricas, quizás porque como aseguran los arqueólogos, los dos compartimentos a cada lado de la nave se realizaron a posteriori.



Si nos fijamos en los planos que coloque en mi anterior entrada podemos observar que el retalle sobre el muro no aparece y no tendía además lógica a no ser que para no tocar los muros existentes para el apoyo de bóvedas decidiesen realizar otro.


Si observamos el aparejo de la fachada del arco, las hiladas mantienen una horizontalidad bastante aceptable que choca con el resto de la edificación.
El intradós del arco está perfectamente realizado, formando una perfecta curvatura, así como la curva exterior que es aceptada por el ojo sin muchos miramientos y que está perfectamente trabado al muro justo  donde el arco, de haberse terminado, hubiera podido  pasar por un arco románico.



Cierto es que no hay simetría en las dovelas, rota por esa especie de clave que parece querer distinguirse del resto. Los seudocapiteles están bien marcados y las pilastras bien aplomadas y confeccionadas.
Y pasemos por fin a analizar las ventanas de la iglesia, empezando por la principal que es la absidal.
No he querido dibujar en ella pero hay que tener en cuenta ciertas consideraciones:
En esta ventana existe una asimetría total, tanto en la formación del arco, como en las peanas, como en las pilastras que lo forman, así como en las dos impostas que lo adornan. ¿Había mucha prisa en ejecutar esta obra? Estamos hablando que en el interior de esa ventana está el lugar más sagrado del templo, el presbiterio, el lugar donde el sacerdote oficiará la misa.



Si partimos de la dovela “clave” veremos 4 piezas a la izquierda según se mira y 5 a la derecha, formando un intradós mas o menos aceptable y un extradós que no mantiene su criterio, como ya hemos visto en otras ventanas. Los tamaños de las dovelas son increíblemente dispares en cuanto a medidas y formas.
Otra de las ventanas del templo es la norte y en ella se pueden observar los mismos defectos que en las otras, si bien quizás en este caso menos acentuados.


He marcado en rojo algunas de las piezas que se ven a tizón en este muro para utilizarlas de traba con las otras hojas del muro. Podéis buscarlas en todas las fotos, se ven bastante bien.
La ventana norte que da sobre el posible cementerio es, desde mi punto de vista, la mejor ejecutada de todas ya que dovelas y apoyos presentan todos una construcción bastante buena.


Y hasta aquí mis observaciones, mis dudas y alguna aseveración.
Lo que sí es cierto, es que todas esas “deficiencias” que han observado mis ojos por deformación profesional, hacen quizá que el conjunto sea aun más bello, más intrigante y misterioso.
Y sigo creyendo que aunque el edificio se construyo en época visigoda los constructores deberían ser hispano romanos y me extraña la no uniformidad en los sillares, claro que en San Pedro de la Nave también sucede, aunque no así en otros monumentos visigodos.
Con todo, sigo enamorado de esta iglesia que me gustaría conocer con alguien especializado en el tema, oír sobre el terreno sus explicaciones, comentar dudas y disfrutar hablando de ello.
Nada mas por hoy. Este ha sido un tema árido y quizás muy difícil de tratar y de comprender, pero tengo la mala costumbre de escribir lo que siento y creo, y lo escrito, escrito está
Sed felices.

Antonio 

sábado, 7 de diciembre de 2013

La vieja chimenea del antiguo matadero de Madrid.-

 
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En Legazpi, al salir de la boca del Metro y mirar hacia la Casa del Reloj y al antiguo matadero, descubrirás visitante una vieja chimenea que pasa bastante desapercibida de los transeúntes.
 
 
 
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He buscado su historia y no la he encontrado, pero seguramente sería la zona del matadero donde se realizasen rodas aquellas operaciones relacionadas con la carne que necesitasen de las llamas para su confección.
 
 
 
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Hilada tras hilada se alza digna, altiva delante de los madrileños que quieran contemplarla.
 
 
 
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Sube hacia el cielo ladrillo a ladrillo.
 
 
 
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Que grandes maestros aquellos que eran capaces de levantar estas chimeneas sin perder el plomo y haciendo que según subía se fuesen estilizando.
 
 
 
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Escondida entre los ramajes de las acacias del paseo de la Chopera señala al cielo de forma inconfundible y de alguna manera quiere decirnos que en algún momento ella fue la reina de las chimeneas. Y si no lo creéis, fijaros en la corona que cierra su cabeza aun con el tizne de viejos tiempos.
Los que vivian cerca de ella debían temer los días que el viento conducía el humo a sus hogares.
 
 
 
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Hoy ha quedado ahí como muestra de un pasado muy cercano, quizás no llegue a los cien años, donde aun no habían aparecido las altas tecnologías.
 
 
 
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Ladrillo a ladrillo, buscando el cielo…
Sed felices.
Antonio