Mostrando entradas con la etiqueta PARRA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PARRA. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de noviembre de 2014

Colores de otoño.-

Colores de otoño. Crisoles encendidos de oros y cobres fundidos, unos al lado de otros en una magnifica conjunción cromática de la naturaleza.


2_DSC8471x1

Las rojas hojas con forma de palmera del ricino contrastan con los verdes y amarillos de los lejanos arboles y las parras de las vides vierten sus colores en unas hojas maravillosas de magnifico cromatismo.


3_DSC8488x1
 



4_DSC8413x1
 

Pequeños frutos cuelgan del árbol chino antes de que pierda sus hojas y entre arboles verdes aparece de vez en cuando un pruno que da un color distinto de los verdes que le rodean.


5_DSC3814x1
 
6_DSC3770x1

Ramas desnudas de una acacia y follaje esplendoroso en el árbol que está detrás, verde aun pero que deja emergen algunos tonos amarillentos.

 
7_DSC3749x1


Y para terminar el paseo un contraste a amarillos, verdes y marrones de un enorme arce.


8_DSC3808x1

Un ratito, un pequeño paseo de este otoño, por el Real Jardín Botánico de Madrid.
Sed felices.
Antonio

domingo, 3 de noviembre de 2013

ENVIDIA DEL POETA...

En este maravilloso entorno di ayer el paseo matinal, buscando poder escribir algo de poesía con mis fotos y el canto de colores de una pequeña planta.


  1_DSC7947x1
 

¡Ah! Como envidio al poeta que sabe plasmar en tres pequeñas frases todo el amarillo de un árbol en otoño o el verdor de un prado; trasmitir el amor a algo o a alguien con frases que a veces entonan un cántico rimado o en estrofas continuadas de una prosa que raya la perfección poética.
Y envidio, como no, al pintor que con dos trazos saben plasmar sobre un lienzo, o un trozo de papel, todo aquello que ven sus ojos y que su corazón siente.
Pero a mi envidia, que es una envidia sana, le gusta regocijarse en la perfección de los demás. Muchas veces he pensado, en esos paseos en soledad de a uno por los prados serranos o junto a las masas rocosas del Sistema Central, que Louis Daguerre, el inventor de las primeras fotografías, los daguerrotipos, debía ser un mal dibujante y buscó la forma de poder expresar todo aquello que veía en la química y la óptica.
Y eso intento yo, transmitir con mis modernos daguerrotipos aquello que mis manos no saben dibujar y que mis letras no saben transcribir, traducir, de lo natural a lo teórico y pedagógico.
Os dejo con las fotos del paseo de ayer. Otoño castizo que puede pasar de uno a otro arco iris tras cada recodo del camino, y del frío al calor en un instante. Otoño serrano en los prados y las vallas.
No descubro nada, solo muestro aquello que me gusta.
El fin del principio, eso es el otoño, la preparación al principio de todo lo que nos rodea, no es muerte, no, es sueño hacia la vida.
 
 
 
_DSC2467x1
 
 
 
 
_DSC2470x1
 
 
 
 
_DSC2475x
 
 
La luz y el color son parte del juego de la naturaleza en otoño. Combina tonos y sombras en busca de contrastes que hacen saltar a los sentidos en el interior de uno. Quizás el otoño sea más intenso que la primavera en la trasmisión de sentimientos, menos romantico, mas durarero.
 
 
_DSC2478x1
 
 
 
_DSC2499x1
 
 
 
_DSC2500x1
 
 
La desnudez de unos y el follaje de otros, en coincidentes instantes, consiguen crear sensaciones contradictorias de plenitud y soledad. No es la monotonía del invierno donde todo es uniforme en el color y en el tono; no, es la paleta del pintor transmitiendo, en pinceladas de trazos exquisitos, todo el sentimiento de la naturaleza que se duerme.
 
 
_DSC2504x1
 
 
 
 
_DSC2540x1
 
 
 
 
_DSC2553x1
 
 
 
 
_DSC2563x1
 
 
 
 
_DSC2569x1
 
 
 
 
_DSC2581x1
 
 
 
 
_DSC2587x1
 
 
 
 
_DSC2592x1
 
 
La parra ha dejado pasar la luz. Como una lámpara con su pantalla deja pasar la luz de la bombilla, así esta hoja deja que la luz del sol la atraviese creando a su alrededor un entorno cálido de distintos tonos que no son las luces blancas y perfectas del verano.
Aquí se acabó el paseo. Unas uvas en sus racimos olvidadas y una parra descuidada que nos regala su fruto añejo y dulce. ¿Se puede pedir más?
Sed felices.
Antonio

martes, 30 de julio de 2013

AL BORDE DEL CAMINO EN UN DIA DE LLUVIA.-

Le excursión fotográfica del domingo por la tarde termino en aguacero fuerte a tres kilómetros de casa y sin posibilidad de refugiarme en ningún lado, pues ni siquiera había una paridera o corral donde meterse, y por lo tanto la mejor solución era seguir andando intentando que las máquinas de fotografiar no se mojasen.
 
 
 
1_DSC9950x1
 
 
 
El camino en las estribaciones de la sierra y bajo los picos de la Peñota, está en un principio rodeado de árboles para poco a poco convertirse en un páramo donde los conejos buscan desesperados las ultimas briznas de hierba.
No encontré mucho que fotografiar, pero si una muestra de las plantas que los márgenes del camino nos guardaban. Son quizás mis fotografías de siempre, pero cuando se está en un lugar determinado te tienes que agarrar a lo que tienes.
 
 
 
 
2_DSC0911X1
 
Os voy a contar un secretillo: en el teléfono llevo un programa que me dice la distancia recorrida y la velocidad y desnivel que subo; pues bien en los tres primeros kilómetros de subida haciendo fotos la media fue de unos 2,2 k/h de velocidad media. En la bajada, lloviéndome y con la amenaza de una tormenta la velocidad media de bajada sin hacer fotos se acerco a los 5,75 K/h. Y no os podéis imaginar la tormenta que cayó nada más llegar a casa.
Os dejo con las fotos de un día nublado en la Sierra del Guadarrama.
 
 
 
 
3_DSC0940X1
 
 
 
 
4_DSC0947X1
Los cardos, amigos de calor, se despiertan en estas fechas, floreciendo con preciosas flores que van de los morados a los amarillos, invadiendo las zonas que otras plantas, practicamente secas, les dejan.
 
 
 
5_DSC0952X1
 
 
 
 
6_DSC0943X1
Estos cardos se han secado antes que sus congéneres hayan ni siquiera florecido. En sus flores hace unos días libaban un montón de mariposas que ahora han cambiado su destino.
 
 
 
8_DSC9866X1
 
 
 
 
7_DSC9869X1
 
Las zarzas, las de cotas mas bajas y soleadas han cambiado sus flores por una moras que en poco tiempo presentaran tonalidades que desde este verde, y pasando por los rojos, nos llevaran a los morados.
 
 
 
9_DSC9874X1
 
 
 
 
10_DSC9886X1
 
Vida y muerte. El ciclo se repite. Unas plantas en plena floración y otras ya muertas, pero todas preparando una nueva generación que comenzará a surgir con las primeras lluvias de finales de agosto.
 
 
 
11_DSC9919X1
 
 
 
 
11a_DSC9912X1
 
 
 
 
12_DSC9920X1
 
 
 
 
13_DSC9905X1
 
Los distintos tipos de gramíneas salvajes ponen una nota dorada en el borde del camino. Unas gotas de agua de la noche anterior les han quitado algo del polvo del camino, pero la lluvia ha sido lo suficientemente suave como para no tumbarlas.
 
 
 
 
14_DSC9876X1
 
 
 
 
15_DSC9877X1
 
 
 
 
16_DSC9871X1
 
En algunos lugares, junto a las valla de alguna finca muy cerca de su puerta, crecen las parras que dentro de un mes ofrecerán ya sus frutos practicamente maduros.
 
 
 
 
18_DSC9911X1
 
 
 
 
19_DSC9921X1
 
 
 
 
21_DSC9893X1
 
La estructura del molinillo, sea de la planta que sea siempre me ha llamado la atención. Esas distribuciones esféricas de sus semillas dan que pensar. Y la composición radial de la semilla para que el aire las transporte como si fuesen helicópteros es fantástica.
 
 
 
 
22_DSC9990x1
Me tengo que dar prisa. Ya me estoy mojando y la Peñota y Siete Picos comienzan a desaparecer tras la manta de agua que allí arriba cae. Cinco minutos después de esta foto me caía agua encima fría y con mucho viento.
Nada mas por hoy, solo desearos que seáis felices.
Antonio