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martes, 7 de septiembre de 2021

Un puente románico en Capella, Aragón, España

 

UN PUENTE ROMANICO SOBRE EL RIO ISÁBENA EN LA POBLACION DE CAPELLA, RIBAGORZA, HUESCA, ARAGON, ESPAÑA.


Bajaba el otro día por la carretera A-1605, que une Roda de Isábena con Graus y al llegar a la población de Capella me di de lleno con un cartel que anunciaba puente rómanico y como podéis comprender no dude un minuto en pararme a contemplarlo.




El puente románico de Capella, es de un románico tardío pues se empezó a construir a mediados del siglo XIII, pero no por ello pierde valor, todo al contrario.

Sus coordenadas geográficas son: 

Latitud: 42º 11´ 40,92" N y Longitud: 0º 23´ 54,38" E

Antes de entrar de lleno en la construcción y constitución del puente pensemos como eran los valles y los ríos en esos valles pirenaicos oscenses hace más o menos 900 años.

Para empezar no había presa por lo tanto no se podían regular los cauces y estos podían cambiar terriblemente con una simple tormenta de la noche a la mañana y se tenía que posibilitar el paso de los mismos en cualquier situación.

Así, el puente de Capella es un maravilloso puente de lomo de asno de unos cien metros aproximadamente de longitud compuesto, por lo que se ve hoy, por siete ojos, existiendo la posibilidad de un octavo muy pequeño cegado por los sedimentos.

Foto 1: El primer arco está rebajado mas por el lado izquierdo. Hay un arco mas completamente tapado 

Los primeros arcos son rebajados debido a su baja altura y para no provocar una fuerte pendiente de entrada en las bocas del puente.

A continuación son de medio punto, hasta llegar al central y más grande son, según dicen, un arco de tres radios, que a simple vista parece totalmente circular.

La altura que alcanza el puente es considerable y se debe a la filosofía constructiva de los puentes de la edad media en que se suponía que unían dos estados distintos, imaginariamente en el sentido religioso del hombre, y que Dios estaba en la altura, en lo más alto.


Foto2: Arranque del puente en el lado derecho del rio con el pueblo de Capella al fondo

¿Cómo está hecho el puente? Se construye con sillarejo con muy buena talla como podéis observar en las fotos. Las bases de apoyo de los arcos y tajamares están formada por hexágonos para adaptarse a toda la construcción. 2 lados del hexágono corresponden al apoyo de cada uno de los arranques del arco y los otros cuatro dos a dos a la forma de los tajamares que están a ambos lados.


Foto 3: Fijaros en las 3 adarajas que hay en el interior del arco y en la altura del tajamar

Los tajamares suben hasta lo más alto de cada tramo del puente hasta el pretil, y se consigue con ello formar los entrantes que observáis en las fotos que permitían el cruce de caballerías cargadas.

En algunas de las fotos podéis observar en los arcos los huecos que se utilizaban para afianzar el encofrado del arco, llamados mechinales.



Fotos 4 y 5: Rampa del lado derecho del Rio. Se observa el pretil y los ensanchamientos en los tajamares. 

El puente tiene tres metros de anchura de rodadura lo que permitía el paso de carruajes y el pretil ayudaba a la seguridad del mismo. Su suelo, enlosado, esta conservado de maravilla.

Hay que recordar que estos puentes, vitales para el comercio y los peregrinos, cobraban un peaje y a su vez estaban servidos por pontoneros que se encargaban de su mantenimiento.


Foto 6: El arco central el mas a la izquierda y los dos del lado izquierdo del rio.

Gracias a ellos, estos puentes se han conservado y son una riqueza patrimonial increíble, no como mucho patrimonio que se está perdiendo por falta de medios y abandono.

Foto 7: Rampa del lado izquierdo del rio. Mas pendiente que la contraria. Se ve perfectamente uno de los ensanches aprovechando los tajamares de cada lado.

Lo que si es cierto es que estuvo muy bien construido pues aun en días se puede cruzar el Isábena por él, eso si ya solo a pie, en bicicleta o a caballo.

Foto 8: Ojo central y penultimo lado izquierdo rio. Se aprecian los tajamares de ambos.

Hay que ponerse en situación e intentar comprender a aquellas gentes que transitaban por esos caminos de Dios y lo que significaba el saber que tenían un paso para cruzar un rio potente.

Foto 9: Contemplo el arco central y pienso que ese ojo me mira con la sabiduría de 900 años.

En todo el Pirineo aragonés podéis encontrar puentes medievales para cruzar ríos y desfiladeros. Por pequeños o grandes que sean han cumplido su misión durante siglos y siguen presentando su belleza.

Cuidaros.

Antonio

lunes, 6 de septiembre de 2021

Santa Cecilia de Aguilar de Campoo I Exteriores

 


Aguilar de Campoo, está situado al noreste de la provincia de Palencia, en Castilla y León, España. Es una ciudad próspera y sobre todo es una ciudad cultural gracias a que en ella se dan una serie de circunstancias que la hacen la capital del románico palentino y quizás también del románico nacional. Alberga en ella a la Fundación de Santa María la Real que ha hecho muchísimo por este arte que tan maravillosos instantes nos hace pasar a muchos.

Tomado de Google

Y en esta ciudad se encuentra una maravillosa iglesia que había visto siempre desde la carretera y que no es otra que Santa Cecilia situada bajo la peña del Aguilón y el castillo, y nunca hasta hoy había podido dedicarle un rato.


Foto 2: Vista general de Santa Cecilia de Aguilar de Campoo

Estamos ante una iglesia románica construida hacia finales del siglo XII y principios del XIII, perfectamente orientada, de forma rectangular, con tres naves en el interior y un ábside recto, sin curvatura ninguna, y una preciosa torre cuadrangular adosada al ábside y a la que luego se adosó la nave de la epístola. Toda la iglesia está realizada con sillería de arenisca, excepto al ábside recto del S.XVI o XVII.

Es una iglesia que se ha ido recomponiendo. Primero, según los entendidos, constaba de una sola nave con ábside circular y la torre adosada a su muro.

Posteriormente se amplió con dos naves más y ya en el S.XIII la portada.

El ábside central es una construcción moderna que se realizó en sustitución del ábside original derrumbado por movimientos del terreno. Terreno que por cierto se estabilizó en la década de los 60 del S.XX.


Foto 3: La torre en su fachada meridional, y el ábside rectangular del S.XVI

Toda la iglesia es de una ejecución exquisita, combinando la sencillez con la belleza.

Comencemos y dediquemos a su exterior esta entrada y habrá tiempo para el interior, aunque os dejare alguna muestra.

Para empezar desde la carretera llama poderosísimamente la atención su majestuosa y elegante torre.

Está construida sobre el final de la nave de la epístola, en lo que debería ser la capilla de remate y donde debería encontrarse el absidiolo, pero al estar construida con anterioridad no fue posible. Os coloco una foto del interior para que veáis la diferencia de profundidad entre las dos naves en la cabecera.


Foto 4: Fijaros que la nave de la epístola termina en el muro con la cruz, mientras que la del evangelio se hunde al fondo y da paso a una capilla.

Como dividir esta torre, es complicado, pero no se puede separar el conjunto. Una primera parte, tosca, fuerte como buena base posee dos ventanas  a distinta altura. Prácticamente a ras de suelo, una ventana casi saetera, abocinada hacia el interior y con una pieza de remate formando su arco; un hueco normal, más ancho rematado a su vez con un pequeño arco realizado en una sola pieza esta encima de la primera.


Foto 5: Las dos ventanas inferiores de la torre que podéis apreciar en la foto 3

A partir de aquí, de la tercera planta a mi modo de ver, la torre se libera del resto del edificio y luce todo su esplendor con unos maravillosos huecos.


Foto 6: Parte superior de la torre de una belleza increíble. Después de 900 años sigue bella

En la planta tercera, una vez pasada la imposta, los huecos adquieren una importancia maravillosa y le dan a la torre en cada una de sus caras la belleza que se puede contemplar desde la lejanía.


Foto 7: Ventanal de la planta 3º con 2 arquivoltas, capiteles vegetales y arpías

La parte curva está formada por dos arquivoltas con sendos baquetones que apoyan directamente sobre unos finos y anchos ábacos, en regular estado, los cuales apean a su vez sobre dos parejas de capiteles.

Estos son en su mayoría con temas vegetales, acantos trasladados a la piedra, pero hay en una de las ventanas, en la izquierda de la fachada meridional, dos capiteles con preciosas arpías.


Foto 8: Las arpías del ventanal de la primera planta

En el interior, un arco realizado en el propio muro apoya sobre este rematando el hueco.


Foto 9: Capiteles con alas hojas del acanto en cualquiera de los ventanales

Bajo los capiteles unas columnillas trasportan los esfuerzos hacia unas basas rectangulares y estas a un zócalo corrido.

Dejando la composición de los capiteles estas ventanas son todas idénticas alrededor de la torre y sirven de base a las de la planta cuarta, que repiten su formación pero son germinadas, es decir presentan unas columnillas en el centro que las dividen en dos grupos iguales con respecto al eje vertical. Os amplio una foto para que las observéis y veréis que son prácticamente iguales a las inferiores.


Foto 10: Columnas centrales de la ventana germinada de la 4ª planta

Si hay que diferenciar que en los huecos superiores el ábaco de los capiteles se transforma en una imposta que enlazara cada uno de los huecos existentes en cada fachada.


Foto 11: Detalle de la ventana germinada. A diferencia de la planta inferior la imposta hace a la vez de ábaco al llegar a los capiteles.

Son interesantes las columnas que es cada esquina refuerzan el campanario, detalle que estiliza su altura y que siguen el mismo estilo que capiteles y columnas, si bien estas últimas están realizadas del mismo material que los sillares de los muros, pero ahora circulares y que se aprecian muy bien en las fotos 3 y 5

Remata la torre con un tejadillo a cuatro aguas que apea en canecillos la mayoría lisos, existiendo alguno historiado, como por ejemplo los dos existentes en la fachada meridional en los extremos.

Si nos fijamos en la composición de la cabecera, vemos que donde debía estar el absidiolo de la epístola, la torre ocupa su lugar y no presenta huecos, pero en el lado del evangelio si hay un hueco.


Foto 12: Cabecera en el lado del evangelio

Comparándolo con los de la torre es muy parecido, quizá algo más esbelto pero presenta la misma composición: guardapolvos, dos arquivoltas con baquetón, y arco interior que descarga en muro.


Foto 13: Ventanal de la cabecera del evangelio

Las arquivoltas descansan sobre un ábaco en regular estado y bajo él unos capiteles estilizados vegetales trasmiten a las columnillas, si bien el más interior de la derecha tiene formas antropomórficas que según creo en el escudo del caballero puede verse el nombre de una familia, pero por desgracia se me olvido fotografiarlo. Remata el hueco con sus columnillas y basas elevadas.


Foto 14: El famoso capitel del ventanal del lado del evangelio en la cabecera.

Y ya hemos llegado a la portada. Esta es sencilla, sobresaliendo de la fachada a la que se une mediante un arco apuntado realizado en el propio muro de la iglesia y cubierta con un tejaroz con canecillos. Este tipo de arco nos indica que estamos ante una construcción que deja entrever la próxima llegada del gótico. Pero si nos fijamos en las arquivoltas según van creciendo son cada vez más circulares y la exterior es casi de medio punto.


Foto 15: Portada en la fachada meridional con sus 4 arquivoltas y sus columnillas

Volvemos a encontrarnos en esta portada las arquivoltas con baquetón; un ábaco de doble hoja las recibe y descargan sobre capiteles vegetales. Las columnillas descargan sobre unas basas rectangulares apoyadas sobre el propio muro.


Foto 16: Capiteles del lado izquierdo de la portada, de estilo andresino

Y nos quedan por último los alargados y estilizados ventanales para dar luz al interior de la nave, de unos 2,50 ms de altura rematados al igual que los inferiores de la torre con una pieza del muro formando el arco.

                                       

Foto 17: Basas en la recepción de las columnillas de la portada. Observese el reloj de sol a la derecha

Nada mas por hoy. Nos queda el interior de la iglesia y sus capiteles, alguno interesantísimo que dejamos para otra entrada.

Cuidaros.

Antonio

martes, 14 de agosto de 2018

El agua en las ciudades romanas: Baelo Claudia





Al realizar la visita a las ruinas romanas de Baelo Claudia, en Bolonia, provincia de Cádiz, España, me llamo poderosamente la atención el pequeño acueducto y su canal de transporte de agua que se puede observar nada mas salir del Centro de Interpretación. 

Situacion de Bolonia en el mapa. Las ruinas están pegadas a la población. Mapa de Google

Los romanos eran conscientes de la necesidad de abastecer sus ciudades de agua y ello podía realizarse de dos formas: una realizando pozos de donde sacarla y otra situando sus ciudades junto a ríos o lagos.

Vista de las ruinas desde el Centro de Interpretación.

Pero estas razones no eran suficientes ya que muchas veces había que pensar en las estrategias de situación ante posibles ataque de enemigos o bien en zonas costeras por la situación de puertos que, rodeados por la ingente masa de la mar, no tenían otra posibilidad que trasportar el agua desde las zonas donde manantiales o arroyos satisfacían sus necesidades con garantía.

La importancia de la ciudad se percibe, entre otras cosas, por su foro y los templos.

También construían embalses donde retener el agua y ganar altura para poderla transportar a las ciudades mediante canales y galerías subterráneas.
Es muy conocido el embalse romano de Proserpina muy cerca de la ciudad de Mérida en Extremadura. Desde allí se conducía mediante canales, conducciones subterráneas, túneles y acueductos el agua a la ciudad.

El acueducto. Su ultimo tramo está derruido a causa de un gran terremoto.

Y allí era distribuida mediante distintos sistemas a distintas partes de la ciudad.
Un ejemplo curioso de este sistema  y que demuestra la importancia que daban a esto los romanos es la conducción que transportaba el agua a la ciudad de Baelo Claudia, situada en la costa gaditana junto a la población que hoy conocemos como Bolonia.

Los grandes arcos para dejar pasar las aguas de tormenta .

Baelo Claudia debió ser una ciudad romana de gran importancia comercial. Estaba situada a la salida del estrecho de Gibraltar en el océano Atlántico.
Diseñada como las ciudades romanas giraba en torno a un foro y a los templos que junto a él había y cruzada por sus dos avenidas principales, el ducumanus maximus, de este a oeste, y el cardus maximus de norte a sur.
A su vez la ciudad estaba protegida por gruesas murallas con sus correspondientes puertas.
Pegando a la costa se encontraba la zona industrial con una fábrica de salazones y el puerto.

Piezas existentes en el museo del Centro de Interpretación de Baelo Claudia.

Así mismo era importante su teatro situado en la parte alta de la ciudad.
En la parte alta a las afueras de la ciudad encontramos un pequeño acueducto que aún conserva su canal y parte de este ultimo en mal estado pero que indica la dirección del agua hacia la ciudad.
De pequeñas dimensiones los canales se realizaban con piedras de la zona que se unían entre sí mediante morteros realizados con cales hidráulicas. Incluso muchas veces estos canales se tapaban con lajas de piedra para evitar la entrada en ellos de elementos que ensuciasen las aguas.
El acueducto de Baelo Claudia es una pequeña muestra de los grandes acueductos repartidos por la geografía española como son Tarragona, Segovia, Mérida, Cinco Villas etc., pero que demuestra el grado de perfección al que habían llegado en este aspecto el pueblo romano.
Las aguas provenían de  Punta Paloma, pequeño cabo y monte que cierra la bahía de Bolonia y la separa de las playas de Tarifa.


Desde Punta Paloma el agua llegaba a través de un canal que tenía que atravesar distintos desniveles que salvaba mediante cuatro acueductos, de los cuales nos quedan el que se encuentra en las inmediaciones de la ciudad y que podéis apreciar en las imágenes de esta entrada.

Se aprecia perfectamente el canal que transportaba el agua.

Realizado con lajas pizarrosas de la zona, se componía de cinco arcos soporte de los cuales tres eran grandes para en paso de agua de tormentas y dos mas pequeños para romper os vanos.
Estas estructuras estaban realizadas con pequeños rejuntes de morteros hidráulicos o sin ellos.
Era de  suma importancia abastecer a los núcleos de población con aguas limpias que llegaban a un aljibe y desde allí a través de acequias o tuberías de plomo se distribuían a fuentes públicas, baños y otras dependencias. Algunos palacios y viviendas disponían de dicha agua.

Arcos rudimentarios de lajas pizarrosas que cumplen perfectamente su misión: soportan y permiten el paso de agua.

Quizá el acueducto de Baelo Claudia pase bastante desapercibido para el visitante, pues la visión del foro con sus columnas llaman poderosamente la atención desde la distancia.
El acueducto de Baelo Claudia es pequeño y es fácil imaginar la forma como fue construido.
Pero al mirarlo me puse a penar como los grandes acueductos, como el de Segovia, los realizaban los romanos. Debían ser impresionantes, tanto los andamiajes necesarios para qué el personal trabajara,  como los sistemas de elevación de aquellas moles de piedra.

Uno de los pequeños arcos que ayudaban a completar el acueducto.

En Baelo Claudia, unos simples encofrados curvos debieron bastar para la realización de los arcos.
La existencia de canales de conducción de agua y acueductos, aunque sean pequeños, demuestran la importancia comercial y de comunicación que tenia esta ciudad romana.
Os aconsejo su visita, merece la pena.
Sed felices
Antonio

martes, 26 de septiembre de 2017

Románico: ¿Construimos una iglesia?

Estando sentado dentro de Santa María de la Horta y sabiendo que se había cerrado la puerta que daba al convento y que la iglesia había sido modificada en el S.XIII me puse a pensar e imaginar cómo habían sido aquellos tiempos y la construcción de la iglesia.
El trabajo que aquí os dejo es pura imaginación, seguramente no coincide en absoluto con la realidad, pero es al fin y al cabo como me lo he imaginado.
Espero por lo menos entreteneros un rato.
Trasladémonos a mediados del S.XII a Zamora.


Iglesia de Santa María de la Horta. Barrios Bajos. Zamora 

SE ESTÁ FUNDANDO UN NUEVO MONASTERIO. HACE FALTA UNA IGLESIA

Han pasado ya doscientos setenta años desde que Almanzor realizase una aceifa contra Zamora, la cual quedo desbastada y unos ciento cincuenta de la de Abd-al-Malik. Los reinos cristianos has extendido sus fronteras al otro lado de las montañas del Guadarrama y las poblaciones por encima del Duero están creciendo sobremanera. Una de ella es Zamora.


No debía diferir mucho la imagen de la actual. Casas quizás distintas, pero el mismo entorno.

Estamos a mediados del S.XII y la ciudad comienza a extenderse más allá de sus murallas..
A las afueras de Zamora cerca ya de las orillas del Duero el prior de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén , los hospitalarios, está inspeccionando los terrenos que le han donado para el establecimiento a las afueras de la ciudad de su convento.


El magnifico puente medieval que atraviesa el Duero muy cerca del la iglesia.

El terreno esta en franco declive del norte hacia el sur y ya en las proximidades del rio parece querer aplanarse y es allí, de acuerdo con su maestro constructor donde deciden situar la iglesia del futuro convento.


Situación de Santa María de la Horta. (Plano sacado de Google)

El rio esta muy próximo, por ello colocan el claustro al norte de la iglesia y tras él, el convento de tal forma que exista una comunicación directa entre las tres zonas: la de oración, la de trabajo y la de contemplación
El prior le indica al maestro constructor la necesidad de disponer pronto de las dos zonas mas importantes del templo para poder oficiar en ellas los oficios religiosos, aunque el resto del edificio esté en construcción.
¿Cuáles eran las partes de una iglesia y sus necesidades constructivas?
Una iglesia desde tiempos inmemoriales se ha compuesto siempre de tres partes esenciales:
1.- El lugar destinado a guardar las formas consagradas y tener la presencia de Cristo en el sagrario: el ábside.
2.- La zona destinada a la realización del oficio, donde está el altar: el presbiterio.
3.- La zona para los fieles y separada generalmente por un arco triunfal y unos peldaños de las zonas de oficios: la nave.
Discuten el prior y el maestro sobre la dimensión que debe tener el templo y al final llegan a un acuerdo.

Comenzaran las obras al comienzo de la primavera del año entrante.
Se adjudica un precio a la construcción de la misma y se le pide al maestro que durante todo el crudo invierno que se avecina realícelos dibujos necesarios para tener todo a punto. Tiene que elegir la cantera y decidir el modulo de piedra que va a utilizar.


Plano mas o menos exacto de la primera planta de la iglesia. Cualquier error se debe a mi.
(Plano sacado de Internet y corregido del que veréis luego)

En mitad del invierno, el maestro presenta al prior los planos de la iglesia y este accede al planteamiento que le hace su maestro constructor.
Conocidas las dimensiones del templo se comienza a indicar a los canteros las piedras que se necesitan en los muros del ábside. Se especifica el diámetro y altura de las pilastras y los pilares. Se diseñan los capiteles con temas vegetales por lo general y las dimensiones y modelos de ventanas y puertas.
Llega el buen tiempo, un tropel de trabajadores explana la superficie de la iglesia mientras otros grupos están de lleno en la realización del monasterio. Todo debe ir a la par.  
Comienzan las excavaciones de las zanjas que se llenaran de piedras y cantos de cualquier dimensión, mas anchos estos que los muros que cargaran sobre ellos. El suelo debe ser bueno pues  no hace falta vaciar mucha tierra.


Zona absidial. Fijaros en las columnas, veréis que por encima de la imposta superior estan desplazadas. En la fachada la imposta inferior termina al igual que en el interior en el contrafuerte del arco triunfal, mientras que la superior muere en zona absidial. En el interior la inferior es igual y la superior recorre la nave.

Se comienza por el lado este de la iglesia, la zona más sagrada. Poco a poco tras los cimientos que se han realizado en su totalidad, comienzan a colocarse los bloques tallados que dan forma a lo que será el ábside.
Multitud de canteros trabajan sin cesar cortando bloques, realizando columnas, capiteles etc de acuerdo a los diseños entregados,  y preparando cada piedra de la bóveda que debe cerrar el ábside. En cada piedra tallada, o al menos en muchas de ellas, los canteros dejan unos símbolos que aparte de identificarlos, señalan algo, pero solo los iniciados tendrán acceso a su lectura.


Simbolo de cantero. El principio. 

Posiblemente en esos símbolos pueda haber alguna relación con los antiguos constructores egipcios y romanos…


¿No os recuerda el símbolo de Pi? Curioso símbolo o firma de cantero.

Algo pasa en la construcción. Ya se han terminado las ventanas y el arco en el que apoyará la bóveda del ábside. Los muros a cierta altura han cambiado dedimensión y se han tenido que modificar la hechura  de las columnas.

En esta vista podéis observar el descentramiento de la columna derecha al haberse reducido la dimensión del muro. También fijaros que las impostan no circundan las ventanas, sino que las cortan. La ventana de la nave nueva adosada es completamente distinta.

El prior observa la altura del arco de cierre y la bóveda y reclama al maestro que modifique estas alturas. El presbiterio tenia que ser mas alto.
 Se han quedado bajos, el ábside es mas bajo de lo requerido. El arco está ligeramente apuntado. ¿Sera un error de diseño o nuevas ideas están entrando entre los maestros?
Para mantener lo construido se toma la decisión de realizar un muro de cierre sobre el arco y apoyar en él la bóveda del presbiterio y además en el centro irá un pequeño rosetón lobulado que dará luz al templo por la mañana.


Sentado buen rato en el banco miro los arcos. Cada uno es distinto del anterior. ¿Por que? Estuve mucho rato allí sentado observándolos. No tiene la lógica de un buen hacer constructivo.

¿Despide aquí el prior a su maestro constructor y toma uno nuevo?  ¡Quizá!
La nueva altura a la que debe realizarse la bóveda de la iglesia, sobre todo del presbiterio que urge, obliga a modificar el arco triunfal. La anchura de la iglesia, los apoyos sobre los capiteles, las impostas están ya realizados y ello obliga a realizar un arco distinto. Al haber aumentado la altura y conservar la misma anchura hay que modificarlo y se realiza de forma tal que recuerda algo al ya lejano arte visigodo, o al mozárabe, pero es la solución de transito de una altura a otra.

Foto tomada desde el tramo tercero hacia el altar.

Por fin, hacia el año 1163 se puede consagrar las zonas más importantes del templo. Los frailes tendrán su lugar de oración mientras se termina de construir la iglesia.

Precioso altar románico en la zona presbiteral.

Aun no hay espadaña ni campanario, pero seguro que alguna campana sonaría sobre un pescante para anunciar la buena nueva.
Por las mañanas, antes de que los obreros comiencen su faena el prior y los monjes hospitalarios rezan y ofician la Santa Misa.
Dos impostas recorren por dentro y por fuera la iglesia dividiendo sus paños en tres partes, como tres partes tiene la nave de la iglesia. La imposta mas baja del interior muere en el arco triunfal. Hay que darle importancia  los lugares mas sagrados.
Con las impostas se da prestancia a la fachada apoyando en la imposta las ventanas y abrazándolas, casi degollándolas en su parte superior, pues no envuelven como lo hacen en otros lugares a los arcos. 


Hay un monton de detalles constructivos en la foto. La columna sobrepasa los arquillos lobulados. Estos a su vez apoyan sobre modillones.El alero de la nueva nave se resuelve con un aparejo de tres filas de tejas y un ladrillo a soga.(Zona izquierda superior de la foto) Epocas distintas, estilos distintos.

Y arriba, bajo la cubierta, el alero, formado a base de arquillos lobulados  que descansan sobre unos modillones que hacen la función de los canecillos.
Piedra a piedra la iglesia va tomando forma. Se decidió en su día que la nave seria de tres vanos, majestuosa, como correspondía a los hospitalarios.
Un día la bóveda de la nave se termina. Es la última piedra. Se retiran los encofrados que han servido para ejecutarla y todos loa apeos y andamios necesarios.  El templo está terminado.
Por el exterior choca la diferencia de los muros del ábside que están reforzados con columnas; estas cambian de posición ajustándose al muro y no se interrumpen en la parte baja del en el alero, sino que lo sobrepasan.

Detalle de la columna soportando el alero real, al igul que lo hacen lo arquillos lobulados.

Es la iglesia de un monasterio, pero conserva sus puertas tradicionales de cara a los oficios y funciones a realizar en ella.

Potada sur inicial que gracias a dios se conserva en la sala bautismal. Los capiteles internos son con motivos vegetales y los externos representan a unos leones que parece se estan comiendo a una ¿arpia? Si, fijaros en la figura de ese capitel y parece que salga como una cola de reptil.



Una puerta al norte comunica la iglesia con el convento; una puerta al sur da acceso a las zonas soleadas de invierno y la puerta al oeste servirá para el acceso de los fieles a la hora de los oficios sagrados. Son puertas sencillas de tres arquivoltas. que apoyan sobre capiteles vegetales excepto la sur que tiene representados unos leones. 

Puerta original de poniente. Arquivoltas apoyadas en dos pares de columnas y un par de pilastras.

Se siente las reglas del Hospital en la sencillez de los mismos.
La pequeña espadaña alberga las campanas y soluciona de momento las necesidades para llamar a los frailes y a los fieles a los oficios y se encargaran de señalar las horas de rezos..
Durante unos años, la iglesia no sufre alteraciones en su forma ni en su tamaño. Pero un día cualquiera del siglo XIII, muy al principio del mismo, se decide levantar un torreón donde colocar las campanas y ampliar la iglesia por el único lado que se puede, hacia el sur.

Plano de la reforma del siglo XIII en el que se observa las nuevas dependencias realizadas. 
Las anotaciones son mias, el plano cogido de Internet.

Para no tocar prácticamente la primitiva iglesia se realiza el torreón ampliando la nave con un nuevo vestíbulo que permite acceder a la escalera del campanario y a la vez crear una nueva portada sin tener que tocar la existente.
La torre, de dimensiones considerables se eleva así sobre los pies de la iglesia.

Estado ultimo de la iglesia. Observar los nichos con arcos apuntados, la torre de campanas y la chimenea de la antigua fabrica que se construyo en los terrenos del convento. En el centro una preciosa puerta que veis en la siguiente foto.

En el lado sur, se construyen nuevas dependencias, seguramente por necesidades de la comunidad conventual. No hay que olvidar que en ese momento la iglesia era la de un convento. 

 Sencilla y preciosa puerta en la nueva fachada al sur. Un arco con tres dovelas y guardapolvo, apoyados sobre capiteles en columnas y en pilastras. 

Y en ella se crea una nueva portada, sin destruir la existente. Salía seguramente mas barato no tocarla que quitarla. A cada lado en la nueva fachada unos nichos  se adosan a ambos lados; seguramente servirán para enterramientos.
Y ya no se toca mas la iglesia. Resistirá la desamortización de Mendizábal, no así el convento y el claustro que desaparecerán. De ellos solo queda un trozo de la fachada barroca que daba a la fachada oeste.

Un recuerdo a lo que fue el monasterio de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalen, con su fachada clásica.
Y ya convertida en parroquia de los Barrios Bajos sigue estando ahí para poderla contemplar todos, Santa María de la Horta.
Nada mas por hoy.
Sed felices

Antonio