Nace nuestro poeta en Madrid en mil ochocientos noventa y se dedica pronto a la poesía inscrito dentro del movimiento ultraísta.
En mil novecientos dieciocho se presenta el movimiento ultraísta de la mano de los poetas Guillermo de Torre, Cesar Antonio Comet, Pedro Grafias y el poeta que hoy nos interés José Rivas Poveda.
El movimiento ultraísta quiere romper con todo aquello que represente dentro de la poesía un exceso o abultamiento de la misma y solo permite lo escueto usando la metáfora, desterrando adjetivos etc.
José Rivas Poveda creó dos revistas ultraístas, Ultra y Tableros.
Creador durante la Guerra Civil de la Alianza de Intelectuales Antifascistas estuvo también en distintos puntos del frente.
Después de la guerra es encarcelado y se exilia a México donde muere en mil novecientos cuarenta y cuatro.
Su obra poética se inscribe en varios libros entre los que destacamos Cruces y Poemas de España y de otros días.
Os dejo con un poema titulado Móvil y Aurora.
MOVIL Y AURORA
Ya muy temprano hacia el hogar yo solo,
en lo hondo de la calle Azul Bañera
Del raro amanecer, me he lavado
de las visiones de mi noche en vela.
…¿Por qué no? En los espejos
del café, que reflejan
sus globos en racimo inacabable,
he visto muchas tiendas
llenas de escaparates atestados
de sombreros de paja, y una inmensa
exposición de enorme cucharas
de esa plata francesa amarillenta…
Ahora en la mañana,
en lo hondo de la calle Azul Bañera
Del raro amanecer, me voy lavando
apoyado a sus lados…
… Cantando a su faena
sobre el humilde vientre adoquinado
se encaminan tres hombre que se acercan.
Son los que luego irán sobre las vías
llevando de la mano a los tranvías…
Extraño amanecer… Como mi alma,
aun más que mis imágenes.
¡Oh, que inquietud tan grande en esta calma!
¡Serenoooooooo!
Un automóvil pasa como un trueno…
Una tienda se abre.
Viena, Panadería.
Mi casa. Ya es de día…
--o0o--
Como veréis los ultraístas eran rotundos en temas relacionados con la modernidad. El poema en si es una maravilla de explicación de la vuelta casa después de una juerga nocturna, La calle de Azul bañera... La panadería, Viena... Y como no la parte sentimental la aurora y el móvil.
¿Nunca os habéis tumbado en la hierba a espiar a los insectos y a las arañas? Pues es una sensación genial; si podéis hacedlo alguna vez.
En las zonas húmedas de las presas se forman unas superficies en el terreno húmedo alejado del agua una veintena de metros, donde crecen una serie de pequeñas plantas de no más de 20 o 30 cms de altura y muy olorosas. Son plantas como la manzanilla, el té verde y un largo etcétera que impregnan tus ropas con aromas increíbles.
Junto a ellas, en las zonas más secas se plantan los cactus, como si ellos fuesen una barrera defensiva entre el secano monte y el húmedo pantano, que son un importante grupo de plantas con flores que gustan a multitud de insectos.
Normalmente, vestido con unos vaqueros viejos y ropa que no importe tintar de color hierba, me tumbo ante una planta que veo que atrae a toda cosa que vuela o patea por allí y apoyando los codos en el suelo empiezo a divertirme intentando sacarles el mejor partido a los amigos que llegan hasta aquí.
Eso sí, les dejo siempre la libertad de movimientos; no les atosigo, me he dado cuenta que es muy fácil recortar luego un poco la foto y no pasa nada. En todos estos años, nunca me ha picado ningún insecto. Bueno, los mosquitos sí.
El otro día, llegue a la plaza de España cuando ya el sol se colaba por el horizonte.
Había allí, en un rincón de la plaza, apoyado en un banco, un hombre de edad madura, pero no viejo, con una bolsa de pan en su mano izquierda y a su alrededor pululaban enorme cantidad de palomas y multitud ingente de gorriones.
Las primeras, formando una alfombra en constante movimiento, corrían detrás de los trozos de pan cada vez que el hombre aquel lanzaba sobre ellas el alimento desmenuzado.
Los gorriones, colocados sobre un pequeño zócalo metálico esperaban ansiosos que les tocase su turno. Para ellos el hombre lanzaba pan desmigado lejos de las palomas y antes de que estas pudieran llegar una nube de gorriones hambrientos había dado buena cuenta de aquel.
Inquietos, siempre en constante movimiento y alerta, con la luz del momento eran difíciles de fotografiar. Cuando no era un movimiento rotatorio de la cabeza era un esponjamiento súbito de todo su cuerpo. Atentos a cualquier movimiento extraño, inquietos, hasta el ruido del espejo de la máquina los asustaba, no parando de moverse ni un instante.
Sus caras avispadas de pequeños pedigüeños, miran con avidez el deambular de las palomas, esperando su turno.
Y el hombre, mientras tanto, sigue esparciendo pan, ora a las palomas, ora a los gorriones mientras me va contando una historia de su vida que no hay por donde agarrarla…
Mientras vosotros habeis mirado a los gorriones, yo he seguido escuchando las historias del hombre de edad madura pero no viejo.
Fantasmas, espíritus venidos de no se sabe donde, espectros quizás de otros tiempos, que no quisieron cumplir con el refrán de Madrid al Cielo.
Son caras fantasmales que aparecen sin saber porque en las transparentes aguas de la fuente con sus rasgos deformados, boca que no sirve para nada y ojos vacíos que miran desde el interior de no se sabe dónde.
Lo curioso es que a simple vista no se ve nada. Al disparar la primera foto y ver el resultado comencé foto a foto a darle la vuelta a la fuente.
¡Sorpresa! en cada foto aparecía un elemento desvirtuado del entorno como si de un fantasma real se tratase, incluso la cueva y la morada de los mismos aparecían reflejados.
Me pregunto qué sería de cada una de esas caras fantasmales que aparecen. ¿Tendrán futuro? ¿De dónde vienen? ¿Quienes son? Pero lo que sí es cierto es que están ahí y nos miran en cada golpe de agua de una forma distinta. Lo que vemos es lo que ellos quieren que veamos.
Pero no os asustéis; podéis seguir paseando alrededor de la fuente sin que su presencia os altere en lo mas mínimo. Solo se dejan ver en un instante tan pequeño, que solo la alta velocidad de la cámara es capaz de detectarlos.
¿Qué no existen? ¿Me lo vais a poner en duda? ¿Os creéis los únicos seres de este mundo o del otro? ¿Qué me lo estoy imaginando todo? No amigo, jamás te mentiría en una cosa así. Y para que veas que no te estoy engañando, aquí van estas fotos que saque en la tarde de ayer.
LOS FANTASMAS DE LA FUENTE DE LA PUERTA DEL SOL DE MADRID
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Ojos distorsionados y lengua roja
El espectro comienza a aparecerse
Este, pobre, tiene cara de pena y a su derecha, no se si lo veis, el fantasma de un caballo intenta beber agua.
Una mano con un solo dedo a expulsado a las caras fantasmagóricas.
Unas mandíbulas corren solitarias por dentro del antro y el ojo que les pertenece nos observa desde detrás.
Siguen los dientes solos y un manto de Manila ajado y descolorido navega solo por la fuente.
De repente los dientes se han girado hacia nosotros y se nos muestran terroríficos.
Otra cara, sombría y triste a la izquierda mientras unas burbujas fantasmales se levantan donde deberían estar sus pies.
Se ha diluido la cara y parece que de nuevo nos quieren enseñar la eterna morada.
Incluso un payaso con su aire melancólico nos mira, queriendo quizás hacernos sonreir.
Comienza a formarse de nuevo otro espectro, quizás quiera presentarse. ¡Vete a saber!
¿En que estará pensando el fantasma? Quizás las imágenes de las viviendas que se ven nos muestra su casa. Y el que está a la derecha de la foto ¿Que pensará?
--o0o--
¿Que os ha parecido? ¿Habéis visto sus caras, sus expresiones de terror y sus antros? Veis como no os engañaba.
Pues lo que habéis visto son las deformaciones que se producen en las láminas de agua de los edificios y personas que por allí circulan. Son nuestras casas y nosotros mismos. ¿Serán nuestros pensamientos o nuestros miedos los que aparecen en la fuente?
El tema seguro que da para opinar en los infinitos sentidos del espacio, del tiempo y de la ilusión.
Nuestro poeta nace en Barcelona en el año mil ochocientos veinticuatro.
Estudio en su ciudad natal, donde consiguió el título en Derecho.
Trabajo de periodista, fundando varios periódicos y es un personaje importante del romanticismo catalán y del español.
Influenciado por Zorrilla y autores románticos extranjeros, Víctor Balaguer y Cirera toca fundamentalmente temas relacionados con la tierra y con el nacionalismo.
Escribió también teatro donde llego a tener un gran éxito.
Entro en política y llego a ser Ministro de Fomento y de Ultramar, Presidente del Consejo de Estado y perteneció a la Real Academia de la Lengua y a la Real Academia de la Historia.
Fogoso poéticamente llega en un momento en el que el romanticismo empieza a decaer para dar paso al modernismo. Su poesía está llena de fuerza descriptiva y colorido.
Murió Víctor Balaguer en Madrid en mil novecientos uno.
Os dejo un poema titulado :
La casta mariposa
La casta mariposa,
la zumbadora abeja,
¿no aman acaso el cáliz de la rosa,
que humilde y ruborosa,
su seno virginal le da en asilo?
Esas que miras enfermizas flores,
con hojas de colores
que al cierzo de la noche languidecen
y que al beso del sol altivas crecen,
¿no aman acaso de ese sol radiante
la luz vivificante?
¿Acaso no ama el río
al sauce que a su margen siempre llora?
¿No ama la flor la gota de rocío:
diamante que la aurora
le da en despido, al asomar el día?
¡Pues más te amo yo a ti, paloma mía!
Bella es la aurora al asomar risueña;
bellos son esos campos de esmeralda
que, con lujo opulento,
visten del monte la desnuda falda;
bello es el cielo, con sus nubes puras;
ninfas hermosas que, al tomar su vuelo,
dejan flotar sus tenues vestiduras;
bello es un campo de vistosas flores,
que murmuran amores,
sus coquetas cabezas balanceando;
bello es el mar, su lujo desplegando;
es bella la campiña,
su vestido de sol mostrando, ufana;
bella es la luz que dora la mañana
con suave tinte de ópalo y de rosa;
bella es también y hermosa
la cinta azul de murmurante ría…
¡Pero eres tú más bella, amada mía!
--o0o--
Como veréis es ya una poesía romántica descriptiva de todo lo que existe a nuestro alrededor para al final decir "pero eres tu mas bella, amada mía". Eso si la descripción del entorno es genial.
Sed felices; espero que alguien os diga eres mas bello o bella...
Antonio
Si abrís una de estas fotografías veréis que su numeración es muy baja. Son las primeras fotos que fotografié con mi primera cámara réflex y fue en el Alto Tajo.
Las encontré buceando en el disco duro, eliminando archivos no validos, y allí estaban ellas esperándome.
Recuerdo la zona perfectamente donde las fotografié. Estábamos con mi amigo Julio, técnico del ayuntamiento de Brunete, pasando un fin de semana en su casa cerca de Molina de Aragón. Nos acercamos al Alto Tajo a dar un paseo maravilloso y en una de las zonas encontramos, entre riscos y sonido de un Tajo que bajaba cargadito de agua, una zona de flores maravillosa.
No hice muchas fotos, quizás otras diez más, pero lo que sí recuerdo es el maravilloso día que pasamos por aquellas tierras y en una compañía maravillosa.
Julio se nos fue hace tres veranos ya, pero estoy seguro que desde allí arriba vera estas fotos y se sonreirá de los ratos pasado juntos.