lunes, 5 de junio de 2017

Pasión: cosas de un filósofo del ladrillo

Rojo de pasión en esos pétalos maravillosos que llaman poderosamente la atención, como unos labios de pintura carmesí en una boca sonriente.

Scarlet Meidiland 


Pasión en cada rama y en cada flor. Escondidas o al aire, entre las hojas del rosal o buscando las alturas de las plantas, las rosas apasionantes están ahí.
Rojo de pasión. Rojo de una pasión que se va escapando poco a poco entre las canas y los años, pero que sigue persistiendo, escondida en la vergüenza de la edad y en la ignorancia de los demás.

Penelope

Pasión, dulce sabor de momentos increíbles que perduran en el tiempo y que pueden volver a aparecer en cualquier momento. Quien sabe cómo, dónde y por qué.
Quizás el tiempo ayuda a controlar los impulsos que en la juventud no hubiesen sido callados.

Barkarole

Pasión que se pierde en minutos que van discurriendo sin que pueda mitigarse con alguien.
Mi pasión, como la de esas rosas rojas está escondida dentro, en un rinconcito de mi pensamiento, esperando el momento que pueda salir a la luz.

Priscila Bourton

Es curioso que a estas alturas hable yo de pasión. Pasión roja de fuego, como los pétalos de las rosas, que poco a poco van desapareciendo y son arrastrados por las brisas de los vientos.
Como me gustaría compartir mis pasiones con quien yo quisiera; compartir esos pétalos que aun quedan en la flor antes de que mi viento los arrastre en pos de los tiempos infinitos, donde la pasión será otra cosa.

Scarlet Meidiland

Hay que ver como son las cosas, hay que ver cómo juega la mente con recuerdos que se han perdido en los tiempos infinitos que quedaron atrás y de repente retornan como si hubiesen sucedido ayer.
Pasión por el perro, por aquel pajarillo que se bañaba en la fuente… pasión posiblemente por ti si te conociese o me conocieses.
Pasión en fin por la vida como esos pétalos rojos de las rosas que se resisten a caer ante los rigores de la climatología.
Pasión por ti, aunque realmente no sabes quién eres y seguramente no lo sabrás nunca.

Ville de Caen

Al fin y al cabo esto no son más que pensamientos de un extraño filósofo del ladrillo.
Sed felices y apasionados

Antonio 

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