jueves, 15 de enero de 2015

FLORES CON POESIA CCXXV.- Al Greco.

Nuestro poeta de hoy, nació en Madrid en mil novecientos diecinueve, en la misma casa donde había vivido Leandro Fernández Moratín.

Anisodontea malvastroide
 
Hijo de padres de gran cultura, empezó a escribir poesía desde muy jovencito, si bien por desgracia todas sus poesías de juventud las destruyo el mismo.
Ezequiel González Mas realizo el bachillerato y sus estudios fueron interrumpidos por la Guerra Civil.
Aunque la familia se traslado a Alicante, allí fue reclutado por el ejercito republicano.
Al terminar la guerra, la familia paso penalidades, por su forma liberal de pensar; a Ezequiel, aunque mal de la vista le obligaron a repetir el Servicio Militar.
Aun así, Ezequiel González estudio en la universidad madrileña y salió doctorado en Filología Románica.
Discípulo predilecto de Dámaso Alonso, también de Camón Aznar, fue amigo de gran cantidad de intelectuales españoles como Pio Baroja, Ruiz Contreras, Azorín, etc. .
Consiguió una beca para realizar un curso en la Sorbona y allí contacto con personajes de la talla de Malraux, Camus, etc.
En España no tenía la vida fácil y consiguió un contrato para impartir clases en universidades de Ecuador y en Puerto Rico.
La obra de Ezequiel González es fantástica. Ezequiel es un poeta neoclásico, con un dominio increíble de la métrica y las formas, sabiendo darle a su poesía el color y la luz necesarias para su compresión.
De sus obras destacar Sonetos al Greco y a van Gogh, Tres Elegías, Cementerio Civil, Retrato literario y otros motivos, etc.
Yo he elegido uno de los sonetos al Greco. Creo que es fantástico, profundo.

Borraja

Espero que os guste.
De este autor he encontrado muy poca ayuda en la red, pero existe una página de un profesor americano llamado Rodolfo Pérez Pimentel y la pagina lleva por nombre diccionariobiograficoecuador.com.en ella podéis completar su biografía.
Os dejo con el soneto

AL GRECO

Cuando tu yerma angustia perseguía
la oculta realidad de los colores,
no los bucabas nunca entre las flores
que en el jardín cortabas cada día.

Camelia X Williams Brigadoon

Ni en la atmosfera inmóvil que envolvía
la soñadora paz de los alcores.
Ni siquiera en los pájaros cantores
cuyo plumaje a todos seducía.

Dianthus hyssopifolius

A la altura elevabas tu maltrecho
cuerpo, ciprés de savia verdadera.
Te desnudabas lentamente el pecho.


Erica X darlenensis

De Dios – tu sol – bajaba una ligera
ráfaga de áurea luz, rayo derecho.
Tu corazón, oh Greco, el prisma era.
--o0o--

Gilenia trifolata

Espero que os haya gustado.
Sed felices.
Antonio

miércoles, 14 de enero de 2015

Carta a Soledad: Desde la muerte del cerdo hasta un ocaso fantástico.

Tal de Tal a 10 de Enero de 2015
Querida Soledad:

Hoy ha sido un día extraordinario respecto a las fechas que estamos. Ha amanecido una ligera escarcha con dos o tres grados bajo cero, que gracias a la lumbre preparada para la matanza y al amigo "Manuel" que en cuanto ha salido por el horizonte hemos tenido que ir quitándonos prendas de abrigo, para terminar en mangas de camisa.

El fuego para la matanza y el pucherete con el café caliente.



La matanza del pobre guarro, ha sido mucho más limpia de lo que pensaba. Es la guerra continua entre el depredador y la víctima para alimentarse. Pero realmente si te lo pones a pensar todos los días mueren cientos de animales para alimentar a la población mundial.
En la matanza, Soledad, se juntan las costumbres ancestrales con la supervivencia de una familia a lo largo de un año. Del cerdo se aprovecha todo, hasta los andares, como decía uno de los que estaban ayudando a su elaboración.


Abierto y limpio ya el cerdo, comienza una operación de extraordinaria pericia

 

Pasada esta fase del día, y ya con toda la carne preparada y las tripas limpias para embuchar, nos hemos sentado todos a comer al sol, solo faltabas tu, cubriéndonos bien la cabeza de un amigo que hoy ha subido la temperatura en Valencia de Alcántara hasta más de veinte grados. Se estaba a gusto, en una mesa en la que dueños y empleados y parientes compartían la alegría de saber que la matanza había ido bien.
Se ha comido y bebido; se ha disfrutado de las anécdotas de los lugareños, de sus bailes y sobre todo de sus conocimientos, que son muchos, por regla general, más que los nuestros del campo y su mundo.


La capa de piel y grasa, de donde sale el tocino y los torreznos es la ultima en desaparecer.


Por la tarde ha llegado el momento de embuchar: había que preparar lo salchichones, los chorizos, las morcillas patateras, los chorizos, el buche que es una especie de morcón, separar la grasa de la manteca, preparar los inmensos lomos de un animal que pesaba casi 220 kg y los solomillos. Y dale que dale  al manubrio de la máquina para embuchar, durante toda la tarde y parte de las primeras horas de la noche y mañana habrá que seguir con lo que ha quedado por hacer.


Ristras de chorizos y morcillas cuelgan en el secadero, resultado de otra matanza.

La mezcla de ingredientes se realiza por las mujeres a mano. Hay que saber

Cuando ya el frío comenzaba de nuevo a aparecer escondido en una maravillosa luz que venia de arriba, en un ocaso magnifico, como vas  ver, me he acercado a la lumbre donde se cocían las morcillas. Daba gusto ese calor que parece escondido saliendo de las brasas.


El fuego se va consumiendo. La ultima olla calienta el agua por si hay que cocer mas embutido.

Y a última hora de la tarde, de un día completamente despejado, Soledad, unas pequeñas nubes han hecho acto de presencia en el cielo. Me he preguntado si no sería el espíritu del animal que subía al cielo.
Me he ido a un rincón de la finca y recordándote, he ido haciendo foto a foto, Cada imagen un pensamiento, Soledad, cada instantánea un deseo, Soledad, queriendo que el tiempo se parara repentinamente para que la visión y el pensamiento se enlazasen en un abrazo eterno, Soledad.
¿Te has fijado en los colores iniciales? Suaves y cálidos.
Para recrearme en ellos he avanzado unos pasos hasta una esquina de la huerta y allí, apoyado en uno de los muros de una dependencia, solo, en perfecta soledad, Soledad, contemplaba ese cambio maravilloso en el cielo.



_DSC9933X1
Comienza un ocaso maravilloso








Primero el cielo se hace brillante: combina el brillo del oro con los grises de la oscuridad; da la sensación que parte de la nube disfruta y la otra, tímida, se esconde. Parecía que mechones de cabello recorrían el espacio.







Luego, Soledad, comenzaron los colores ocres; y después pasando desde el rojo del carbón encendido a la luz del día a rojo intenso de la brasa que queda en el fuego de la hoguera cuando ya la noche es cerrada.
Y entre nube y nube, tu, Soledad. Entre color y color, el recuerdo de tus miradas.



Y así poco a poco llego la noche Las nubes dejaron sus colores encendidos y cansadas de tanto boato celeste decidieron convertirse en grises rastros durmientes.




Me quede allí, con la mirada en el cielo, Soledad, y el pensamiento muy lejos… ¿Sabes dónde?
La temperatura comienza a bajar. El calor del día deja paso al frío de la noche. Las nubes han dado paso a las estrellas, que envidiosas, quieren cubrir el cielo con su manto de refulgentes chispas. Y lo consiguen, Soledad, pero han quedado allí solas, solo acompañadas por el frío, que ya no consiguen menguar las pocas brasas que quedan en la fogata. Yo me he refugiado en los rojos tintes que despedían las brasas de la chimenea…




Hasta pronto, Soledad. Un beso
Antonio

martes, 13 de enero de 2015

Dolmen el Mellizo: un lugar mágico.

La Aceña de la Borrega, es una pedanía que pertenece al municipio de Valencia de Alcántara, provincia de Cáceres, que se encuentra a 8 Km al sur de dicha ciudad y a 2 Km escasos de la frontera con Portugal.
 
1 DSC_5535X1

El entorno es de un paisaje fantástico, donde los arroyos y la espesura dejan, un poco más arriba, paso al alcornoque y al olivar, y, ya cerca de los montes de la Sierra de Jola o sierra del Naranjal, pueden encontrarse pinares reforestados tras un gran incendio que se dio hace ya unos años y que se origino en Portugal.


1A _DSC0153X1


Los caminos de la zona están bien indicados y se llega con facilidad a cualquiera de los dólmenes.
 
  2 DSC_5541X1


La sierra de Jola presenta el típico aspecto de una montaña de granitoides que por efectos de la erosión dejan al descubierto grandes piedras asentadas sobre otras rocas, creando un ambiente propicio para el lugar de asentamiento del dolmen del Mellizo, el cual se encuentra en lo alto de un pequeño montículo a unos 540 m.s.n.m.


3 _DSC0181X1

 



¿Qué es un dolmen? Un dolmen es un monumento funerario realizado a base de grandes losas de piedra colocadas verticalmente sobre la que descansa otra gran piedra a modo de techo o cubierta.
¿De qué época son? Los dólmenes son del Neolítico y de la edad del bronce, es decir del Calcolítico, que en la península Ibérica tiene una edad aproximada comprendida entre los 6500 y 3500 años antes de Cristo.






¿Qué misión tenía el dolmen? Los dólmenes son monumentos funerarios, lo que demuestra la convicción de nuestros antepasados en otra vida. Se creé que en ellos se enterraba a personajes importantes. También se piensa que podían ser al mismo tiempo lugares de referencia para marcado de terrenos y lugares con cierto grado de lugar de culto.







¿Qué forma tiene un dolmen? Los hay de muchas formas y de muy variada cantidad de ortostatos, las losas verticales, siendo por regla general circulares en la cámara y rectangulares en el corredor, que era el lugar de acceso de la comitiva, que podía estar también cubierto.
El dolmen del Mellizo, también llamado Anta de la Marquesa, es prácticamente circular con unas dimensiones interiores de 3,00x3,60 ms, es decir no es completamente circular, y su altura esta alrededor de los 2,50 ms.








Una pregunta que me surge al mirar y observar estos monumentos es como los realizaban. Por regla general se solían cubrir de tierra formando un túmulo y posiblemente la propia tierra les ayudaba en la construcción de la cámara y el corredor. ¿Pero como transportaban las piedras? ¿Con que utensilios las cortaban?




El dolmen fue estudiado por la profesora Bueno Ramírez en 1985 y aunque había sido profanado se encontraron restos de puntas de flechas y algún tejido. Hoy en monumento protegido y es uno de los mejores dólmenes de España.



Hay que tener en cuenta en la época en la que se realizaban estas construcciones, en las que el hombre comenzaba a dominar la agricultura y la ganadería. Debían realizar grandes sogas de esparto para tirar de las piedras y se ayudaban seguramente de caballerías. Es la época en la que se empiezan a pulir las piedras y no presentan dentaduras de herramientas punzantes.



Por cierto, la visita al dolmen es una excursión fácil que se puede realizar hasta muy cerca de él en cualquier vehículo y vale la pena, sobre todo si se hace bien acompañado.



Nada mas por hoy.
Sed felices.
Antonio

jueves, 8 de enero de 2015

FLORES CON POESIA CCXXIV.- Decyr a las syete virtudes.

Nuestro poeta nació en Génova o en Sevilla, a ciencia cierta no se sabe y se cree que el año de nacimiento fue mil trescientos cincuenta.
 
DSC_7098x1

De Micer Francisco Imperial no se tienen datos de su infancia, pero sabemos que era hijo de un joyero genovés que se estableció en Sevilla. Lo que sí es cierto, es que debió darle un gran educación a su hijo que llego a ser un gran hombre de la corte, de ahí el nombre de Micer. Micer es una palabra que en Aragón se daba a los juristas, y por extensión en el resto de la península debió darse a los grandes hombres.
Llego a ostentar el cargo de vicealmirante de Castilla y abandono la Corte por desavenencias con Enrique III.
Francisco Imperial, era un gran conocedor de la poesía italiana, un gran admirador de Dante Alighieri, su gran imitador, y creo la base de la poesía del cuatrocientos que seguirían literatos de la talla de Iñigo López de Mendoza.
Su obra esta conservada en el Cancionero de Baena y en ella aparece el Desyr a las syete virtudes, formada por sesenta coplas, formadas por versos dodecasílabos.

 
DSC_7103x1

De esta obra os he elegido cuatro estrofas que espero os gusten.
Murió nuestro poeta hacia el año mil cuatrocientos nueve.

 

DESYR A LAS SYETE VIRTUDES (fragmento)


Oh sumo Apolo, a ti me encomiendo:
ayúdame con suma sapiencia;
que en este sueño que escrevir atiendo
del ver non sea al desyr diferencia.
Entra en mi pecho, expírame tu çiençia,
como en los pechos de Febo espiraste,
quando a Marsías sus miembros sacastes
de la su vayna por la tu excelencia.

DSC_7111x1

Oh suma luz, que tanto te alçaste
del concepto mortal, a mi memoria
rrepresta un poco lo que me mostraste,
a faz mi lengua tanto meritoria,
que una çentella solde la tu gloria
pueda mostrar al pueblo (ora) presente:
quiça después alguno grant prudente
la encenderá en mas alta estoria.

 
DSC_7117x1

Ca assy commo de poco sçentella
algunas veses segundo gran fuego,
quiça segunde d’este sueño estrella,
que lusirá en Castiella con mi ruego.
Alguno lo terná luego a grant juego
que lo provechará, sy bien lo mira:
por end, Señor, en mis pechos espira,
ca lo que vide aquí comiença luego.

 
DSC_7121x1
 
En sueños(yo) veía en el Oriente:
quatro çercos que tres cruzes fazian;
et non puedo desyr conplidamente
cómmo las quatro con las tres lusían.
Empero atanto (si) que a mí movían,
qual movió Glauco por gustar la yerva,
por quél fue fecho de una conserva
con los dioses que la mar rregian.
--o0o--

 
DSC_7140x1

Como veréis os he dejado el poema en su castellano antiguo.
Sed felices.
Antonio

viernes, 2 de enero de 2015

FLORES CON PESÍA CCXXIII.- Soneto a un retrato.

Nace nuestro poeta en Esles de Cayón, Cantabria, ya muy entrado en años el siglo XVII.
Debió ser de familia acomodada lo que le permite realizar estudios, si bien eligió la carrera sacerdotal.

1 DSC_9654x1

Pocos datos hay de José Gerardo Hervás y Cobo de la Torre, aunque se sabe que fue Doctor en Derecho canónico y que ejerció en Madrid la abogacía con cierto éxito y fama.
Poeta neoclásico que lucho como casi todos los de la época en contra del barroquismo, en un momento en que en este País gustaba sobre todo el ensayo y la sátira; se puede asegurar que el fue un gran crítico y un gran sátiro, como queda reflejado en su obra Sátira contra los malos escritores, que firmó con el seudónimo de Jorge Pitillas, aunque podía haber empleado el otro seudónimo, Don Hugo Herrera de Jaspedós.
Jorge Pitillas, es conocido fundamentalmente por su sátira, pero no es menos cierto que fue un excelente poeta que cultivo los poemas clásicos con gracia, valentía y acercándose a la realidad.

2 DSC_9661x1

Figura en el Diccionario de Autoridades de la Real Academia Española.
Murió en Madrid en mil setecientos cuarenta y dos.
Espero que el soneto que he elegido para hoy, sea de vuestro agrado.
 
SONETO A UN RETRATO
 
Pintando estuvo Amor un grande rato
llegué, Corina, y vi que te pintaba
tan parecida, que él, después, dudaba
si era el original aquel retrato.
 
3 DSC_9643x1

Parose su fogoso desbarato;
le vi que se encendía y que lloraba.
Conocilo: el Amor se enamoraba
de tu pintada gracia y tú recato.
 
4 DSC_9650x1

Mas si concibió amor de tu pintura,
¿que fuera, si el soberbio diosecillo
de tu trato gozara y tu ternura?
 
5 DSC_9675x1

Y si el dios demás nombre y mayor brillo
se rinde a tu beldad, que es su hechura
¿que haré yo, que soy un pobrecillo?
--o0o--

6 DSC_9667x1

Espero que, este soneto a la belleza de una mujer reflejada en un retrato, os haya gustado.
Sed felices
Antonio

lunes, 29 de diciembre de 2014

Historias contadas por mi madre: La piara.-

Una de las historias que le gusta contar a mi madre se desarrolla en un viaje de vuelta a la Gerona de la postguerra.
Alrededor de 1941 cuando la Segunda Guerra Mundial estaba en todo su apogeo.
En un viaje a Barcelona, mi madre tenía que ir a examinarse de alguna asignatura y su hermano, como perfecta carabina le acompañaba en esos viajes, ya que estaba muy mal visto que una joven de 21 o 22 años viajase sola.
Tanto era así, que su padre se opuso a que fuera a tomar la plaza de maestra en ALP, pueblo sito en pleno Pirineo muy cerca de Puigcerda, porque “una hija mía no duerme fuera de casa”. (Anda que no han cambiado las cosas)

CSC_7060x1

Pero dejemos que sea ella quien nos cuente la historia a su manera.

Narración de mi madre:

Los trenes en aquella época, aparte de ir tirados por negras y humeantes máquinas a vapor, tu las llamabas Humo (se refiere a mi), alimentadas a base de carbón, estaban formados por unos vagones de madera.
Los bancos eran como muchos de los que se ven en los parques a base de listones y si el viaje era largo había que prever un almohadón o algo por el estilo si se quería llegar integro.
En aquellos vagones podías encontrarte desde la cesta de mimbre que contenía de todo, eso sí por su orden riguroso, al estraperlista que llevaba debajo de las gruesas faldas de la mujer unas latas de aceite o embutidos, para vender en el mercado negro.
En época veraniega los vagones tenían unas plataformas que la gente utilizaba y en donde se podía charlas a la fresca, eso sí, con el inconveniente de que alguna pavesa de la máquina te quemase la ropa.
Las ventanillas, enormes, podían subirse y bajarse a voluntad y sobre la parte baja de las mismas había un pequeño letrero que indicaba que era peligroso asomar la cabeza. De hecho, en aquella época existía un chiste que decía: “Nene, ¿no has visto lo que pone el cartel? a lo que el niño respondía Si mama, cuidado con los pos... pos... pos...  postes”.
En los vagones de aquellos trenes correo,los cercanías de hoy, que paraban en todas y cada una de las estaciones del recorrido, podía uno encontrarse todo tipo de personajes.
Al militar con sus bigotes cuidados que iba a incorporarse a su nuevo destino, el payes que cargaba con los sudores de su esfuerzo traducidos en cebollas, tomates, algún pollo etc.
Incluso un abogado y un medico que se sentaron enfrente a nosotros intentando darnos conversación y a los que conocíamos por referencias y que resultaron ser amigos de unos amigos nuestros.
Y enfrente un hombre que nos miraba a todos, con traje pañero.
En uno de aquellos interminables y aburridos diálogos, hay que tener en cuenta que en aquella época los temas de conversación en lugares públicos había que cogerlos con pinzas, el médico indico que él pesaba 63 kilos, a lo que el hombre con el vestido de pana le comento que no, que pesaba sesenta y cinco. 
El médico se puso algo colorado y no rechistó. 
Pero el abogado le hizo gracia el tema y le pregunto: Y yo, ¿cuanto cree ud. que peso?
El hombre le miro de arriba abajo y sonriendo le dijo: Ud. Sr. está muy bien alimentado. Su piel es fina y blanca, sin arrugas. Ud. pesa 87 kilos.
El abogado se le quedo perplejo mirándole y confirmó el veredicto visual de su peso.
Mi hermano no pudo contenerse y le pregunto también su peso, a lo que el hombre del traje de pana le dijo que unos 70 kilos, que era el peso exacto de mi hermano.
Todo el mundo se miraba extrañado de que aquella persona adivinase de tal forma el peso de los congéneres que viajaban con él. Cruzó su mirada con la mía y sonriendo me dijo: señorita, con perdón, Ud. pesa cincuenta y un kilos. 
¡De nuevo un acierto!
Nadie comprendía como podía adivinar así los pesos. 
Y cuando íbamos ha preguntarselo, el tren comenzó a aminorar la marcha y el hombre se levantó, y se preparó para apearse.
Antes de hacerlo, el hombre del traje pañero, les repartió unas tarjetas  a mi hermano y los dos nuevos amigos, el medico y el abogado,en el ultimo momento y salió corriendo para bajar al anden, diciendo: Juan, para servirles a Uds. Si preguntan por mí en Caldas, cuando uds. vengan, no tienen perdida.


Según el hombre bajaba mí hermano comenzó a reírse a carcajada limpia así como nuestros dos acompañantes; en la tarjeta ponía:

                            Juan XXXX XXXXX
                            Tratante de cerdos y ganados
                            Caldas de Malavella. (Gerona)
                             

Estaba claro que aquel hombre nos había comparado a todos con una piara de cerdos y nos había pesado como a tales, acostumbrado como debía estar a hacerlo a simple vista con los gorrinos.
Esto fue motivo suficiente para terminar el viaje de forma divertida.
--o0o--
Aquí termina el relato que me ha contado más de una vez mi madre.
Historias curiosas de una época harto difícil, complicada y políticamente imperfecta.
El mundo estaba estallando por todos lados. Menos mal que de vez en cuando un tratante de cerdos alegraba los viajes.
Nada más.
Sed felices.
Antonio

viernes, 26 de diciembre de 2014

Flores con poesia CCXXII.- Dejame que...

Nace nuestro poeta en Valladolid el año mil novecientos trece, trasladándose su familia a Madrid donde el estudiará el bachillerato.

1_DSC8381x1

Dedicado al periodismo al estallar la Guerra Civil española se pone del lado republicano y se integra en las Milicias Vascas y posteriormente en la Sección Motorizada de Chamberí.
José Luis Gallego Fernández, realiza labores de corresponsal de guerra para la revista Ahora y va desarrollando su interés por la poesía.
Era ferviente admirador de Juan Ramón Jiménez y su poesía de algún modo recuerda a la de Miguel Hernández.
Detenido al finalizar la guerra, pasara veinte años en las cárceles franquistas y es allí donde desarrollará su capacidad poética y en donde conocerá a personajes intelectuales también detenidos.
José Luis Gallego Fernández, es un poeta extraordinario que sabe dar a sus estrofas fuerza, intimidad y emoción.
Su obra poética consiguió imprimirse estando el encarcelado y consiguió así mismo algún premio literario en el mismo tiempo.

2 DSC_5100x1

Fue puesto en libertad en mil novecientos sesenta y murió en Madrid en mil novecientos ochenta.
Os he colocado un poema que él tituló Déjame que…, espero que os guste


DÉJAME QUE…

Tiene el clavel sus límites de plata
rodeados de ríos y pinares.
¡Déjame cultivarlo en el regazo
de tu acento de estrellas impacientes!

3 DSC_5106x1

Déjame ser los limpios azadones
que establezcan contacto con tus tierras.
Quizá crezcan naranjos en sus minas
que ignoren como son los hortelanos.

4 DSC_5260x1

Déjame ser los limpios azadones
y te entregue la mía de improviso,
con su viviente océano de campanas.

5_DSC1070x1

¡Y déjame llevarte hasta el vallado
que es preciso saltar cuando el Amante
se le pide la rosa de los vientos!
--o0o--

6 DSC_5265x1

Sed felices.
Antonio