jueves, 19 de enero de 2017

Fotografia de flores e insecto para una tertulia (II)

Ayer comentábamos lo esencial que era la relación insecto flor para la Naturaleza y por supuesto para el ser humano.
Cada vez somos más habitantes los que poblamos este fantástico planeta y por lo tanto se necesitan mayores extensiones de cultivo y que estos cultivos den un rendimiento del 100%, y para ello el hombre no duda emplear los insecticidas que sean, aunque estos maten al bicho que ataca la planta y al que la defiende. Los nuevos cultivos a base de plantas clonadas genéticamente están por otro lado produciendo espacios sin flora posible para el mundo de pequeñas criaturas que nos rodea.

Parte II

La idea fundamental, de la que hablo solo en la entrada, es que debemos intentar dejar que la Naturaleza siga su camino y nosotros cuidarla lo suficiente para que generaciones futuras tengan algo de lo que sonreís al acordarse de nosotros.
Sigamos con la exposición:
La abeja melífera, Apis melífera o mellifera, pertenece a la familia Apidae y es uno de los insectos pertenecientes al grupo de los que consideramos sociales, como por ejemplo las hormigas, parientes lejanos de las abejas, abejorros y avispas. Viven en colmenas de numerosos individuos.
Es un himenóptero con sus cuatro alas.


La jerarquía social de estas abejas es impresionante. Existe una reina en la colmena que es la encargada de ser fecundada y colocar constantemente huevos en las celdillas de la colmena y es de mayor tamaño que las obreras. Puede llegar a vivir hasta tres años.
Las obreras están destinadas a cuidar tanto de su reina como de los nuevos individuos que van surgiendo en la colmena, realizar tareas de construcción de celdillas, aportar alimentos etc. Su vida media es de cómo máximo tres meses y una vez que son adultas viven unos treinta y cinco días realizando las siguientes tareas: al principio cuidan de las larvas a las que alimentan, luego de la limpieza de la colmena y cuando tienen unos quince días salen a buscar alimento en los alrededores.
Los zánganos, tienen por misión fecundar a la abeja reina y no tienen tareas asignadas dentro de la colmena.
Los huevos no fecundados producen zánganos y los fecundados obreras y reinas. El huevo fecundado y destinado a ser una nueva reina es alimentado de forma muy especial y de forma distinta a las otras larvas.

Rosa Daniel Gelin hibrido de cruce con rosa del té

La rosa Daniel Gelin está dedicada a un actor francés del mismo nombre, que actuó en bastantes películas y que fue a su vez directos y guionista en algunas otras.
Pertenece a las rosales conocidos del tipo floribunda, es decir los que tienen muchas flores y suelen ser producto del cruce de los rosales híbridos del té con otro tipo de rosales que dan flores grandes y cuantiosas, como por ejemplo los chinensys.
Este espécimen da unas flores preciosas de tonos anaranjados con seis u ocho flores por rama y durante un periodo que oscila, según el clima, entre abril y el mes de agosto.

Los abejorros son otros himenópteros de la familia Apidae conocidos como Bombus, siendo muy numerosas sus especies.

Abejorro sobre la flor de una zarzamoralibando. Al no ver sus patas traseras no podemos determinar el sexo.
Se diferencias de las abejas comunes por su mayor tamaño y su cuerpo cubierto de pelos y grueso. Forman pequeñas asociaciones e incluso muchos viven en solitario. La organización es parecida a la de las abejas cuando forman enjambre. Sus nidos suelen estar realizados en el suelo, bajo los musgos  o las piedras.
Zumbadores por naturaleza debido a que sus alas tienen que soportar un mayor peso corporal que las abejas y son prácticamente del mismo tamaño, las tienen que batir a mayor velocidad.
A mi me encanta ver a estos peludos cuando liban en las flores con sus lenguas extendidas buscando el néctar de las flores y te observan con esos ojos negros de color azabache.
Las hembras llevan una especie de bolsas, corbiculas, en las patas traseras donde almacenan el polen.

Las hemerocallis son unas plantas herbáceas y rizomatosas conocidas también con el nombre de “Lirio de día” pertenecientes a la familia Xanthorrhoeaceae, perennes.

Hemerocallis Stela de oro fotografiado en el Real Jardín Botánico de Madrid

Son originarias de Asia y a lo largo de los años se han realizado con ellas cruces obteniéndose infinidad de géneros distintos.
Sus flores grandes, hermosas, viven solamente un día. Abren al amanecer y mueren al llegar la noche. La planta se encarga de tener más flores preparadas para la reproducción.
Es un arbusto que ocupa grandes superficies de una altura de hasta unos dos metros.

Una Ameles refugiada de mi presencia entre los tallos de las Santolinas

Si hay un insecto curioso y difícil de ver son las pequeñas Ameles, pertenecientes a la familia mantidae a la que se la conoce vulgarmente como Santa Teresa enana  siendo su nombre científico Ameles spallanziana.
La hembra de la fotografía mide un centímetro y medio y estaba en un momento de desarrollo. Cuando la vi se encontraba encima de una flor de santolina tomando tranquilamente el sol.
Al igual que las mantis, las hermanas mayores, ellas también utilizan solo las cuatro patas traseras para andar y han especializado las dos delanteras como terribles armas de caza con la que comen pequeños insectos y arañas si se tercia.
Las hembras poseen unas alas muy cortas que les permite doblar completamente el cuerpo recordando a la postura atacante del escorpión, aunque no tienen aguijón como este.

La flor de la Jara una verdadera joya e interesantísima  para observar todo tipo de insectos
La jara que embellece nuestras laderas en los meses de verano tiene por nombre científico Cistus ladanifer. Es un arbusto perenne de aproximadamente un metro cincuenta como mucho. Hermosas flores blancas que atraen a un montón de insectos en cuanto aparecen. Sus hojas supuran un producto llamado Ládano con el que antes se trataban ciertas enfermedades. Sus preciosas flores son hermafroditas y tienen cinco pétalos.
El fruto de la jara es una especie de capsulas en cuyo interior hay bastantes semillas. Y lo curioso de la jara es que es una planta pirófila, pues sus semillas se desarrollan mejor con los incendios.

Las cicindellas son un grupo de escarabajos muy depredadores y por lo tanto muy interesantes para el equilibrio ecológico de nuestros campos. Son unos coleópteros  adéfagos de la familia Caeabidae.

Una Cincidella corriendo al borde de la senda en el Monte Abantos

La palabra adéfago quiere decir, en traducción libre, el que come mucho.
Estos escarabajos, de los que hay miles de especies y subespecies distintas, están repartidos por todo el mundo desde las orillas del mar a las cimas de las montañas, donde se les puede ver correr al lado o por el sendero o camino practicado por el hombre.
Sus larvas son voraces y los adultos no se quedan atrás, pero a vosotros no os harán nunca nada.
Tienen unas poderosas mandíbulas y es quizá el insecto más rápido andando por el suelo.
El ejemplar de la fotografía esta en Abantos casi arriba del todo.

Una Empusa pennata en posición de espera a que aparezca una presa.

La Empusa pennata es mi insecto predilecto. Me encanta tumbarme sobre el terreno y observarla en sus movimientos y en sus posiciones estáticas,
Pertenece al orden mantodeo y a la familia empusidae. Se distinguen muy bien de las mantis por la caperuza o capirote en que termina su cabeza y entre las dos antenas. A diferencia de las mantis, las empusas pueden vivir hasta tres años y realizan unas seis mudas a lo largo de su vida de ninfa hasta convertirse en adulta.
En la copula la hembra no se come al macho, son raras las ocasiones en que esto sucede.
Viven en zonas de matorral bajo y, al igual que la ameles que hemos visto antes, cazan con sus patas delanteras.
Es curioso fijarse en sus ojos, a mi recuerdan al planeta Júpiter con sus franjas atmosféricas. 
Se encuentra en todo tipo de matorral bajo mediterráneo y vive fundamentalmente en el entorno de la Península Ibérica , sur de Francia, islas del Mediterráneo y Noroeste de África.


Una Caesalpina gilleiesii fotografiada en el Botánico madrileño.

La Caesalpina gilleiesii es una planta arbustiva perteneciente a la familia Fabaceae y oriunda de la Argentina. Puede llegar a alcanzar los dos metros de altura.
Sus flores se presentan juntas en racimos terminales corimbosos produciendo un efecto fantástico.
Sus frutos recuerdan mucho a una judía plana velluda o a una algarroba.
Pero lo que me gusta de esta planta son los nombres populares que tiene, algunos de ellos graciosos, como: espiga de amor, brava de chivo, disciplina de monja, mal de ojo, legaña de perro etc.

La Hippodamia variegata es un escarabajo perteneciente a la familia Conccinellidae, primo hermano de la mariquita de siete puntos que estamos acostumbrados a ver y que se alimenta de pulgones como ella.

Dos Hippodamia variegata en plena copula en el Alto del León.

Extendida por toda nuestra geografía aguanta muy bien los cambios de temperatura, sobre todo el calor y son muy activas a partir de los 18º.
Cuando las temperaturas son muy altas se marcha a terrenos más elevados, los calores de agosto y la fotografía de la copula de una pareja de Hippodamia está realizada en al Alto del León en el Sistema Central.

Los girasoles son unas plantas herbáceas provenientes de América  y su nombre científico es Helinthus annus.
Helianthus es una palabra de origen griego que podríamos traducir libremente como flor del sol.

Plantación de Girasoles en la vega del Guadiana cerca ya de Mérida.

Las curiosidades del girasol no acaban en su propiedad de seguir al astro rey en su periplo diurno, si no que a lo largo de su tronco las hojas se distribuyen de forma distinta, en  la parte baja del tallo las hojas creen opuestas y en la alta se van alternando.
La planta llega a alcanzar los tres metros de altura y sus flores pueden oscilar entre los 15 y los 30cms de diámetro en la que conviven cientos de flores y de cada una de ellas nacerá una simiente, la conocida pipa.
Los girasoles son una planta oleaginosa que a través de sus frutos nos proporciona aceite y alimento.
También se ve en muchos puestos de flores que las venden como ornamentación.

Una chicharra de monte después de darse un atracón con una santolina. Dejan en la flor un surco según van avanzando.

El lluciapomaresius stalii, conocido vulgarmente como chicharra del monte o saltamontes de las matas, pertenece a la orden de los Tetigonidos, y su nombre popular se debe a que su canto es parecido al de las chicharras de las encinas.
Habita en zonas alta de montaña por encima de los mil metros de altura en terrenos donde abunden las santolinas que es su manjar preferido,
Ha perdido las alas y lo que debían serlo se han convertido en unos élitros que al friccionarlos producen el característico ruido del macho llamando a las hembras.
El de la fotografía es una hembra pues, aunque desenfocado, se le ve el gran ovopositor en su parte trasera que clavara en el suelo para depositarlos huevos.

Las peonias son plantas herbáceas perennes perteneciente a la familia Paeoniaceae, con un rizoma leñoso, que alcanza una altura máxima de un metro y que produce una preciosas y enormes flores.


Estas plantas provienen de Europa, China y algunas regiones de América y se le dan por validas cuarenta especies distintas.
Y de estas especies y de los cruces realizados con distinta flora, el numero de Peonias ha ido creciendo en gran manera.
Partes de la planta se han utilizado en la medicina tradicional china, como por ejemplo el caldo obtenido de su rizoma contra la fiebre.
Y aquí termina esta presentación de fotos que expuse en la tertulia de los martes.
Solamente recordaros que en esta exposición permanece implícita la relación insecto flora y que nuestra existencia futura depende muchísimo de ella.
Espero no haberos aburrido mucho,
Sed felices.
Antonio

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