domingo, 24 de mayo de 2020

Fantasmas en mi casa-

 
Cuando nos trasladamos a nuestra vivienda actual, hace ya veinte años, no esperábamos encontrarnos con los acontecimientos que se dieron al cabo de un tiempo.
La vivienda era agradable, capaz de albergar a los siete miembros de la familia, a los dos perros y a la cotorra, dando espacio a cada uno.
Todo empezó un día que escuche una conversación entre mi mujer y una de mis hijas en la que hablaban de presencias en la casa. Pregunte y obtuve por respuestas que ellas tenían la sensación de que había alguien, que no era de este mundo, conviviendo con nosotros en la casa, incluso se percibían malos olores (olores que yo había achacado a un mal funcionamiento de cañerías de desagüe)
 
La cosa empezó a ponerse seria cuando un día festivo, que comíamos los siete en casa, mi mujer que venía andando por el pasillo con la bandeja del aperitivo fue a dar de bruces al suelo. Un estrépito bestial y mujer y bandeja por el suelo, vasos rotos y el aperitivo esparcido por encima del parqué.
Solo decía: “Alguien me ha puesto la zancadilla, alguien me ha puesto la zancadilla”




A partir de ese momento empecé a tomarme las cosas en serio, pero más cuando un día que estábamos tranquilamente en el salón, un tomo, de la colección de Blanco y Negro, salió despedido de la parte alta de la librería y fue a parar a los pies de una de las sillas de la mesa del comedor.
¿Cómo salió aquel recordatorio de años pasados volando solo de la librería? Aun nos lo seguimos preguntando. ¿Cómo era posible que aquel volumen de mas de un kilo hubiese volado casi tres metros.

Después con los sucesos siguientes comprendimos definitivamente que había que pedir ayuda aunque nos íbamos haciendo a la idea de tener que compartir vivienda con nuestros fantasmas invisibles.
Una tarde mis hijos estaban de cháchara con amigos y primos en el salón de casa con las puertas que dan al hall abiertas.
Mi sobrina de repente vio entrar a una persona que no conocía y pensó que era alguien de fuera que había venido. Lo comento con mi hija y sabiendo que nosotros no estábamos en casa fue con uno de sus primos a investigar. No había nadie. Se miró por toda la casa y no se descubrió a nadie ni a nada.
Otro día una botella de dos litros de Coca-.Cola empezó a desplazarse sola por el suelo ante el pasmo general de la concurrencia. La botella estaba detrás de las mesas del centro de sofás y a su lado no había nadie que pudiese tocarla y menos desplazarla.
A mí personalmente a parte de la caída del libro, que solo oí, no la vi, hasta ese momento no me había pasado nada en particular y no había visto nada tampoco, pero ante tal cantidad de historias algo realmente tenía que estar pasando.
Los que sentían la presencia de esas “animas”, decían que por las noches tenían la sensación de que les agobiaban, que no dormían a gusto y que sentían como si estuviesen arrimándose a ellos.


A mí personalmente me han sucedido dos encuentros que os voy a narrar a continuación:
Una noche sentado en un sofá de casa, con las contraventanas de la calle echadas, las luces apagadas y solo la televisión encendida; me estaba fumando el último cigarrillo del día. Cuando el cigarrillo estaba por la mitad, eso lo recuerdo muy bien, apague la televisión y me quede a dar las dos últimas chupaditas al cigarro con la luz apagada.
De repente, como si surgiese de detrás del sofá, una luz rectangular, un poco más grande que un folio y de un grosor de medio centímetro empezó a correr por el respaldo en dirección a la zona de asiento. No era una ilusión. Aquello tenia volumen y parecía amoldarse de una manera increíble al respaldo del sofá y a un cojin de esos pequeños que se ponen de apoyo.
No me asuste. Es más me quede mirando aquello asombrado. Vi como descendía lentamente y poco a poco se introducía entre el respaldo y uno de los tres cojines, hasta que desapareció totalmente.
Tan extrañado estaba y tan tranquilo que decidí levantar el cojín a ver se allí debajo seguía aquella cosa brillante, con volumen y luminosa. Pero allí no había nada.
Me quede un rato más en la oscuridad del salón y no pasó nada. Y muchas noches que me he sentado a oscuras aquello no ha vuelto a repetirse.
Pero lo que sí es cierto que a los cinco minutos iba encendiendo las luces de toda la casa para llegar a mi dormitorio.
Cuando lo conté en casa todos me dieron la bienvenida al club de los fantasmas.
A mí me pasaba lo que a santo Tomas: había que ver, para creer.
El segundo encuentro me dio cierto miedo.
Tenía que sacar a mi perra, era de noche.
En el hall de casa le puse la cadena, abrí la puerta de la escalera, apague la luz y salí al descansillo. La perra, muy tranquila ella, al salir se paro ante el tramo de escalera y gruño. Lógicamente giré la vista hacia donde miraba la perra y en la meseta intermedia como si estuviese sentado se veía la figura de una casulla de monje sin nadie dentro.
Había cerrado la puerta y corrí a dar la luz de la escalera, mientras la perra seguía mirando hacia la meseta.
Cuando di la luz y volví a mirar, allí no había nada y la perra quería subir a husmear.
Abrí de nuevo la puerta de casa y entre a beber un vaso de agua y a que se me quitara el susto.
Hace tiempo que parece que se han marchado. Ya no notamos presencias, ni que las cosas cambien de sitio o que desaparezcan sin motivo alguno. Pero aquellos años fueron realmente duros para los que lo sentían, tanto que estuvimos a punto de cambiarme de casa.
Nada más, espero que sensaciones y vivencias de este tipo no las tengáis, pues aunque no te asustes, siempre dejan un resquicio de interrogación, cuando no de temor.
Sed felices.
Antonio

martes, 12 de mayo de 2020

Meditaciones en el jardín de los campos.


En memoria  de mi amigo Luis Fernández que se fue.
A mi amigo Moli que se ha quedado entre nosotros después de Covi-19

Después de cincuenta días encerrado necesito salir un rato a pasear. Hace un radiante día, luminoso y caluroso para principios de mayo. Pero por mi edad tengo restringidos los horarios y de siete a ocho de la tarde puedo tomar mis maquinas e irme a meditar un rato por los límites del campo y la ciudad donde vivo.


Han pasado tantas cosas desde el uno de enero de dos mil veinte, que aún no hemos tenido tiempo de asimilar lo que realmente ha pasado. No hemos tenido tiempo de darnos cuenta del drama que estamos viviendo, todos, la humanidad entera. Y por eso el paseo en soledad, al que estoy acostumbrado desde hace muchísimos años, ayuda a la meditación al tiempo que puedes gozar de los pequeños detalles que te ofrece el campo cuasi urbano.
El calor aprieta; mi gorra roja con un enorme letrero que dice “España” la voy rotando en todas direcciones de acuerdo a mi posición con el sol. Unas veces parezco un ciclista con cara de velocidad con la visera hacia atrás y otras un muchacho, ya quisiera parecerme a un muchacho, con la visera a un lado e inclinada.


Las pequeñas alondras, salen de los campos cuando me acerco a sus lugares de descanso o de nidificación. A ellas no les incumbe lo que el mundo está pasando, no, más bien estaban disfrutando de una temporada sin ser molestadas. Habíamos desaparecido casi por completo y el campo lo demuestra también, hermoso y florido hasta la saciedad. ¡Ojala llueva pronto! para que la tierra, ahora cubierta por tanta vegetación pueda aguantar la humedad y tengamos flores hasta lo más tarde posible.
Pienso en los veinticinco mil muertos que llevamos sobre nuestras espaldas. Lo mismo que diez atentados como los de las Torres Gemelas o, ciento quince como los atentados de Atocha. ¿Cómo es posible esto? Ando despacio; tantas muertes inútiles pesan sobre mi conciencia. ¿Cómo es posible? Y hasta el momento nosotros somos la décima parte de los muertos en el mundo; la décima parte; que pronto se dice…


Las espigas están soltando sus semillas. La vida volverá con ellas este año si vuelve a llover o el año que viene cuando el invierno permia que arraiguen. Tan pequeñas, tan frágiles al son de la música que el viento impone, llevan en su interior la vida. Que pronto se dice, la vida y que bien suena la palabra vida. Es todo lo contrario a la muerte. Vida, maravillosa vida que ha encontrado mil formas distintas de burlar a la muerte en un constante nacer, en un constante nacer.


En un rincón del jardín del campo, donde las altas hierbas han dejado paso a un cardo de hojas puntiagudas y molestas, la flor de este reluce maravillosa imponiéndose a la vista y a los pensamientos. Es un rincón de belleza natural que surge espontaneo como si un experto paisajista lo hubiese diseñado. Rodeado de viboreas y malvas silvestres el cardo tiene luz y sombra y su flor atraerá en cualquier momento a una pléyade de insectos que se alimentarán de él.
De repente me doy cuenta que mis pensamientos se han desviado, que el campo ha conseguido sacarme de mi confusión y me ha transportado a un mundo idílico de luz, color y olor.
¿Quién nos iba a decir que la humanidad iba a atravesar una crisis como esta? ¿Quien no fue capaz de gritar al aire ante los primeros síntomas que nos protegiésemos? ¿Cómo se puede no prevenir a la gente? ¿Cuál es la misión de los gobernantes? ¿Por qué nos han dejado sufrir?


Las margaritas son la alegría de los herbazales. Allí donde las hierbas altas crecen, allí ellas aprovechan y crean simpáticas alfombras que forman infinitos dibujos llenos de sonrisas. Recuerdo cuando era bastante crio, con aquella primera novieta, la de margaritas que pudimos llegas a deshojar… Si, no, si, no, como han pasado aquellos años románticos llenos de platonismo de los doce a los catorce. Sí, no…lo ves no me quieres. Y la pobre margarita desecha quedaba a los pies preguntándose porque ella debía ser el juez que marcase la veracidad del amor.
Me detengo un momento. Vuelvo a mis pensamientos. Se me ha ido un amigo y a otro he estado a punto de perderlo. Esta enfermedad, que no se quien la ha inventado, ni para que, ha destruido anti natura lo que a base de mucho tiempo hemos ido fundamentando. He podido palpar los sufrimientos y los daños colaterales que han sufrido los que la han pasado.
Angustia de familiares, de esposas y maridos, hijos que no han podido despedirse de sus padres…


La Naturaleza nos muestra su simetría en todo lo que la vista alcanza. Las hierbas de todo tipo giran por regla general alrededor de un eje  todas sus flores. Incluso algunas son capaces de llevar al sumun esto y construyen perfectas esferas transparentes de una belleza increíble que, no están hechas para la admiración, sino para extender por los aires, hasta donde los vientos quieran sus semillas en forma de helicópteros como los que tenía pensado Leonardo. Ligeras aspas que tienen por misión transportar y generar nueva vida, no nueva muerte.
Me está pegando una paliza el sol. No está acostumbrado este cuerpo a él después de tanto tiempo encerrado. Parece mentira como el ser humano es capaz de asimilar el castigo y obedecer. Encerrados en casa como si fuésemos terribles asesinos en serie a la espera de ser juzgados. ¿Por qué no se tomaron las medidas oportunas antes? Porque hacía tiempo que se sabía que venía esto…


Las espigas de la cebada han emprendido su vuelo, el viaje sin retorno a la conquista de nuevos territorios para su especie. Las glumas que las han envuelto mientras maduraban parecen aplaudir al son de la brisa que las hace danzar en una interminable y eterna sinfonía que durara hasta bien entrado los calores estivales. Mientras tanto las otras esperan impacientes que lo que en su interior han protegido durante tanto tiempo emprendan la marcha, al igual que sus hermanas.
Las consecuencias de este ataque brutal y despiadado, impensable hace seis meses, no son solo la enfermedad y la muerte. Ahora llega el momento terrible de la desesperación por la falta de trabajo. Ha llegado con la epidemia otra epidemia terrible, la epidemia del hambre y de la desesperación. Cuanta gente vive con miedo los meses venideros; están buscando la forma de encontrar un trabajo que se les niega por el miedo al contagio. Nos estamos contagiando de egoísmos absurdos, porque somos nosotros los que queremos estar por encima de las penalidades de otros, nos subimos un peldaño para que el barro no nos llegue a manchar los zapatos.


Veo a las abejas compartir una con otras el néctar que les da su vida en las flores de las malvas silvestres. Una a una van recorriendo las flores, cogiendo su polen y engrosando la bola de el que se va torneando en sus patas. Y seguirán así hasta que el peso de la bola les permita volar. Y cuando se llegue al límite volaran raudas hasta su colmena a compartir el alimento con las demás.  Vaya ejemplo nos dan algunos animales de solaridad.
He decidido que no quiero seguir pensando. Necesito que mis pensamientos vuelen en otras direcciones, en otros valles más alegras que ese. Las cifras y las estadísticas de los meses de marzo y abril las veo reflejadas en la curva que las televisiones se empeñan en enseñarnos todos los días como si las muertes se tratasen de una ecuación matemática que al final tendrá una asíntota en el infinito porque tarde o temprano nos tocará el turno a los demás.


Por ello quiero belleza. Quiero presenciar la belleza que cada metro cuadrado de vereda me ofrece para distanciarme del problema, para intentar olvidarme de él, asumiendo, deseando impregnarme del color y las formas que estas hierbas del campo me ofrecen. Y tenemos hierbas tan bellas que quieren asemejarse a pequeñas orquídeas.
Luchemos por vencer nuestro miedo, luchemos por ganar a un virus maldito; luchemos por seguir siendo nosotros y que esto no nos cambie. Estoy deseando poder dar un abrazo a la mujer, al amigo y al hijo y no un encuentro de codos que no llevan a ningún lado. Vivamos y disfrutemos de la belleza que baila a nuestro alrededor Disfrutemos con poco. 


Seamos capaces de  volver a asombrarnos con una amapola. Si conseguimos esto, volveremos a ser de nuevo humanos. Sepamos disfrutar de la que nunca debimos olvidarnos: la Naturaleza.
Sed felices
Antonio

viernes, 10 de abril de 2020

Soneto a Cristo Crucificado y consideraciones por en medio. Viernes Santo 2020


Todas las semanas santas, coloco el Viernes Santo, el soneto A Cristo crucificado, una obra anónima que es uno de los mejores sonetos de la literatura española.
Este año, no puede ser como otros, simplemente el soneto y unas flores.
Este año las flores tienen que ser para los miles de muertos que se están dando en todo el país y en todo el mundo.
La cruz la estamos viviendo en nuestras carnes. En la carne de todos los que están padeciendo la enfermedad aislados del mundo y sin la compañía de los suyos.
Por eso este año presento el soneto con pensamientos y dudas entre sus estrofas.
Los que seáis creyentes consolidados, quizá esto no os guste. Como hombre, como persona, creo que tengo todo el derecho del mundo a dudar y a expresar mis dudas.
Deciros que el soneto esta integro, tal como es, pero entre estrofa y estrofa hay pensamientos.




VARIANTE DEL SONETO A CRISTO CRUCIFICADO

I
No me mueve mi Dios para quererte
El cielo que me tienes prometido;
Ni me mueve el infierno tan temido,
Para dejar por eso de ofenderte.

Señor, Dios del cielo, que nos creaste a tu imagen y semejanza ¿Tú también sufres de la enfermedad de los hombres? ¿Padeces el mal que nos azota o acaso necesitas más sacrificios para que limpiemos nuestros pecados de la faz de la tierra? ¿Dónde está ese cielo prometido? Cuando el sufrimiento está aquí en la tierra. ¿No habría que arreglar antes esto y luego darnos lo otro? Pandemia que significa muerte, desolación y tristeza.

II
¡Tú me mueves, Señor! ¡Muéveme el verte
Clavado en una cruz y escarnecido!
Muéveme el ver tu cuerpo tan herido.
Muéveme tus afrentas y tu muerte

¡Claro que te compadezco clavado en ese tosco madero! Compadezco tu sufrimiento y la inutilidad de tu sacrificio. No sé si te  das cuenta que tu muerte de amor para redimirnos el hombre, este  la ha convertido en odio, afana de riqueza, sexo, y creación de armas para destruirse. Y esta pandemia no es otra cosa que eso. De que sirvió, Señor, ese sacrificio en el madero si los hombres seguimos igual.

III
Mueve, en fin tu amor en tal manera,
Que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
Y, aunque no hubiera infierno, te temiera.

Pero reconozco, Señor, que quien escribiera esta maravilla de soneto, no se dio cuenta que el Infierno está aquí. De que les sirve la promesa del Cielo a los pobres si el resto de los hombres solo miramos llenar y tener contento nuestro estómago. De que le sirve al enfermo el cielo, si para llegar a el tiene que sufrir meses de padecimiento. ¿Por qué tenemos que padecer pandemias? ¿Por qué nos hiciste a unos peores que a otros? Acaso en tu semejanza existen valores distintos. ¿Qué es el infierno, Dios? El infierno es esto y muchas veces me pregunto: ¿Por qué fuiste tan mal creador? ¿Acaso fuimos nosotros los primeros en ocupar un trocito de ese maravilloso universo que creaste? Y salió mal el experimento.

IV
No tienes que me dar porque te quiera,
Porque, aunque cuanto espero no esperara,
Lo mismo que te quiero te quisiera.

Y si tendrías que darnos, Señor, aunque dudemos, aunque reneguemos, porque en el fondo somos unos pobres desgraciados que vivimos en un mundo que navega errante con sus sol por el universo. Estamos solos y a veces, muchas, nos hace falta ver que se nos da algo desde allí arriba. Y sentir que Tu, que dices estar en todas partes, te presentes aquí y nos inundes de gracia; un solo soplo tuyo sería la vida prometida.
Y aun así creo en Vos, pero dudo, y como dudo tengo todo el derecho a expresar mis dudas. Sobre todo hoy, el día santo de tu muerte, que, a veces, me parece inútil.



--o0o--

Cuidaros, que el bicho sigue atacando.
Pero vivir, sed felices.

miércoles, 8 de abril de 2020

La Polygamia C album y mi amigo Luis Fernandez



In memoriam de mi amigo Luis Fernandez

Madrid, 8  abril de 2020

Tenemos que situarnos en el 2 de junio de 2014.
Habíamos estado mi amigo Luis Fernández y yo bastante tiempo andando y charlando aquella tarde en el Real Jardín Botánico de Madrid y la mesa grande que hay junto al castaño de indias, en la esquina del paseo que baja desde los invernaderos, estaba vacía.


Luis me pidió que nos sentáramos un rato pues estaba cansado, a lo cual accedí gustosamente pues yo también lo estaba. Creo que habíamos empezado la visita sobre las 4,30 y eran ya las 7,15 de la tarde.


Estábamos sentados tranquilamente charlando y viendo las fotos que teníamos en las maquinas, cuando de repente, una mariposa comenzó a volar a nuestro alrededor y fue a posarse en el otro extremo de la mesa.
Los dos nos miramos en silencio y con sumo cuidado cogimos nuestras máquinas. El mas leve movimiento podía hacer que aquella aparición se convirtiese en un sueño perdido.


La mariposa era una Polygonia C álbum que llego volando.
Era ya tarde, el sol caía bastante plano y las sombras eran cada vez más pronunciadas.
De repente la mariposa voló y se posó en una especie de mesa con tierra, seguramente donde se da clase de botánica o se preparan plantas para su plantación.
Volvió la mariposa y revoleteó a nuestro alrededor y fue a aposentarse encima de la camisa de Luis.


Luego voló; y volvió; voló y volvió a posarse  y parecía querer aprovechar los últimos rayos de sol para calentarse antes de la llegada de la noche. En una de esas veces se puso de espaldas al sol y su sombra se proyectó inmensamente larga.
Y en un momento determinado, abrió la Poligonia C álbum sus alas y tanto a Luis como a mí nos dio la sensación que quería imitar a Batman.


Estuvimos unos 25 minutos con la mariposa que iba de la camisa de Luis al lauro que había cerca y volvía a dejarse fotografiar. Fotos de ese momento más de 50. Os he elegido cuatro o cinco. Otro día habrá tiempo para hablar de estas mariposas. Hoy es un recuerdo a un amigo que descansa en paz en la tierra del pueblo, Benalcazar, que tanto amó.
Seguro que Luis, esté donde esté, verá y sonreirá con estas fotos.
Un abrazo, amigo, hasta siempre.
Antonio

martes, 7 de abril de 2020

Entrada del 6 de abril de 2020. Divagaciones y fotos detrás de la ventana




Buenos días mundo, donde quiera que estés.

Esta entrada la comencé a escribir ayer noche, pero algo hice en el word que me salia todo mal en Blogger.

Vayamos  al relato de ayer.

La noche esta lluviosa. Una fina capa de gotas se ven sobre los techos de los coches que tengo a escasos dos o tres metros de mi ventana. Un silencio aterrador cubre la avenida cuando abro las hojas para que entre un poco de nuevo aire. El aire no es muy frío, mas diría yo, cálido para la época en que estamos. Pero el silencio, ese silencio monótono, continuo y extraño sigue imperturbable.
Al fondo. a unos 30 metros, al otro lado de la calle, una triste y sola farola, ilumina a un triste y también solitario cartel comercial.Nadie pasa, nadie lee, pero la farola impertérrita sigue ahí luciendo. 






Ilumina el cartel y a un asfalto negro, tan negro que absorbe su luz sin devolver nada. Y silencioso espera, como yo, que alguien pase por él, que alguien rompa el silencio y  la soledad de la calle.
Esta maldita enfermedad, nacida de no se sabe que animal, animal salvaje o animal humano, esta asolando el mundo, esta cambiando el mundo y nos esta enseñando muchas cosas que habíamos olvidado, teníamos olvidadas, como valorar el contacto con otros, apreciar un paseo, saber estar en casa con los nuestros, necesitar a nuestros amigos, conformarnos con poco, disfrutar de lo poco que tenemos y de aquello que tenemos olvidado.
Ayer me llego una correspondencia publicitaria a mi correo para colocar un aparato en mi casa, que yo había pedido.
Como todas las publicaciones lo suyo era lo mejor, pero empezaba hablando del coronavirus y pidiendo perdón por las posibles molestias ocasionadas y desean do que todos los enfermos se recuperasen.
Y en mitad del escrito, el comunicador hizo referencia a las dos frases siguientes.
La primera frase decía: "Nada es para siempre en este mundo, ni siquiera nuestros problemas"
La otra era: "La supervivencia de la raza humana depende de la bondad y la cooperación"
La verdad es que me pare un rato delante de la pantalla a pensar en ellas y vi que ambas en distintos aspectos tenían razón.
¿Sabéis de quien son las frases? La primera de uno de los grandes genios del siglo XX : Carles Chaplin, Charlot.
La segunda frase es de unos de los grandes astrofísicos que también ha dado el siglo XX : Stephen Hawkiingt.
Pensar en ellas cuando miréis la calle vacía desde vuestra ventana.
Claro que pensándolo bien, debíamos colocarlas delante de las mansiones de los mandatarios políticos de cada país.

Dicho todo esto que os parece si entramos en las fotos

1.- Hace unos años quedamos con los amigos de Bicho de El Escorial para visitar las lagunas de Zarzalejo, unas pequeñas lagunas estacionales que en verano se quedan prácticamente secas.
Y aquel día tuvimos la suerte de poder observar a las dos lagartijas que veis y que son endémicas de la zona, de la Sierra del Guadarrama, y Zarzalejo esta a la falda de las Machotas, que son parte del sistema central en los Montes Escurialenses.


Estas lagartijas se llaman Podarcis guadarramae. 

2.- Hoy tampoco podía faltar una rosa y esta es campeona del concurso de 1984 en el que se celebra en Madrid todos los años en la Rosaleda de Madrid, sita en el Parque del Oeste.


El rosal se llama Bordure vive. Espero que os guste.

3.- No soy ornitólogo, ya quisiera yo, y de aves se muy poco, pero toda mi vida las he observado porque me daba envidia verlas volar; volar ha sido un sueño que no he conseguido, salvo vuelos comerciales y alguna experiencia en velero y avioneta, y que a mi edad será difícil de conseguir
Y grandes o pequeños me siguen gustando observarlos y fotografiarlos con mis pequeños objetivos, lo que lo hace aun mas difícil y apasionante.


El de hoy es una Curruca capirotada y es un macho por la forma maravillosa de cantar que tenia a finales de un mes de abril, buscando pareja.

4.- Para terminar  dejo una de una de las maravillas románicas españolas en una vista de los capiteles exteriores de una de sus pandas: el claustro del Monasterio de Silos.
Creo que a tanta belleza no le hace falta mucho comentario es preferible que vosotros mismos lo veáis.



Nada mas por hoy. 
Sed felices y cuidaros muchísimo.
Antonio



sábado, 4 de abril de 2020

Buenas noches, mundo, donde quiera que estés el 4 de abril de 2020


Buenas noches, mundo donde quiera que estés.
Hoy ha amanecido un día maravilloso, con un cielo limpio y radiante, pero según ha ido avanzando el día el cielo se ha cubierto de un manto gris increíblemente monótono, contra el que destacaban mostrando su verde joven, las hojas de los plátanos de la ancha avenida que es mi calle y que yo puedo ver a través de la ventana de mi despacho.



Mi ventana, es una caja de sorpresas cuando miro a través de ella. Hoy la cola era más numerosa que otros días y las distancias entre unos y otros exageradamente mucho más grande que ayer. Desde casa solo puedo ver a los que están enfrente, pero la hilera da la vuelta por detrás.
Y mirando estaba yo la fila cuando de repente ha llegado un coche que me ha trasladado 53 años hacia atrás cuando me saqué el carnet de conducir, precisamente en ese modelo de coche, del que luego tuve uno. Mi madre tuvo uno antes. Un maravilloso 600 blanco estaba aparcando delante de casa. La de kilómetros que le hice a aquel coche. El y el 2 CV de Citroen marcaron una época fantástica.



Hoy, gracias a Dios no he escuchado ningún tipo de noticia, lo cual quieras que no te alivia un poco de la presión que ejercen las estadísticas diarias en los telediarios sobre el Covi-19. Entiendo que se den esas noticias, pero que se esté hablando más de una hora de lo mismo me parece increíble. Estoy seguro que estos días habrán nacido un montón de niños que son la alegría de muchas casas; o a alguien le habrá tocado una lotería etc. Si tenemos que estar en casa nos debían alegrar, animar etc. Como hizo el otro día la ministra explicando lo de los ERTES.
Pero dicho esto vayamos si os parece a lo nuestro.
1.- Una cigüeña vuela a última hora de la tarde por encima de los prados que hay al norste de Guadarrama camino de su nido con el pico lleno de todo tipo de materiales de construcción para su nido.



Volaba tan bajo y tan cerca de mí, que solo me dio tiempo de seguirla un instante antes de que se metiese detrás de un fresno que estaba cerca mio.
2.- Ayer por la noche fotografié de nuevo la luna un poco mayor ya que cuarto creciente. Es hermoso pensar que a 300.000 kms de nosotros hay otra esfera en la que existen montañas, cráteres, llanuras y acantilados entre otras cosas. Hoy no he tenido tiempo de colocaros los nombres. Mañana lo haré.



Ni esta noche la podré fotografiar porque el cielo se ha nublado. Viene agua.

3.- Los dípteros son unos insectos que solo tienen dos alas: las moscas.
El número de moscas en casi infinito y tienen infinidad de misiones dentro del ciclo de la Naturaleza, desde la destrucción de cadáveres hasta la polinización de las plantas.
Díptero significa que tiene dos alas; esta palabra procede del griego.
Las moscas para equilibrar lo que otros insectos hacen con cuatro alas, debajo de ellas tiene unos equilibradores con lo que la mosca puede realizar un vuelo perfecto.



La que yo os presento aquí hoy, creo que es una Eristalis tenax de la familia de los sírfidos.
Son unas moscas preciosas que liban en las plantas y no pican. Ojos grandes, abdomen rayado y unas preciosas alas transparentes.

4.- Este rosal que veis un poco mas abajo, fue medalla de oro en el año 1973, en el concurso anual de rosas que se celebra en mayo en Madrid.
Ahora mismo el ejemplar está en La rosaleda de Madrid y es de una belleza increíble. Sus flores como podéis apreciar son una verdadera maravilla.



Se llama Bordure rose y lo tengo para colocarlo también esta noche en la página del Real Jardín Botánico de Madrid.

5.- Las arañas, como ya os he dicho otras veces, son seres beneficiosos para el hombre, pues tiene la misión de mantener un equilibrio en el mundo de los insectos. Sin ellas los insectos serían los reyes de la tierra.
La araña que veis hoy es una Mangora acalypha que fotografié en Las Tapadas, una finca preciosa de cerca de Valencia de Alcántara en mayo de 2017.




El ejemplar de la foto no tendría mas de 6 o 7 mm de cuerpo y, aunque no se ve bien, se estba comiendo una presa que ha caído en su tela de araña.

6.- Hoy seguimos con los capiteles del claustro románico del Monasterio de Silos.
El capitel que os coloco hoy, capitel doble como todos los del claustro, está formado por una maravillosa filigrana en la que hay diferenciados claramente tres tipos de animales del bestiario. En la zona más baja unos leones, en el medio unas aves y en la parte superior, si no me equivoco, unos dragones.



Y mirando el capitel, si podéis ver la foto ampliada podréis comprobarlo, las diferencias entre las esculturas de uno y de otro son mínimas. ¿Cómo podían realizar los maestros canteros unas filigranas repetidas tan iguales? Es una cosa que me llama poderosísimamente la atención. ¿Cómo un escultor puede conseguir una filigrana tan igual en tantos capiteles? Entonces no existían los métodos qe tenemos hoy para reproducir en 3D
Comparar los dos capiteles decidme que diferencias encontráis entre uno y otro, que haberlas haylas.
Nada mas `por hoy, solo pediros que tengáis muchísimo cuidado con  este maldito virus, pero siempre pensando que:

VENCEREMOS

Sed felices
Antonio

viernes, 3 de abril de 2020

Buenos días, mundo, donde quiera que estés el 3 de abril de 2020


Buenos días, mundo, donde quiera que estés.
Hoy ha amanecido un día radiante en Villanueva. Luce el cielo un azul esplendido y da la sensación que ello alegra un poco el espíritu.
La calle sigue estando desierta, a excepción de la pequeña cola que se forma a la entrada del supermercado. Me acuerdo cuando en gimnasia nos hacían alinearnos estirando el brazo adelante y el otro a un lado para tener las distancias. Pues en esta cola eso no vale, porque nadie tiene el brazo tan largo como para guardar las distancias que se exigen estos días.

Los cielos de la Comunidad de Madrid hoy desde detrás de la ventana

Esta mañana he puesto las noticias. Es tan espeluznante lo que escuchas que he hecho como los avestruces y me he ido al canal de Dmax a ver el programa de ¿Cómo lo hacen? Por lo menos ahí he visto como se fabrican un montón de cosas.
Ahora, mientras escribo estoy escuchando la sinfonía nº9 de Antonin Dvorak, la sinfonía del Nuevo Mundo, y por lo menos la música me aporta una sensación de serenidad, de plenitud, de espacios abiertos. Me quita la sensación de estar encerrado sin salir en casa. Y eso junto a la ventana, los árboles, el cielo, la señora que pasea todas las mañanas a su perro y la cola del supermercado, me hace ver que no estoy solo en el mundo.
Y dicho esto debemos continuar con nuestra rutina y por lo tranto inspirando fuerte podemos gritar:


VENCEREMOS.

Y dispuestos a vencer, espero que también lo estéis para ver mis fotos de hoy.
1.- Vamos a empezar por una preciosa flor.
Se trata de un rosal que puede formar un arbusto que lo obtuvo F. Meilland en Francia.

Rosa Bettina de 1953

Tiene como podéis ver, unas preciosas rosa, de unos colores vivos.
La única duda que tengo es que no se si se obtuvo en 1953 o se presento entonces al concurso anual de rosas en Madrid.
Desde luego si encuentro un rosal así lo planto en Guadarrama.

2.- Los caballos han sido siempre un animal que me ha parecido maravilloso. Grande, potente, rápido y de una belleza increíble.
Un día saliendo del Botánico, en el Paseo del Prado, había una pareja de la policía que estaba haciendo su ronda de vigilancia encima de sus equinos.


La luz era bonita a las siete de la tarde un 31 de marzo. El sol ya de caída les daba a los caballos un aire cálido. Sin dudarlo, cogí la máquina y les hice un par de fotos.
Espero que os hayan gustado esas cabezas.

3.- Si hay una cosa buena para ir aprendiendo algo mientras sales a pasear es quedar con los amigos de luna asociación que te ayudan desinteresadamente a conocer y distinguir aquello que fotografías.
Yo empecé solo a fotografiar bichos. Un día tuve la suerte que una foto mía gusto y la vio alguien de Bichos de El Escorial y alrededores, y me invitaron a participar en su página. Un verano salí con ellos y mi vida cambio. Primero me di cuenta que no tenía ni idea del mundo de los insectos y arañas. Luego me fueron enseñando como actuaban y fotografiaban y finalmente, ahora mismo, cuando no se algo siempre hay algún bendito o bendita que me solucionaba nombre familia etc. Y para colmo he encontrado unos compañeros magníficos, muchos de ellos amigos ya.

Ameles fotografiada en las riberas del río Cofio
Cuando hice la foto de este insecto no tenía ni idea de cómo se llamaba. Ahora, y desde aquel día, se que es una ameles sp, prima pequeña de las mantis, pero igual de cazadora que ellas pese a su pequeño tamaño. Los mantoideos son increíbles. Esta que veis ahora mirándome curiosa, estaba encima de una flor. Se dejó fotografiar ahí y luego se metió entre las ramas de la santolina.
Otro grupo fantástico y que se complementa con el de El Escorial es el de Arañas de España y resto del mundo con el que he aprendido a respetar y querer a las arañas.

Araniella sp fotografiada en Guadarrama en 2014

Esos bichos de 8 patas que tanta repulsión nos causan son unos grandes aliados nuestros, pues su ingesta de insectos etc. es enorme. Sin ellas el número de mosquitos aumentaría muchísimo. Fijaros cuando salgáis al campo la cantidad de telas de araña que hay en las hierbas y en las matas, pero no las toquéis. Dejarlas ahí tranquilamente que hagan su labor.
La que veis es una Araniella sp. Sp significa que se la familia, pero no el individuo.

4.- El monasterio de Silos, en la provincia de Burgos, es una maravilla.
En el residen los monjes benedictinos y su historia se remonta a la época visigoda, si bien perduran en la actualidad el claustro románico, una puerta del mismo estilo que comunica con la iglesia y la iglesia de estilo neobarroco y diseñada por Ventura de la Vega en el siglo XIX.
Gracias a Dios, no se tocó su claustro.
El claustro es una de las joyas del románico español. Sus capiteles y columnas son de una belleza increíble. Y de todos sus capiteles he elegido uno para hoy que desde que lo vi me ha hecho pensar.
Se trata de un capitel con dos aves con los picos hacia el suelo. Y entre ellas está la figura de un personaje con la cabeza como caída, como si estuviese colgando.

Precioso e intrigante capitel del claustro de Silos

No he conseguido saber el significado de ese cuerpo invertido, pues las almas siempre se representan en posición normal, con la cabeza arriba.
Nadie ha sabido explicarme el significado de este capitel ¿Lo sabre algún día? Espero que si.


Aquí os dejo por hoy. Mientras termino de repasar el escrito y montarlo en el blog voy escuchando ahora la sinfonía número 5 de Mahler.
Cuidaros mucho, tener precaución cuando salgáis a la calle y al volver a casa cumplid las normas, para que todo vaya bien.
Mientras tanto sed felices
Antonio