domingo, 5 de julio de 2015

Firmas de cantero: de la sencillez a lo inexplicable.-

Me considero un enamorado del arte románico y a la vez un gran desconocedor del mismo.
Sé que al mirarlo un sentimiento de tranquilidad y paz me inunda, como si algo fuerte saliese de él, algo intangible, que no se ve, pero que se siente, se nota.
No he sido un estudioso del románico, ni muchísimo menos, he sido un contemplativo de lo que esta forma de hacer ha querido transmitirme en sus formas, en su filosofía y en su sencillez grandiosa (a veces perdida).


Y a modo de paréntesis, me asombra que tras la caída del imperio romano se pudiese perder todos esos vestigios del buen hacer que nos habían legado.
Pasamos de la magnificencia y asombrosa magnitud de las grandes construcciones romanas al pequeño palacio o iglesia, para luego buscando una conjunción en la mezcolanza de formas distintas de pensar, en el entonces mundo conocido, llegar a la conjunción perfecta del arco, el muro, la bóveda y la pilastra que es en definitiva el arte románico.
Y esto se debió a aquellos maestros albañiles, antecesores de mi profesión, que se dedicaron a aparejar los bloques de piedra hasta conseguir un maravilloso efecto.
Estos maestros de la construcción, gremio que se mantendría cerrado y secreto, sabían las proporciones que debían darle a sus muros para soportar los empujes de las cubiertas y se trasmitieron de generación en generación los secretos y los experimentos que iban realizando.
Bajo su mando, canteros de todo el orbe se dedicaron a realizar la talla de la piedra necesaria para cada edificio, ya fuese religioso, militar o palaciego.
Imaginémonos la cantera donde se extraía el material. Los grandes bloques a base de cuñas, agua y heladas se desprendían de la roca y luego poco a poco se iba despiezando.
Y cada piedra, si eran varios los jornaleros adscritos a un contrato, había de alguna forma que marcarla para saber a quién pagar o quien debía demostrar que había sido él el tallador, e incluso el lugar a donde iba destinada.
Surge entonces la firma de cantero que se seguirá encontrando en construcciones muy posteriores, por ejemplo en la fachada del monasterio de San Lorenzo de El Escorial e incluso en la catedral de Córdoba o en el fantástico castillo de Cuellar.
Y si las marcas que estos canteros hubiesen sido uniformes y sencillas siempre no cabria la posibilidad de la duda. Pero no es ese el caso. Hay un sinfín de marcas distintas que van adquiriendo considerables dificultades de elaboración y que por lo tanto hacen pensar.
Hoy, he cogido alguna de las marcas existentes en el monasterio de Moreruela con el fin de ir comparándolas, ver sus distintas formas y hacernos preguntas sobre las mismas.
Por cierto, antes de que se me pase, hay una fantástica página de recopilación de firmas o marcas de cantero; es una página dirigida por Rafael Fuster que lleva por nombre Signos Lapidarios.
La más sencillas de las marcas o firmas de cantero que tengo del monasterio de Moreruela son las que figuran a continuación:


Sencilla palanca

La primera, una sencilla línea recta con dos pequeños quiebros horizontales, que me recuerda la forma de una palanca para mover cualquier material.

Cruz sencilla

Manera sencilla de marcar son las cruces. En este caso tenemos dos cruces, una muy sencilla y la otra adornada con unos pequeños trazos quizás para darle a la cruz el resalto de algo sublime, dándole importancia.

Cruz con rayos en los extremos



¿Una posible maza o martillo?

Esta otra marca, sencilla también, parece querer identificar una maza con la que cortarlos bloques, una especie de martillo.
Las cuatro anteriores fáciles de ejecutar y de las que seguramente cada cantero debía tener una plantilla para que siempre saliese igual la firma, tanto para las fáciles como para las más complicadas.
Dentro del grupo de trazos sencillos aparecen lazos y pequeñas marcas que nos recuerdan ciertas letras.

Un lazo.


Una M o ¿un marcador de ángulos?

Hay también una firma que asemeja en trazos esquemáticos la representación de un animal sin dejar los trazos rectos. ¿Puede ser un ciervo o una vaca?

Figura animal

Hasta aquí unas marcas sencillas, de trazos lineales no muy complicadas.
Existen teorías y estudios que relacionan las marcas de cantería con la formación de de bases triangulares y a partir de ahí con la ejecución de ovoides y círculos, como pueden ser los estudios realizados `por Franz Rzhia, pero que necesitan de un enorme estudio, como para desarrollarlos aquí. Yo personalmente no sé hacerlo.
Entre las marcas circulares que vendrán a continuación y las marcas anteriores hay una que me ha llamado poderosamente la atención y que viene a ser un enlace entre ambas.

Segmento de arco.

A simple vista parece un triangulo, pero si os fijáis en el lado más pequeño os daréis cuenta que es un segmento de arco. ¿Firmar con un arco? ¿Es solo una firma? Quizás está indicando algo, una medida, una distancia o una dimensión. Extraña forma de firmar. Sería mucho más fácil hacer un triangulo. Incluso en la parte izquierda, casi donde se juntas los dos radios, parece haber como una pequeña cruz.
Y entramos en las firmas de cantero circulares.

Herradura.

La más sencilla de todas las encontradas asemeja a una herradura o una U, pero no creo que sea una letra.
Otra de las marcas circulares de Moreruela es un circulo con dos medias lunas opuestas que recuerda un poco a caracteres y símbolos de Oriente. Más complicadas estas marcas, pues la realización de círculos conlleva una maestría indiscutible en el arte de la talla.
¿El sol y la luna, o Venus?

¿La esfera celeste? A partir de esta figura que cada uno imagine...

También encontramos un círculo con otro círculo interior al que se le han añadido unos radios.
Hasta aquí más o menos puede decirse que la elaboración de las marcas es relativamente fácil.
Entremos en aquellas marcas en las que se combinan elementos rectos con espirales y círculos.
La serie que viene a continuación es más complicada su ejecución. Realmente uno se pregunta si valía la pena el esfuerzo que significaba la cantidad de tiempo que llevan estas marcas, pues una se entendería, pero cuando las mismas se repiten bloque tras bloque en los paramentos de la construcción, dan que pensar.


La primera de estas marcas, las más sencillas de todas representa un V con dos pequeñas espirales en su extremo rematando en el vértice inferior lo que podríamos llamar el pie o apoyo de la letra. ¿Es solo una firma? O quizás en la simpleza del trazo ¿hay un Angulo y una medida para indicar a los iniciados en el arte de la cantería algo?
La siguiente, algo más complicada tiene a los pies de la V un circulo, como si representase una cabeza sobre unos pies. ¿Qué esconden las firmas de cantero?


Esta otra, con dos espirales en la base y un largo trazo recto que sube hacia el cielo. Me impresiona de esta firma la delicadeza del trazo curvo, la forma ataluzada de los trazos sin que se aprecie en ellas dentelladas de la herramienta. ¿Estará tratada con algo abrasivo?



¿Por qué tanta filigrana? Quizás en la dificultad de las marcas había una distinción en la categoría de quien las tallaba. ¿Podrían significar en función de su esmerada elaboración un grado dentro de este oficio?
Esta otra marca, me recuerda un montón a otra muy distante, es una llave. Sin llegar a tener la perfección de la llave de Santiago de Agüero, también está en Moreruela.



¿Qué representan estas llaves en los signos de cantería? ¿Están indicando, quizás, que el lugar al que va destinado, el sillar, la columna o el capitel, son la puerta al cielo? Algún significado tiene que haber detrás de todo ello, algo que se nos escapa y que seguramente por ser tan sencillo no lo vemos.
Entre las marcas con espirales tenemos como última muestra de las muchas que hay esta barra de doble espiral invertida.


Decía el amigo Rafael Fuster, en un pequeño curso, pero interesantísimo,  que nos dio en Madrid, que podría existir una relación entre las dimensiones de ciertas marcas de cantería con las dimensiones del templo sobre el que se encuentran. Podría ser, sobre todo en marcas muy complicadas que guardan una relación matemática a escala de la dimensión del templo.

La figura inferior es la copia remarcada.

Pero existen a la vez marcas curiosas como esta marca de cantero que se asemeja a un caracol o como esta otra que os he remarcado para que vosotros mismos veáis la complejidad de la firma. ¿Podría ser la representación de un ser extraño? ¿Por qué tanto diseño?

La figura inferior es la copia remarcada. ¿Podria haber un ave ahí?

Es interesante el tema de marcas de cantería, sobre todo en aquellas que están colocadas en el interior de los templos, pues la mayoría iban a ser tapadas por los revocos sobre los que luego se iban a dibujar las distintas representaciones evangélicas con pinturas. Si iban a ser tapadas ¿Tenia lógica tanta magnificencia en su elaboración? Es increíble que una cosa tan habitual en la edificación románica haya pasado sin trasmitir ningún tipo de enseñanza.
Otra firma extraña es esta otra figura que se asemeja a un 5.


Pero entremos en el mundo de las marcas complicadas hasta tal punto que tienen que tener algún significado dentro del mundo del gremio de los constructores románicos.
La primera imagen, muy parecida a la siguiente pero inversa, tiene que tener algún significado. Si le damos la vuelta a la imagen puede parecer que se está trasportando algo por dos personas.

La figura inferior es la copia invertida y remarcada.

Las dos siguientes figuras, iguales pero distintas, lo que tira por tierra un poco la idea de la plantilla. Si nos fijamos bien podemos observar que las distancias de los tramos verticales no son iguales, pero podría ser que el maestro les indicase a los canteros que dibujo deberían seguir y estos intentarían repetirlo con más o menos acierto. Está claro que son del mismo taller al estar colocadas las piezas una encima de la otra.



Observar las pequeñas diferencias entre las dos marcas. La inferior es mas corta y esta peor rematada que la superior. El color de la pieza es distinta. ¿Mismo cantero y distintos trabajadores? Casi seguro que si.
Así podríamos seguir muchísimo tiempo realizando conjeturas sobre cada una de las firmas. Y lógicamente si los canteros tenían capacidad para desarrollar estas filigranas, no es de extrañar que nos encontremos entre las piedras estas otras maravillas.

Cigüeña.

Su significado no lo sé, pero tanto la cigüeña como las serpientes enrolladas como esa extraña figura están ahí por algo, y la tercera figura que os pongo es una simetría alrededor del eje que os he marcado.

 Serpiente


¿Que representa?

Me encantaría que un día se descubriese un tesoro y en él un papiro o un cuero que explicase el significado por lo menos de alguna firma de cantero. A vosotros ¿no?
También quiero indicaros que muchas veces aparecen firmas y diseños falsos realizadas por personas que no tienen ningún pudor hacia nuestros monumentos.
Os dejo a continuación una muestra existente en el monasterio de Moreruela que data de los años cincuenta según creo y en la que os he remarcado en verde las firmas de cantero. El resto es puro gamberrismo.



No sé si os abre aburrido mucho con este tema, pero lo que he querido es haceros pensar un poco sobre tres puntos:

a.- ¿Por qué tanta firma?

b.- ¿Por qué tan complicadas?

c.- ¿Qué hay detrás de ellas?

Nada más por hoy. Sé que este es un tema arduo, quizás demasiado y más si el que lo acomete no es un experto. Pero también sé que si no se trata, pasa totalmente desapercibido.
Buen día a todos. Sed felices.
Antonio

4 comentarios:

  1. Es un artículo encantador y hecho con mucha ilusión, me gusta mucho!!..y menuda recolecta de firmas!!

    Un abrazo

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  2. Hasta donde yo sé, las marcas de cantero servían para identificar la labor de cada artífice, para cobrar por las piezas realizadas en la obra.

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  3. Parte del porqué está en que como en una obra tan magna como una iglesia, por ejemplo, trabajaban varios canteros, la marca permitía distinguir cuantos sillares hizo cada uno a la hora de cobrar. En cuanto al sentido de la marca, sin duda tiene aún mucho de misterio. Supongo que cada uno creaba la propia a partir de su elección, familia, lugar, etc.
    Gracias por este maravilloso articulo y fotografías. Algunas de esas marcas las tenemos representadas en Galicia, por lo que podríamos seguir la ruta laboral del cantero...

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